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Próxima lejanía

Desde mis tiempos de equilibrio y bienestar, desde el horizonte de la montaña, la vista de las aves salvajes, creando rutinas que se vuelven tareas especiales, viviendo momentos.

Estar presente en la acción, pensamientos, gestos, palabras, contactos, reacción y cualquier otra variable que se me escape para sentir el ahora.

Ser uno, sentir el día soleado, la brisa apacible, apetecible, la vida sonríe sin noticias, las lluvias esperan su ciclo, aguardan en su memoria las diferentes cabezas, los diferentes corazones. Ser uno en la próxima lejanía del horizonte mental, del atardecer del sentimiento, de la mañana de la emoción, del pensamiento nocturno liberado.

En esta próxima lejanía espero que os deis cuenta que os he tenido presentes en este viaje hacia otra vida durante tres años de andadura de palabras, camino de sinónimos, escalada de conceptos, curvas de ideas, en cada letra presente vuestro entendimiento.

Para llegar al momento de ver la paz en las palabras que escribo. Llegar a palpar en la sensibilidad del teclado cada pulso de corazón que sigue la corriente continua en la corriente alterna del cerebro, así se sincronizan y dan pie a nuevos comienzos vitales. Ganar un espacio propio donde poder trabajar en mis textos y mis emociones, desde el punto creativo, desde la intuición, desde la inteligencia libre de presiones y hechos exteriores.

Aves, música, inteligencia, montaña, árboles, creencias, primavera, vidas nuevas, relaciones de calidez, estrellas, meditación, textos de inspiración adimensionales. Textos diferentes, directos, determinados, decididos, trabajados en pliegues de pensamiento, en coordenadas de cardioides, amplificando el campo electromagnético de mi corazón en un viaje que empieza y se guía por la inteligencia anterior al evento.

Fondo, forma, raíces, espíritu, dan lugar a una danza de energía vital no condicionada, alimentada de caricias, cuidados, tiempos mejores en otra clave de partitura, renacer otra vez en origami. Pienso en abrir y cambiar el enfoque en este nuevo caminar, alejado de todas las respuestas negativas, alejado de todo el menosprecio y trato desigual de las personas que creen tener verdades y se sienten superiores. Hay que verse como una gota de agua en la tierra, como una partícula de arena en este universo desconocido.

Tengo un billete de ida hacia mi estrella para cuando no pueda aguantar más en esta existencia, cuando no me quepa más energía. Mientras seguiré mi camino.

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Fluir

A veces pienso en imposibles, en límites sin determinar, pienso en imposibles que hacen más posible la soledad, aislado en pensamientos e ideas.

Es cuando en esta soledad posible, al ver pasar el tiempo con relaciones normales, observo, siguen su curso natural mientras mi desarrollo lo define el mismo potencial aún por llegar a tocar los corazones a través de la escritura.

A veces pienso en imposibles, por aquello de llegar a la estabilidad y el equilibrio que luchan contra el caos.

De repente salir de una simulación de 14 años o más, hacen que me replantee mi vida actual y si conseguiré llegar al camino correcto a través de la acción, sentimiento, pensamiento, creencia, instinto, intuición, sentido y dirección correctos.

Puede parecer difícil, dicen que lo más fácil es escribirlo, pero una vez de ahí, ponerlo en práctica se vuelve un plan para seguir el camino hacia la verdad, hacia la realidad que mejor se ajuste a mi madurez intelectual. Empatizando, significando, construyendo, creando un espacio virtual y físico, sano, saludable, de bienestar y sensaciones, admirables solo desde la profundidad del vacío del silencio y la armonía de las conversaciones.

Construyo mi propia ayuda a través de esta creación, construyo unos pasos desde el antes al después. Antes de la programación establecida para mi persona, al después de haber logrado la libertad de la simulación. Ahora la vida se vuelve seria, contando todas las veces que podría haber muerto o caído enfermo, será mejor no contarlas y guardarlo como un aprendizaje incorporado. Para poder elegir, siendo consciente, conociendo.

