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Sonidos de sueños

Al tiempo presente, quisiera reconocerlo como mi único instante existencial. Espero a que converjan las distintas realidades de recuerdos pasados y espero a que converjan las oportunidades futuras en las que pueda elegir. Así pruebo a construir mi mejor presente.

Hace tiempo, esta vida habitada de recuerdos y oportunidades pasa desapercibida para el resto de mortales.

Meditación en la escritura, en los caminos, mirando al cielo, a la tierra, generando una nueva escala de vida espacio-temporal, generando un nuevo momento de ayuda hacia mi, hacia los que acompañan.

Suenan los sueños de una vida mejor, suenan los sueños.

Suenan los sueños de un día suave sobre una sutil seda medio sedado en solitario al son de sonidos sonámbulos, sin soltar serendipias sincronizadas sabiendo salir de subterráneos para subir al Sol.

Puedo soñar, escribir, escuchar, pasear, tomar café, fumar, pensar, sentir, dibujar mi presencia con mi energía, dibujar abstractos. Abstraerme de la realidad.

¿Quién quiere a una persona sin locuras?

¿Quién quiere a una locura sin personas?

El orden de factores alterando el producto.

Sentir seda, sentir, tela, sentirte las palabras sin sedantes, suenan los sueños pero no los recuerdos, ni los futuros, sentirte abrazada a mi.

Viajaremos algún día. Interiormente al interior y a la mente.

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No esperar

Y empezaba el día, sentía paz espiritual, equilibrio espiritual, claridad mental, movimientos tranquilos experimentaba, respiración consciente, meditación sin búsqueda en cada pensamiento que fluye por mi mente y así, dejé de esperar, dejé de esperar una llamada, una contestación, un mensaje, un estado, una actualización, una respuesta, dejé de esperar un saludo, una conversación, un aprendizaje, un trabajo, una rutina, fluía en la energía del ambiente, me llenaba de su vacío, de su silencio, del silencio que provoca no esperar. Sentí que no sabría cuanto me iba a durar este estado de paz espiritual y no me importaba, disfrutaba el cigarro, el vaso de agua, el café, el desayuno, agradecí en mi interior por todo mi trabajo emocional que me había traído hasta este punto de equilibrio.

Pensé que era bonito no esperar ni una sorpresa, ni un malentendido, dejé de buscar en la gente sensaciones que estaban dentro de mí, dejé de buscar personas, momentos, lugares, viajes, conversaciones, simplemente dejé de esperar, me sentía en la nada absoluta viéndome reflejado en la energía de cada persona y lo acepté. Acepté fluir con esta energía, con esta luna, con este día de frío. Ya no esperaba ni una cena, ni un cine, ni un beso, ni un abrazo, ya no esperaba que me entendieran, ni escuchaba sus juicios, en mi aislamiento encontré el equilibrio de sorprenderme con cada palabra. Ya no esperaba ni acción ni reacción, ni fuerza ni suavidad, ni sutileza ni insultos, ya no esperaba ni tu respuesta, ni tu halago ni tu crítica, simplemente dejé de esperar, fluía. Ni llamadas, ni estados, ni mensajes, ni soluciones ni problemas, ni situaciones ni búsquedas, ni actualizaciones ni descendencia, ni enfermedad ni salud, ni riqueza ni pobreza, ni tranquilidad ni hastío, ni hartura ni cansancio ni movimiento en las infinitas variables presentes.

Dejé de esperar dobles sentidos y señales, solo iba de frente con mi presente y sus infinitas variables moviéndose a la velocidad de la luz. Así empezaba el día y quería recogerlo en un trabajo emocional, a algunos les puede parecer triste, a otros alegre, da igual, no esperaba ya sus palabras ni su apoyo ni su ausencia ni su presencia, solo sentía equilibrio y paz espiritual y lo quería disfrutar, desde un estado de observación de la mente clara, el corazón funcionando y la vida con sus altos y sus bajos siguiendo su curso, su cambio constante contradictorio, su cambio constante, ese que te deja al margen cuando dejas de esperar y te pones a reflexionar sobre la nada ambiental que llena toda la energía presente. Así veía a la gente perdida hablando, buscando, respondiendo, reaccionando, cambiando, soltando juicios a algo que tiene un valor desconocido, que es fluir desde la no espera…Y no sabía como avanzar, solo sentir y disfrutar este momento que sigue sumando claridad mental, paz espiritual, y corazonadas impulsivas tranquilas.