Si mi simulación me marca un camino hacia la soledad rodeado de gente e incomprendido, me tocará aceptarlo y resignarme. Sin embargo, si se me presentan los núcleos de información y me guían de un camino a otro, de un cambio a otro, de una mejora a otra, espero poder seguir el ritmo y entrar en esa llamada armonía vital que tanto me ha costado construir, fluir como el agua. Todo fluye, todo cambia, fluir en imposibles hasta ver milagros en cada mínimo detalle de esta evolución.

A veces siento y pienso en imposibles. Tocará dejar hablar al tiempo y sus azarosas recompensas del esfuerzo constante, del descanso merecido, de aquellos imposibles que se logran a base de abrir mentes.

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Sonidos de sueños

Al tiempo presente, quisiera reconocerlo como mi único instante existencial. Espero a que converjan las distintas realidades de recuerdos pasados y espero a que converjan las oportunidades futuras en las que pueda elegir. Así pruebo a construir mi mejor presente.

Hace tiempo, esta vida habitada de recuerdos y oportunidades pasa desapercibida para el resto de mortales.

Meditación en la escritura, en los caminos, mirando al cielo, a la tierra, generando una nueva escala de vida espacio-temporal, generando un nuevo momento de ayuda hacia mi, hacia los que acompañan.

Suenan los sueños de una vida mejor, suenan los sueños.

Suenan los sueños de un día suave sobre una sutil seda medio sedado en solitario al son de sonidos sonámbulos, sin soltar serendipias sincronizadas sabiendo salir de subterráneos para subir al Sol.

Puedo soñar, escribir, escuchar, pasear, tomar café, fumar, pensar, sentir, dibujar mi presencia con mi energía, dibujar abstractos. Abstraerme de la realidad.

¿Quién quiere a una persona sin locuras?

¿Quién quiere a una locura sin personas?

El orden de factores alterando el producto.

Sentir seda, sentir, tela, sentirte las palabras sin sedantes, suenan los sueños pero no los recuerdos, ni los futuros, sentirte abrazada a mi.

Viajaremos algún día. Interiormente al interior y a la mente.

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Deseo

Me quité el deseo de obtener respuesta, supe que mi voz estaba silenciada por el mismo entorno, aprendí de las malas compañías lo que significa el precio de la soledad. Después vendría la libertad y otro aislamiento.

Me quité el deseo de merecerme a alguien, ahora aprendo en un camino como me llega la luz desde la más profunda oscuridad, viendo la estrella que me guarda esta existencia para no perderme.

Me quité el deseo de poseer y ahora utilizo, me quité el deseo de sentirme escuchado y ahora fluyo en una cierta armonía de autoconocimiento, auto descubrimiento, autosuficiencia, sin esperar recompensas de méritos, ni títulos. Sintiendo desde mi interior los momentos mágicos de una escritura más curtida y llevadera.

Me quité el deseo de ser entendido y cada vez hablo menos, para que no me encierren por mis ideas, al menos aquí puedo lanzar mi mensaje hacia horizontes de sucesos, donde puede pasar cualquier situación.

Me quité el deseo de agradar y decir que si. Ahora niego, mi vida pasada como si solo fuera fruto de una simulación, donde soy el único que lo ve claro, todos los demás hablan de ideas sin haber visto el mar, hablan de pensamientos sin conocer la oscuridad, hablan y lo único que consiguen es sobrevivir. He creado una idea que soporta todo el peso del agua y por eso decís que no estoy bien. Pero solo queda esperar que el tiempo pase y surjan nuevos desarrollos.

Ahora me libero de una vida sujeta a vuestros juicios para desarrollar mi conocimiento cognitivo, conocedor y consciente sin necesidad de vuestros juicios, escribiendo y renovándome en cada letra de cada entrada de cada invención de estructuras hasta crear un mundo nuevo en cada amanecer.

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Escritorio

Desde mi escritorio, papeles, carpetas, bolis, cajas, calculadora, cables, cuadernos, agendas, desordenados en la entropía del universo, como partículas en expansión esperando a ser leídas y ordenadas en mi mente para expandirse hacia un viaje consciente por el microcosmos de mi mesa hasta el espectro del olvido al archivarlos en mi memoria o en cualquier otra parte de esta dimensión, donde el escritorio se vuelve a su génesis, vacío, sin vida…

Mientras tanto en este caos, conservo el momento orbital de mi energía, donde me encuentro que nada me pertenece, aunque estén a mi alcance las herramientas de crear un mundo mejor, más evolucionado y categorizado dentro del caos del universo mental en el que me muevo. Visito poco algunos lugares, deambulo por las estancias como si solo fuera la presencia de una sombra del que un día fui, arrastrando energías que no me pertenecen en un cuerpo prestado, arrastrando energías que se quieren adueñar de mi espíritu gracias a las malas influencias y a la programación lingüística de otras personas que quizás alcanzaron a compartir su soledad conmigo en tiempos pasados. Cuando me veo como un simple espectador manejado y sujetado en mi pasado inconsciente.

Estoy desaprendiendo conceptos y teorías, estoy desconociendo personas, estoy moviéndome entre las sombras, estoy a la vez en un viaje hacia el pasado viviendo el presente y sus infinitos cambios en los que poco cambia para mi o poco me sorprende, cuando el futuro no quiero que sea un lugar de desarraigo y tragedia, cuando no quiero sentirme desubicado en un futuro cada vez más difícil y complejo entre tantas variables presentes. En este viaje hacia el pasado he sentido el poder del inconsciente y he visto como dejarse fluir entre malas energías de personas te llevan a la perdición y despersonalización de un mismo espíritu.

Este espíritu es el que renace cada día, se reinventa, se descubre, se analiza, se evalúa y comprueba que el cambio interior es el que sirve para ver un exterior mejorado. Pero cuesta y duele ver a las personas perdidas en las pantallas poniéndose filtros y máscaras mientras consumen contenido sin filtrar ni analizar en su mente, con su espíritu dominado por los impulsos del mundo de la imagen, por el bombardeo a la sensibilidad con un lenguaje perfectamente medido para volvernos consumidores esclavos. Ahora que parece que se viene otra crisis, la del petróleo, ahora que parece que sabemos y recordamos que las pandemias duran cinco años, en este mundo en el que se colapsa la sanidad y nos venden palabras como trabajos esenciales, sin conocer que el trabajo esencial ha de realizarlo cada uno dentro de sus propias emociones, sentimientos, reflexiones, pensamientos, ideas, energías, nos quieren vender la idea de trabajos esenciales como si fuéramos solo maquinas de supervivencia, en el mundo distopico, para que disociemos ideas, para que no unamos conceptos durante más de cinco, diez, treinta o sesenta segundos, en el mundo virtual en el que pasas de una idea a otra, de una persona a otra, de una historia a otra, sin darnos tiempo a pensar ni a racionalizar lo que estamos consumiendo. Platón y su mito de la caverna es donde vive la gente ahora, viendo las sombras de las imágenes de los móviles y las pantallas, el pan y el circo y nadie se acerca a la llama de la verdad del conocimiento, ni por asomo. No sé si alguien es capaz de volver a sentir su propia naturaleza como única, unida y en comunión con el resto del mundo, cuando a uno lo encierran por tener ideas, por pensar.

Ya no importa el diálogo ni entienden la lógica cuántica, ni entienden que la infinidad de variables presentes nos hacen ser un clic en este mundo de programación, donde un día te acuestas y al siguiente ya no estás vivo. Nos venden el temor a la muerte para volvernos consumidores esclavos y desesperados, cuando la muerte es solo otro cambio hacia otro plano dimensional donde poder crecer de otra manera, sintiendo nuestra energía como esa partícula que está fuera de la lógica donde esperamos viajar libres en otra experiencia existencial.