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Balanza

Soledad compartida, presente de infinitas variables eternamente efímero, vacíos emocionales, espectadores del pasado, ansiosos por un futuro, son demasiados conceptos para asimilar en un momento que se va, brillos de oscuridad, oscuridad lúcida, fuerzas intangibles que me animan a escribir, inspiración de aislamiento, expirar humo, cosquilleo en la frente y las ganas de ver otro mundo que los demás no alcanzan a imaginar, donde solo veo con ideas de palabras, donde no sé si soy el único ciego en un mundo que respira cada vez más cansado de la humanidad. ¿Dónde pongo el peso de la balanza para ser justo en mi espíritu?,¿dónde pongo el peso de la balanza para ser justo con mi salud?.En un nuevo día.

Escribir como un acto reflejo de ideas que no llegan a tu corazón con el mío saliéndose de su sitio, intoxicándolo cada día un poco más cuando lo que quiero es liberar a mi cuerpo de la química que me paraliza. Cada vez más tranquilo con mis textos, más productivo. Asimilando los augurios de una vida cada vez más complicada, sin complicidad, sin compañía, aislado en mis textos, en mi inspiración, aislado en las ideas que quiero que crezcan para alcanzar salir hacia la superficie del bienestar y volar en felicidad. Volar feliz aunque sea solo con los ojos cerrados en la meditación, hasta en eso me conformo. Cuando compartir desde el corazón se juzga, aunque hagas un análisis crítico que no entienda la gente. Las masas conmovidas, entretenidas, distraídas, dormidas, en rutinas, pero aquí estamos, comunicándonos… Y me pregunto para qué sirve la comunicación si no hay entendimiento, ni escucha atenta, ni reflexión, ni pensamiento, solo crítica. ¿Cuándo entra el diálogo?,¿cuándo entra la última cena?. ¿De qué se puede hablar si no es sobre una vida que cumpla unos estándares y se estabilice en soledad, desde sus propias ideas y diálogos internos que hace visibles para ser un sujeto con ideas y valores en el que se puede confiar y que pide a gritos una buena compañía?. Que lean y entiendan, que quizás soy mi peor enemigo y juez, que sigo encerrado en cuatro calles donde solo puedo liberarme en la escritura…

Mientras tanto, señales de que las cosas van bien en mi pequeño mundo, señales de una calma que precede a una tormenta, señales de anuncios de tragedias en el mundo. Cada vez hablo más con el sol, con el día, hablo con las personas que aparecen buscándole un sentido al sin sentido del caos, con la misma ignorancia esperanzadora de que podemos crear un mundo mejor, mejorándonos a nosotros mismos. Pienso en cómo se puede mejorar algo que está roto, quién puede arreglar algo que no tiene cura, quién es el artesano que quita el drama y las emociones vacías y negativas, y hace ver la luz desde otro plano, para que puedas apreciar el viaje de los colores del mundo gris. ¿Dónde está el artesano que te va a sacar el sabor que te revele que la vida merece la pena vivirla, dónde está el gurú que te enseñe a modular las emociones, si ahora todo es química en el cuerpo para dormirte?, ¿dónde está la ayuda de los corazones rotos, de la gente rota?.

Un nuevo día, palabras que reposan, que surgen desde el inconsciente cada vez más consciente. Palabras y palabras que me animan a no rendirme, a soltar peso, a equilibrar la balanza. En un lado de la balanza está mi espíritu, mi fuerza interior, mi corazón, en el otro lado están mis actos pasados, mis hechos presentes, mi trabajo emocional. El camino de la balanza no sé hacia que lado se inclina, supongo que si se ve desde fuera darán más peso a un lado que al otro, pero si se ve desde dentro puede que pesen más mis textos, es la única constante que sigo ahora, parece que pesa más mi espíritu liberándose de todas las cargas emocionales heredadas, adquiridas, rutinarias y crezco.