Quizás mi viaje nuevo pueda descubrirlo desde mi escritura, conservando mi momento orbital, perdiendo fuerza, liberándome de cargas negativas que quieren acompañarme. Observo la oscuridad como un proceso, ser consciente y sentir miedo de la propia oscuridad de cada uno es algo necesario para poder caminar hacia la vibración más alta, o más tranquila, ya no lo sé, pero caminar en la vibración de la armonía con el entorno y tu propio ser, caminar en armonía con la propia conciencia, consciencia, con los propios procesos cognitivos, bioquímicos, naturales, caminar en armonía con la propia naturaleza de un yo sujeto, libre, respetuoso y respetado, consciente de su propia oscuridad con el fin de poder brillar desde el vacío que me ha sembrado la sociedad, desde el caos de mi escritorio para el mundo.

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Seres

Vienen conmigo tres ángeles, dos amigos chocando, un hombre en un lago y montañas, un demonio, dos personas descansando, un brujo, cuatro caras, dos cocodrilos, dos lobos, un pájaro y una mariposa, dos escaladores y un niño llorando, cuatro guerreros. Lo que tú veas en mi es solo un reflejo de como me tratas, puedes encontrarte con cualquiera de estos seres al verme, así que podríais tratarme con un poco más de respeto, lo que tu veas en mi solo será un reflejo de estos seres, dependerá de cómo sean tus palabras.

Mientras mantengo el equilibrio entre todos estos seres que me acompañan, luego dirán que no escribo dormido, que no trabajo dormido, que no me utilizan dormido, querrán siguiendo que duerma para hacerles el trabajo, pero estoy ya cansado. Este es mi viaje espiritual, este es mi camino, estos son mis compañeros y lo dice mi mente subconsciente que se cree mucho más poderosa que mi mente consciente, pero me deja pistas, este es mi camino, mi solitario camino de ermitaño para descubrir la luz de la verdad. Así que espero que me dejéis tranquilo y no penséis que estoy enfermo. Sé que a lo largo de mi vida me encontraré con estos seres, que me guiarán para encontrar y dar mi propia luz al mundo, ahora tengo un camino, una misión espiritual, un destino, todo para volver a encontrar mi propia luz, y muchos os preguntaréis cómo se puede llegar a este punto, cómo puede uno descubrir su propio camino espiritual.

Llevo unos años meditando, llevo una vida escribiendo, llevo un viaje hacia el autodescubrimiento continuo, sin descanso, todos estos seres viven en mi y conquistaré la armonía entre ellos para poder ser luz. Estos seres me quitarán el velo de Maya, donde podré encontrar la verdad y salir de este mundo de Babilonia en el que vivís encerrados, siento que he sido elegido para algo, para aprender, así que perdónenme si no tengo tiempo de oír vuestras palabras sobre si estoy bien o si estoy mal, sobre si tengo trabajo o me encuentro en la nada, sobre si estoy enfermo o cualquier juicio que hagáis, porque puede que os encontréis con alguno de estos seres que me acompañan y pueden no ser tan amables como son mis palabras, estoy protegido, en el plano espiritual, y eso es algo que me he ganado a pulso gracias a salir de vuestra programación, gracias a salir de vuestra vida de sufrimiento que me queréis imponer. Ya he descubierto mi viaje, ya no hay vuelta atrás.

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¿Más?

Cuanto más quieran utilizarme, o mas me hayan utilizado, peor se sentirán.

Cuanto más hayan querido apagarme o hacerme sentir como un enfermo, más enfermos caerán.

Cuanto más haya querido lavar mi cerebro y más programación lingüística hayan querido para mí, más serán presa de du propia programación.

Cuanto más hayan querido echarme las culpas porque el motor del mundo es la culpa, más culpables se sentirán.

Cuanto más hayan querido verme caer, más subiré, cuanto más suban gracias a mis caídas, desde más alto caerán.

Tengo la certeza de tener un corazón puro de intención, tengo la certeza de que mi conciencia funciona desde el plano de la paz espiritual, escuchando la voz interior que me guía de mi pensamiento, cada vez más fuera de su sistema de creencias.

Escribo desde fuera de la inspiración, desde el plano de la tranquilidad espiritual y una meta asegurada. Cada vez más tranquilo confiando en el tiempo, en el tiempo en el que llegará el día en el que las puras intenciones se verán, las culpas se irán, se irá el sentirme manejado, entre cadenas, se irá el tiempo de sentirme aislado, se irá el tiempo y se inclinará la balanza, hoy estoy seguro, pesará más mi espíritu que todas las acciones. Pesará más mi espíritu y mi corazón y mi mente estarán con este. No importarán ni los hechos, ni las acciones, de nadie, pues mi energía estará fluyendo hacia el bienestar, vibrando en un espectro de luz mucho más amplio, recogiendo más frecuencias que me hagan estar fuera de los juicios y me liberaré.

Liberaré más energía para los que no me hayan traicionado, para las personas que me cuiden desde una intención de corazón pura. Y así seguiré mi camino, hacia el lugar donde suena el reloj cuántico apagado, hacia el reloj de las variables infinitas presentes y efímeras. Las cuales harán de mi la mejor versión de esta persona que fluye entre soledades compartidas y palabras de historias rutinarias…

¿Más?…no sé si ya habré dicho bastante, no sé si seguirán queriendo romper mi armonía vital, no sé si les quedarán ganas de querer seguir destruyéndome, pero cuanto más quieran destruirme, más se romperá su sistema. Solo me queda esperar un nuevo ciclo, una nueva etapa, donde yo siga observando, viendo el equilibrio restablecido de esta persona. Viendo la armonía restablecida de esta persona que habito, para solo ver luz, fuera del motor de las culpas, desde el motor del amor, que acompaña y guía, viaja intermitentemente entre días de partículas sub-atómicas que hacen la noche más tranquila, más sabia, más consciente, en la espera de no esperar nada, en la espera del esfuerzo sobre la escritura.

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No esperar

Y empezaba el día, sentía paz espiritual, equilibrio espiritual, claridad mental, movimientos tranquilos experimentaba, respiración consciente, meditación sin búsqueda en cada pensamiento que fluye por mi mente y así, dejé de esperar, dejé de esperar una llamada, una contestación, un mensaje, un estado, una actualización, una respuesta, dejé de esperar un saludo, una conversación, un aprendizaje, un trabajo, una rutina, fluía en la energía del ambiente, me llenaba de su vacío, de su silencio, del silencio que provoca no esperar. Sentí que no sabría cuanto me iba a durar este estado de paz espiritual y no me importaba, disfrutaba el cigarro, el vaso de agua, el café, el desayuno, agradecí en mi interior por todo mi trabajo emocional que me había traído hasta este punto de equilibrio.

Pensé que era bonito no esperar ni una sorpresa, ni un malentendido, dejé de buscar en la gente sensaciones que estaban dentro de mí, dejé de buscar personas, momentos, lugares, viajes, conversaciones, simplemente dejé de esperar, me sentía en la nada absoluta viéndome reflejado en la energía de cada persona y lo acepté. Acepté fluir con esta energía, con esta luna, con este día de frío. Ya no esperaba ni una cena, ni un cine, ni un beso, ni un abrazo, ya no esperaba que me entendieran, ni escuchaba sus juicios, en mi aislamiento encontré el equilibrio de sorprenderme con cada palabra. Ya no esperaba ni acción ni reacción, ni fuerza ni suavidad, ni sutileza ni insultos, ya no esperaba ni tu respuesta, ni tu halago ni tu crítica, simplemente dejé de esperar, fluía. Ni llamadas, ni estados, ni mensajes, ni soluciones ni problemas, ni situaciones ni búsquedas, ni actualizaciones ni descendencia, ni enfermedad ni salud, ni riqueza ni pobreza, ni tranquilidad ni hastío, ni hartura ni cansancio ni movimiento en las infinitas variables presentes.