Crezco y hago que el deseo se convierta en algo secundario, ajeno a mí, hago que el conocimiento adquirido sea una rutina adquirida, fabrico la modulación de mis emociones al escribirlas y pesa más mi espíritu luchador, que ha renacido más de unas cuantas veces, más de unas cuantas noches, más allá de toda la química que quieren que entre en mi cuerpo para paralizarme, para dormirme. Cada día mas consciente, escribiendo con hambre para llenar la pantalla de energía, escribiendo con el hambre de querer romper el tiempo. Dejando de ser un espectador de mi pasado, dejando todos los recuerdos en un espacio que no quiero que vuelva, cuando solo quiero volver a conocer tu esencia. Cuando solo quiero volver a conocer tu cariño en esta vida o en otra, donde me sepas guiar un poco mejor, donde pueda aprender de tus consejos un poco más, interiorizar los valores que perdí por el entorno. Poder escribir una vida nueva cada día donde valga más el peso de mi espíritu cada día, donde valga más el peso de mi confianza cada día, cada día más fuerte ante cualquier situación que se presente, donde no me pueda rendir, donde pueda conseguir una mente clara y consciente con un corazón libre que supere todos los daños, todas las agujas. Donde no haya hilos que me puedan manejar o guiar hacia una catástrofe, solo hacia la verdad de la luz, cada día un poco más cerca de la verdad de la luz, de sus reflejos, de sus refracciones, de sus sombras, vibrando en un nivel que solo puede alcanzarse para sacarme del sufrimiento y del deseo, salir del mundo gris. Ver que la balanza está en otro plano donde solo las estrellas pueden ver que me quieren a su lado, en perfecta armonía de fractales, en perfecta sintonía con la proporción áurea.

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Silencio

Silencio, dentro, entro, salgo, me miro desde fuera, unos metros alejado de mi persona, viéndome desde arriba con la imaginación, proyección visual, a veces la aumento hasta salir del mundo. Nivel de abstracción aumenta, nivel de confianza que me destroza si pienso en mi oscuridad, que me eleva si pienso en mis logros, y así pienso que estoy en equilibrio si completo mi parte de luz, si completo mi espectro, encuentro el equilibrio espiritual en la escritura, cada día sumando algo de pureza, cada día quitándome algo de odio, cada día inventando un nuevo texto, todos borramos nuestro pasado por propia supervivencia. En los recuerdos somos espectadores de nuestros propios actos, de nuestras propias palabras, en los recuerdos somos simples espectadores de una vida que no volverá y si vuelve volverá cambiada, de otra manera, en el futuro solo imaginamos esperanza, deseos, por esto es tan difícil mantenerse en el momento presente con sus infinitas variables que viajan a la velocidad de la luz.

Se deforma el espacio-tiempo, se renuevan las vidas, los procesos vitales, se renuevan los espíritus, en constante cambio, la contradicción del constante cambio, ahora solo veo los cambios como algo aleatorio, externo, mientras cuido mi interior desde fuera de mi ser, mientras cuido mi exterior con mi energía interna. Ideas que surgen a una velocidad que no puedo retener. En los recuerdos a veces soy un espectador que sufre, en la imaginación veo un futuro lleno de ansiedad y dudas. Si tengo algo cierto es que puedo hacer que este presente avance hacia el equilibrio, hacia el equilibrio de la calidez de los cuidados, del cariño, hacia el equilibrio del trabajo emocional que hace que compartas la soledad de otra manera, desde la escucha, la atención, en este espacio tan increíble que parece que ya tiene vida propia, en estas palabras que parece que ya tienen vida propia, formando un sujeto libre, tranquilo, responsable, aumentando la virtud, haciéndome creer que valgo, que cuido. Me auguran una vida difícil, un camino de vida duro, donde tendré que sacar toda la amabilidad de mi espíritu, la gentileza de mi ser, el cariño de mi sabiduría interior para poder superar lo que venga. Lucho cada día por sufrir un poco menos, dejando de ser espectador y convirtiéndome en creador de mi propio sujeto, aunque la telepatía nómada tenga otra vida propia, pero pienso que siempre estuvo ahí, queriendo salir de mi, y me hace ser solo un medio para comunicar el poder de la luz y su espectro. Presente, en cada palabra, en cada cambio a mejor, espero poder integrar toda esta sabiduría y conocimiento de mis palabras en mi ser.