Dejé de esperar dobles sentidos y señales, solo iba de frente con mi presente y sus infinitas variables moviéndose a la velocidad de la luz. Así empezaba el día y quería recogerlo en un trabajo emocional, a algunos les puede parecer triste, a otros alegre, da igual, no esperaba ya sus palabras ni su apoyo ni su ausencia ni su presencia, solo sentía equilibrio y paz espiritual y lo quería disfrutar, desde un estado de observación de la mente clara, el corazón funcionando y la vida con sus altos y sus bajos siguiendo su curso, su cambio constante contradictorio, su cambio constante, ese que te deja al margen cuando dejas de esperar y te pones a reflexionar sobre la nada ambiental que llena toda la energía presente. Así veía a la gente perdida hablando, buscando, respondiendo, reaccionando, cambiando, soltando juicios a algo que tiene un valor desconocido, que es fluir desde la no espera…Y no sabía como avanzar, solo sentir y disfrutar este momento que sigue sumando claridad mental, paz espiritual, y corazonadas impulsivas tranquilas.

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Balanza

Soledad compartida, presente de infinitas variables eternamente efímero, vacíos emocionales, espectadores del pasado, ansiosos por un futuro, son demasiados conceptos para asimilar en un momento que se va, brillos de oscuridad, oscuridad lúcida, fuerzas intangibles que me animan a escribir, inspiración de aislamiento, expirar humo, cosquilleo en la frente y las ganas de ver otro mundo que los demás no alcanzan a imaginar, donde solo veo con ideas de palabras, donde no sé si soy el único ciego en un mundo que respira cada vez más cansado de la humanidad. ¿Dónde pongo el peso de la balanza para ser justo en mi espíritu?,¿dónde pongo el peso de la balanza para ser justo con mi salud?.En un nuevo día.

Escribir como un acto reflejo de ideas que no llegan a tu corazón con el mío saliéndose de su sitio, intoxicándolo cada día un poco más cuando lo que quiero es liberar a mi cuerpo de la química que me paraliza. Cada vez más tranquilo con mis textos, más productivo. Asimilando los augurios de una vida cada vez más complicada, sin complicidad, sin compañía, aislado en mis textos, en mi inspiración, aislado en las ideas que quiero que crezcan para alcanzar salir hacia la superficie del bienestar y volar en felicidad. Volar feliz aunque sea solo con los ojos cerrados en la meditación, hasta en eso me conformo. Cuando compartir desde el corazón se juzga, aunque hagas un análisis crítico que no entienda la gente. Las masas conmovidas, entretenidas, distraídas, dormidas, en rutinas, pero aquí estamos, comunicándonos… Y me pregunto para qué sirve la comunicación si no hay entendimiento, ni escucha atenta, ni reflexión, ni pensamiento, solo crítica. ¿Cuándo entra el diálogo?,¿cuándo entra la última cena?. ¿De qué se puede hablar si no es sobre una vida que cumpla unos estándares y se estabilice en soledad, desde sus propias ideas y diálogos internos que hace visibles para ser un sujeto con ideas y valores en el que se puede confiar y que pide a gritos una buena compañía?. Que lean y entiendan, que quizás soy mi peor enemigo y juez, que sigo encerrado en cuatro calles donde solo puedo liberarme en la escritura…