En el punto cero de equilibrio. En la no forma, en la abstracción, en la proyección, en la perspectiva, fuera de ángulo, oscilando todo el mundo a mi alrededor y yo mientras sintiendo, compartiendo, queriendo. Cierro los ojos y aparece la sombra de la pantalla, vacía, solo el contorno, las letras no están aquí, no están en mi mente, no están en mi ser, están en la fuente de la inspiración a la que me conecto, veo como desaparece la sombra de la pantalla, pero las letras siguen creciendo. La vida del lenguaje es tan corta como cuando termináis de hablar, como cuando termináis de leer, como cuando ya no se quiere escribir más. Entonces queda el silencio, llenándolo todo. Aquí viene la parte difícil, estar a gusto en ese silencio de ideas, pasados, futuros, en ese silencio donde no hay búsqueda, no hay encuentro, no hay revelación, no hay palabras, ni imágenes, solo está la parte del espectro que desconoces, la vibración que desconoces, la energía que desconoces, hasta que aparece un nuevo camino, te espera una nueva vida, en otro día, en otra realidad. Salgo y entro de mi propio silencio interior, salgo y entro en tus silencios, por esto quizás me olvidan o me quieren, no lo sé. El caso es poder componer algo que al romper el silencio te ayude cuando estés solo y no tengas con quien compartir tu soledad. Antes me preguntaba que cuánto precio emocional cuesta mantener un vínculo, cuánto cuesta mantener una confianza, ahora pienso que la respuesta es la comodidad de tu silencio, si te sientes más tranquila en tu silencio durante un largo período de tiempo, al final terminas por perder la confianza. Aún así espero que podáis encontrar la calidez de mis palabras cómo una buena noticia, un pequeño logro, donde gana la inspiración, donde hago que despierte otra mente en otro plano en el que dejas de querer el control y fluyes con lo que la vida te presenta. Otro día romperé el silencio, crearé un nuevo texto, volveré para que sepáis un poco más de la fuente de la inspiración, esa que se encuentra en cada retiro, alegría, presente, vibración, eternamente en lo efímero del infinito…

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La maleta sin hacer

Tengo la maleta sacada, sin hacer, el depósito a medias y el miedo de conocer a una persona nueva, a una vida nueva. Cuando solo quiero sentir paz mental, espiritual, existencial. Pienso que al miedo hay que desmigajarlo y pisar sobre este, pisar a fondo y dejarlo en el humo atrás. Resulta que si hablo de mis miedos no es para que se rían de mí, si no para sufrirlo, comprenderlo y pisarlo, en cada paso, en cada kilómetro. Podrían preguntarme, ¿por qué tienes miedo?, pero parece que rara vez esa es la respuesta, es entonces cuando veo el fondo y pienso, ¿para qué dar otro paso, escribir otra palabra, hacer otra llamada, buscar la compañía y el cariño fuera de mi?. Si todavía estoy construyendo mi confianza, equilibrio, fuerza, cariño, por eso me aíslo, para construir desde mi conexión con la esencia.

¿Por qué voy a buscar en otra persona lo que no encuentro dentro de mi ser?

Y es aquí donde encuentro mi equilibrio, paz, confianza, seguridad, tranquilidad, cuando me sobran palabras y me faltan silencios de cariño, cuando me sobran palabras y me falta cuidar mi interior, el cual llevo cuidando unos pocos años. Hasta ahora, hasta el punto de escuchar a los demás y escuchar a mi vida. Que me pide que viva, que avance, que deje los prejuicios, el odio, mi vida me pide que deje amor en mi ser, en mi silencio, en mis tiempos de soledad compartida, que arregle las roturas desde la atención y la adaptación al cambio, a la renovación, pero sigo con la maleta sin hacer y el día se acaba, aunque espero que no se acabe la oportunidad, sigo con la maleta sin hacer y mi mente ya está en otro lugar, mi espíritu ya ha viajado.

Ahora cuando viaje otro día quiero hacerlo despacio, para no dejar al alma atrás por el camino.

Ahora cuando viaje otro día quiero ir con toda mi sabiduría interior, experiencia, aprendizaje.

En otra realidad ya me tienes presente, es curioso, al final no me atreví a salir, llenar el depósito, hinchar las ruedas. Parece que siempre aparece un pasado para retenerme, me pregunto, ¿por qué no puedo sentir la aventura, el placer de ir hacia el mar? Me pregunto si soy débil porque me hacen sentir débil, o me cansé de ser fuerte, me pregunto si soy débil porque me siento débil, o porque me tienen atrapado. Es curioso que se cuestionen todos mis movimientos y los demás no se fijen en los suyos, es fácil salir de la rutina si te pones a escribir y cuentas una historia, es cada vez más difícil protegerse a uno mismo. No sé, falla la intuición, fallan las personas, fallo yo y la vida sigue…

La vida sigue en otro viaje que no completas, en otros estudios que no terminas, en otros prejuicios, la vida sigue en las mismas calles distintas, en tiempos y velocidades distintas de personas distintas que buscan algo fuera de sí mismas mientras yo sigo mirando hacia mi interior, descubriendo que nací con la armonía rota y ahora soy una partitura mal compuesta y mal interpretada, mal practicada y mal ejecutada, nací con la armonía rota mientras que he tratado toda mi vida de afinarme, ajustarme a los tiempos, al compás, ajustarme a fluir con las vibraciones de las personas que aparecen en mi vida, me gustaría ser esa partitura que lleva guardada siglos y descubren y arreglan y de repente sorprende al mundo con toda la alegría guardada en el interior. La vida sigue en cada segundo que nos separa, en cada segundo que nos acerca…

Me gustaría ser esa vibra que te trae la tranquilidad, la paz. La emoción de que la vida va deprisa y nadie corre, porque cuando quieres hacer las cosas bien no corres, paras y piensas, paras y sientes.

Siento ideas, materializo palabras, escribo para soltar las cargas emocionales heredadas. Otra vez en este mundo, donde la vida sigue, donde despierto y me pregunto si este día mereceré la alegría de verte otra vez, o será otra rutina oscura de aislamiento en textos, sintiendo ideas, que vengan del sol, directas a mi amanecer de humo, de frío, del frío que dicta que falta energía, conexión, cuando falta la calidez del carisma, en este prisma que refracta, refleja, sin saber en qué color del espectro me muevo hoy, sin saber si me refracto o me reflejo, siendo otro rayo de luz que viaja ocho minutos para llegar a la Tierra y me llena para que no me veas. Para que no me veas, ni perdido ni encontrado, ni buscado ni querido, ni ocultado ni alegre, ni triste ni libre, en el vacío. Donde personas llegan, cuentan, preguntan, rompen, arreglan, dejan parte de sus emociones y se van.

Mientras dejo mi trabajo emocional en otro texto, para no llenar la maleta, otra vez en este mundo, la vida sigue en cada segundo que nos separa, en cada segundo que nos acerca, como un latido, como una respiración, como una pulsación que pasaras de largo, que no tendrás en cuenta… Otra nota vacía que dejo escrita para contarte, que todos quieren mi bien pero nadie me da la cura, otra nota para contarte que por mucho que se pongan en mis zapatos, no hay quién entienda este sufrimiento. Otra nota sin respuesta.

Otra vez en este mundo gris, que completo con la escritura, siento que cada vez necesito menos para ser feliz, me he acostumbrado a la escasez de sentimientos, a la escasez de amor, me he acostumbrado a quererme en la telepatía nómada, dónde soy yo el que se libera, se entiende y con poco más me basta.

Al menos vuelvo a sentirme vivo cuando estoy frente a las teclas, frente al folio, vuelvo a sentirme vivo en cada palabra que cuento mientras dejo de contar, me he quedado en el silencio una larga temporada y me he acostumbrado, al final con el silencio la gente te deja de hablar, porque en cada vibración de cada palabra hay un sonido que rompe la armonía del silencio, cuando yo veo el silencio como lo mas poderoso que hay en este mundo, está libre de ruidos y de interferencias, por esto lo más poderoso es el silencio. Cuando sales del péndulo en el que oscila la vida es un nuevo renacer. Quizás renací para permanecer callado, pero por lo menos lo dejaré escrito. En la era de la comunicación la mejor respuesta es el silencio, tiene mucho mas valor y mejora tus otros sentidos.