Mientras tanto, señales de que las cosas van bien en mi pequeño mundo, señales de una calma que precede a una tormenta, señales de anuncios de tragedias en el mundo. Cada vez hablo más con el sol, con el día, hablo con las personas que aparecen buscándole un sentido al sin sentido del caos, con la misma ignorancia esperanzadora de que podemos crear un mundo mejor, mejorándonos a nosotros mismos. Pienso en cómo se puede mejorar algo que está roto, quién puede arreglar algo que no tiene cura, quién es el artesano que quita el drama y las emociones vacías y negativas, y hace ver la luz desde otro plano, para que puedas apreciar el viaje de los colores del mundo gris. ¿Dónde está el artesano que te va a sacar el sabor que te revele que la vida merece la pena vivirla, dónde está el gurú que te enseñe a modular las emociones, si ahora todo es química en el cuerpo para dormirte?, ¿dónde está la ayuda de los corazones rotos, de la gente rota?.

Un nuevo día, palabras que reposan, que surgen desde el inconsciente cada vez más consciente. Palabras y palabras que me animan a no rendirme, a soltar peso, a equilibrar la balanza. En un lado de la balanza está mi espíritu, mi fuerza interior, mi corazón, en el otro lado están mis actos pasados, mis hechos presentes, mi trabajo emocional. El camino de la balanza no sé hacia que lado se inclina, supongo que si se ve desde fuera darán más peso a un lado que al otro, pero si se ve desde dentro puede que pesen más mis textos, es la única constante que sigo ahora, parece que pesa más mi espíritu liberándose de todas las cargas emocionales heredadas, adquiridas, rutinarias y crezco.

Crezco y hago que el deseo se convierta en algo secundario, ajeno a mí, hago que el conocimiento adquirido sea una rutina adquirida, fabrico la modulación de mis emociones al escribirlas y pesa más mi espíritu luchador, que ha renacido más de unas cuantas veces, más de unas cuantas noches, más allá de toda la química que quieren que entre en mi cuerpo para paralizarme, para dormirme. Cada día mas consciente, escribiendo con hambre para llenar la pantalla de energía, escribiendo con el hambre de querer romper el tiempo. Dejando de ser un espectador de mi pasado, dejando todos los recuerdos en un espacio que no quiero que vuelva, cuando solo quiero volver a conocer tu esencia. Cuando solo quiero volver a conocer tu cariño en esta vida o en otra, donde me sepas guiar un poco mejor, donde pueda aprender de tus consejos un poco más, interiorizar los valores que perdí por el entorno. Poder escribir una vida nueva cada día donde valga más el peso de mi espíritu cada día, donde valga más el peso de mi confianza cada día, cada día más fuerte ante cualquier situación que se presente, donde no me pueda rendir, donde pueda conseguir una mente clara y consciente con un corazón libre que supere todos los daños, todas las agujas. Donde no haya hilos que me puedan manejar o guiar hacia una catástrofe, solo hacia la verdad de la luz, cada día un poco más cerca de la verdad de la luz, de sus reflejos, de sus refracciones, de sus sombras, vibrando en un nivel que solo puede alcanzarse para sacarme del sufrimiento y del deseo, salir del mundo gris. Ver que la balanza está en otro plano donde solo las estrellas pueden ver que me quieren a su lado, en perfecta armonía de fractales, en perfecta sintonía con la proporción áurea.

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Silencio

Silencio, dentro, entro, salgo, me miro desde fuera, unos metros alejado de mi persona, viéndome desde arriba con la imaginación, proyección visual, a veces la aumento hasta salir del mundo. Nivel de abstracción aumenta, nivel de confianza que me destroza si pienso en mi oscuridad, que me eleva si pienso en mis logros, y así pienso que estoy en equilibrio si completo mi parte de luz, si completo mi espectro, encuentro el equilibrio espiritual en la escritura, cada día sumando algo de pureza, cada día quitándome algo de odio, cada día inventando un nuevo texto, todos borramos nuestro pasado por propia supervivencia. En los recuerdos somos espectadores de nuestros propios actos, de nuestras propias palabras, en los recuerdos somos simples espectadores de una vida que no volverá y si vuelve volverá cambiada, de otra manera, en el futuro solo imaginamos esperanza, deseos, por esto es tan difícil mantenerse en el momento presente con sus infinitas variables que viajan a la velocidad de la luz.

Se deforma el espacio-tiempo, se renuevan las vidas, los procesos vitales, se renuevan los espíritus, en constante cambio, la contradicción del constante cambio, ahora solo veo los cambios como algo aleatorio, externo, mientras cuido mi interior desde fuera de mi ser, mientras cuido mi exterior con mi energía interna. Ideas que surgen a una velocidad que no puedo retener. En los recuerdos a veces soy un espectador que sufre, en la imaginación veo un futuro lleno de ansiedad y dudas. Si tengo algo cierto es que puedo hacer que este presente avance hacia el equilibrio, hacia el equilibrio de la calidez de los cuidados, del cariño, hacia el equilibrio del trabajo emocional que hace que compartas la soledad de otra manera, desde la escucha, la atención, en este espacio tan increíble que parece que ya tiene vida propia, en estas palabras que parece que ya tienen vida propia, formando un sujeto libre, tranquilo, responsable, aumentando la virtud, haciéndome creer que valgo, que cuido. Me auguran una vida difícil, un camino de vida duro, donde tendré que sacar toda la amabilidad de mi espíritu, la gentileza de mi ser, el cariño de mi sabiduría interior para poder superar lo que venga. Lucho cada día por sufrir un poco menos, dejando de ser espectador y convirtiéndome en creador de mi propio sujeto, aunque la telepatía nómada tenga otra vida propia, pero pienso que siempre estuvo ahí, queriendo salir de mi, y me hace ser solo un medio para comunicar el poder de la luz y su espectro. Presente, en cada palabra, en cada cambio a mejor, espero poder integrar toda esta sabiduría y conocimiento de mis palabras en mi ser.

En el punto cero de equilibrio. En la no forma, en la abstracción, en la proyección, en la perspectiva, fuera de ángulo, oscilando todo el mundo a mi alrededor y yo mientras sintiendo, compartiendo, queriendo. Cierro los ojos y aparece la sombra de la pantalla, vacía, solo el contorno, las letras no están aquí, no están en mi mente, no están en mi ser, están en la fuente de la inspiración a la que me conecto, veo como desaparece la sombra de la pantalla, pero las letras siguen creciendo. La vida del lenguaje es tan corta como cuando termináis de hablar, como cuando termináis de leer, como cuando ya no se quiere escribir más. Entonces queda el silencio, llenándolo todo. Aquí viene la parte difícil, estar a gusto en ese silencio de ideas, pasados, futuros, en ese silencio donde no hay búsqueda, no hay encuentro, no hay revelación, no hay palabras, ni imágenes, solo está la parte del espectro que desconoces, la vibración que desconoces, la energía que desconoces, hasta que aparece un nuevo camino, te espera una nueva vida, en otro día, en otra realidad. Salgo y entro de mi propio silencio interior, salgo y entro en tus silencios, por esto quizás me olvidan o me quieren, no lo sé. El caso es poder componer algo que al romper el silencio te ayude cuando estés solo y no tengas con quien compartir tu soledad. Antes me preguntaba que cuánto precio emocional cuesta mantener un vínculo, cuánto cuesta mantener una confianza, ahora pienso que la respuesta es la comodidad de tu silencio, si te sientes más tranquila en tu silencio durante un largo período de tiempo, al final terminas por perder la confianza. Aún así espero que podáis encontrar la calidez de mis palabras cómo una buena noticia, un pequeño logro, donde gana la inspiración, donde hago que despierte otra mente en otro plano en el que dejas de querer el control y fluyes con lo que la vida te presenta. Otro día romperé el silencio, crearé un nuevo texto, volveré para que sepáis un poco más de la fuente de la inspiración, esa que se encuentra en cada retiro, alegría, presente, vibración, eternamente en lo efímero del infinito…