Sentí el silencio al tener la maleta vacía y entonces pensé, tengo que seguir viajando hacia mi interior, a mi manera, en mi propio viaje espiritual, no necesito caminar en esta vida sin dirección porque la propia vida me dará el sentido y la dirección, el viaje es hacia dentro, para poder reflejar y refractar tu propia luz, el viaje es hacia el interior de uno mismo, para iluminar desde dentro, cuando iluminas, no te hace falta viajar, ni buscar, las personas aparecen y llegan a ti, cada uno te enseña su propio aprendizaje, todos somos maestros en el algo y aprendices a la vez en esta vida.

No paro de aprender de mis silencios, de la escucha, de la visión, de la intuición, hacen que se reflejen ideas en mi mundo interior y así sigo, necesitando menos, deseando menos, generando más ayuda a las personas que me leen.

Es difícil explicar este estado, mantengo el equilibrio de unificarme con mi ser en mi presente, cuando siento la luz del silencio. Una respiración y la vida sigue en este mundo mientras me siento tan débil, tan frágil y tan distinto como un pequeño universo que renace cada día en distintas dimensiones aleatorias que se repiten, mientras ahora veo los patrones de las repeticiones rutinarias y me abstraigo para caer en la plenitud del círculo de la vida y observarlo desde fuera, estoy aquí de paso, con la maleta sin hacer, algunos objetos perdidos en esta vida, mis maestros bajo tierra que seguro se han convertido en estrellas que me protegen. Algún día los veré de nuevo, los sentiré de nuevo, en un olor, en un trabajo o en un viaje, ¿quién sabe?, mientras, sigo aprendiendo y siendo maestro de la luz del silencio.

Como esa maleta que al final no haces, como ese camino que pospones, como esa meta que persigues cada día, cada vez más lejos, cada vez más cerca, parando el reloj de arena de mi vida, es como si necesitara que no cayera ni un grano mas de arena en ese reloj de vida. Para que no se agote, para sentirme eterno en un presente efímero que se escapa. Sentirme vivo al narrarlo sin saber los caminos que cierro, los que abro, los que me esperan, viéndolos todos como un mismo camino. Centrarme en un objetivo que se consigue a base de abstracción en la escritura, abstracción en el estudio, abstracción del presente que nos distrae a cada segundo para que no nos centremos ni tengamos la capacidad de ver las cosas con perspectiva, mientras yo veo la misma perspectiva desde hace diez años. Centrado en la abstracción de esa partitura que se construye en la claridad de una mente que ha perdido deseos. Trabajo emocional bajo la escritura preclara, la escritura de la fuente de las ideas, fuera de los estímulos, en el no ser de la meditación para llegar a sentirme uno en la vida y sus círculos, sentirme uno completo con lo que hay, guardando energía, guardando para ser uno. Soluciones, otra maleta sin hacer, otro viaje que no se cumple, toca viajar al interior, a llamar a mi corazón, para construir, crear, creer, ¿será posible?, la naturaleza ya no me llama, las calles ya no me llaman, pocos amigos me llaman y no pasa nada, mientras yo siga llamando a mi corazón para encontrarme en otro día de este mundo gris de rutinas y velocidades distintas, otra vez observo, volveré a crear el valor de la resistencia en mi mente, o mejor, haré de mi mente un condensador, donde almacenaré energía y mis palabras serán mi amplificador emocional, soy nuevo, soy mejor que ayer y con eso basta, aunque aún tenga la maleta sin hacer, porque para viajar a mi interior no me hace falta equipaje, meditación y ser, intuición y escucha, protección y paciencia, la fuerza de saberse válido, la fuerza de las palabras que te llevan a encontrarte fuera de los ciclos del no ser para poder disfrutar de momentos de buenas compañías en pequeñas dosis.

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Realidad presente, cariño.

Café, tabaco, agua, pensamientos desordenados, mientras ordeno mi mente temprano, pastillas y un nuevo día. Después del sueño, de no recordar el sueño otra noche más, parece que mis guías espirituales también necesitan su descanso. Pero mi inspiración no, mi inspiración necesita el trabajo semanal de expirar palabras aquí. Las saco del fuego, de la llama interior de la vida que no sabemos cuándo se apagará para cada uno de nosotros.

Pensamientos libres bajo el control de cámaras y micrófonos, pensamientos libres bajo el control de la propaganda de los medios, pensamientos libres bajo el control de la distopía que vivimos. Ahora nadamos en un mundo de igualdad de rostros tapados el cual espero que pronto se acabe. Somos números en bancos, en hospitales, en burocracia y personas cuando nos encontramos de frente, aunque mucha gente solo vea números de serie, en vacunas, botellas, cualquier consumible, para darse cuenta que consumimos números de serie en una serie de números para ser un número de serie, y este texto es otro número de serie. Este texto sale de entre tantos números que cuentan para contar una historia. El infinito de las palabras y los signos y los números para que llegue al corazón una emoción.

Para aumentar mi campo electromagnético y atraer a las personas correctas a mi vida, que me guíen en esta empresa de ser un cambio y un referente de que se pueden curar los estigmas, hoy digo que vivo en cada texto viajando en mis redes neuronales desde la semilla de mi glándula pineal a las raíces de mis neuronas, por mi sistema nervioso tranquilo entre cigarros y pasada mucha soledad, muchas conversaciones que no tengo, las tengo aquí con mi ser y con quien me quiera leer, abriendo una pequeña ventana al mundo de un espacio personal universal.

El espacio personal universal de mi ser que protejo y hago crecer, desde que pienso que puedo ayudar a las personas en caminos difíciles. Encuentro la felicidad en el teclado que hago una extensión de mi persona, para llegar a la gente desde un plano de vida distinta en la lectura.

Trabajando emociones, pensamientos, ideas, intuiciones, razones, conocimientos, realidades, hilos de vibraciones, armónicos de recuerdos en negativo. ¿Y dónde está la realidad presente?

En cada momento que nos volvemos a decir que uno es un conjunto incompleto perfecto de éxitos y fracasos y que para salir del caos de uno mismo hay que entrar en el corazón del resto de personas como si pudieras cuidar sus latidos en sus manos. Mantener un latido fuerte y constante para dar vida a cada palabra como si fuera la última que pudiera escribir. Escribo para mantenerme vivo en este mundo sin sentido

¿Y dónde está la realidad presente?, en el caos, en la armonía, en la armonía del caos, en la mente de los iluminados, en pensar que cada persona con la que te cruzas es un maestro para enseñarte lo que no quieres o quieres en tu vida.

La realidad presente parece que se pierde cada vez más en el futuro que no llega y el pasado que se fue, por esto mucha gente se pierde. Desorientados sin brújula de valores que indique un noble camino cuidando el lenguaje, los actos, las palabras, el trabajo, la inspiración, las ideas, los proyectos, los tonos. Estoy midiendo cada vez que mi espíritu me enseñe que no es buen camino pues igual lo dejo atrás, porque ya llevo mucho caminado y me falta mucho por caminar, pero sentado encuentro el vacío de pensamientos, los silencios de la música, de las conversaciones, como si pudiera trabajar en el vacío de la eternidad presente que se escapa.

En esta pequeña luz que ha viajado para iluminarme otro día como una onda solar que pudiera cambiar mi vida entera en cualquier momento y liberarme de mi ser consciente y mi ego para solo sentir la energía fundida y unida en cada peso de cada paso, en cada latido, en cada respiración, en cada célula de mi cuerpo vibrando en la frecuencia de la alegría por estar presente, en tu vida, en tu tono correcto, en tu acción correcta, en tu realidad presente correcta, equilibrada y en armonía con mi ser de ahora. Este ser que tiene segundos de energía que siente que estás. Y no hace falta nada más, pero si quieres hablarme algún día, igual podemos comunicarnos en un nivel en el que el mundo se pare y ¿quién sabe?, igual tu mundo se para, el mío también, y podemos disfrutar de un abrazo que dure un largo tiempo, no necesito mucho más en esta vida. Cariño.

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Observo

Vacío, cansado pero sintiendo cada átomo de Prana a mi alrededor, me lleno de vida cuando escribo, en mis vacíos.

Recordándome que solo soy un observador de este cuerpo prestado, de esta mente prestada, con un espíritu que renace de cada caída emocional, siento mi espíritu y todo es fácil pero si pienso me encuentro en cambios, recuerdos, traumas, heridas, cicatrices. Siento que ya me duele el alma después de hacerle soportar tanto sufrimiento a mi cuerpo y a mi mente, pero si me muevo en mi propia naturaleza donde solo soy un resultado relativo de libertad fuera de las leyes causales me encuentro en equilibrio, observando.

Observo como la balanza de los medios de comunicación se inclina en propaganda para hacernos menos libres, es como una serie sin final para fabricar humanos en serie, en paralelo tienes la herencia de todo el inconsciente de tus antepasados y por eso tanta carga, tanta ruptura, tanta lucha emocional derivada de la línea de armonía que se rompió cuando nací. Sé que hacen todo lo posible por arreglarme y llegar a un punto donde encaje en una vida normal. Aunque solo veo que según vibra mi existencia vibra mi realidad. Me gustaría poder llenarla de vida plena para las personas que conozco y que me forman, pero solo siento los miedos.

Observo la balanza de la pluma y el corazón de los egipcios desde que he sido pequeño, he ido haciendo equilibrismo en esa balanza espiritual y no sé si es por ego, pero pienso que se inclina a mi favor después de tanto trabajo emocional. Quiero liberar mis pensamientos de los juicios que no me corresponden, sentir que solo existe el momento presente donde puedo generar un pequeño bienestar a la gente que me sigue. Parece que siempre estoy algo distante, difícil de alcanzar, escondido o refugiado, no lo sé. Pero solo me gustaría ver cómo la balanza sigue pesando cada línea que escribo para salir de la dualidad y poder renovar mi espíritu con la persona adecuada.

Observo y me gustaría integrarme, tener gustos en común, desatar mis talentos, realizarme, no sé dónde está el límite cuando has superado tantos límites y solo me queda avanzar en cada grano de arena del reloj de mi vida que cae diciéndome que me queda un segundo menos, un día menos, un año menos y lo que es más duro, otra persona cercana menos que quiere salir de mi vida. Ya no digo adiós, ya digo hasta luego, por si acaso nos vemos en otra vida o en otra realidad.

Observo y me cambian de nombre, me cambian de persona. Ya no me enfado porque sé que ahora no conocéis mi esencia, cada grano de arena que caía en el reloj del tiempo que rompí me ha hecho eterno en cada segundo de escritura.

Quizás mi armonía se encuentre en soledad, quizás se encuentre en otra persona que pueda aparecer, quizás el punto cero de equilibrio en el vaso de agua que te sirven con el café sirve para renovarse por dentro. Y así paso mis días, buscando el punto cero de equilibrio en casi todas las cosas que hago, porque sé que la estabilidad es trabajo y paciencia y sufrimiento. Luego dejaré que hablen, que yo me dedicaré a escuchar y a sentir que mi reflejo de tus palabras no se puede comparar con mi mundo interior.

Y así haré para que nada me afecte, me tocará volver a ser piedra y dejar que el agua que fluye me mueva mientras el Sol me ilumina y la Tierra me guarda. Tendré que volver a llamar a las abejas en invierno y dejar que pase el tiempo que me queda como un observador del equilibrio.

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Libros

Por la noche escucho las auras de mis libros, supongo que quieren contarme cómo están…

Doy gracias por el apoyo a mi proyecto y espero conectar con los corazones que quieren ayudar, todavía no entiendo muy bien cuanta ayuda puede darme este mundo virtual en el que he creado un espacio para alegrar a las personas con mi viaje. Parece que cada día empiezo, descubro, averiguo, intuyo, creo, en cada nuevo comienzo.

Por la noche escucho las auras de mis libros y sé que quieren cuidar y proteger a mucha gente con mis palabras, donde puedo poner voz a otro viaje de soledad compartida, a otro viaje solitario en el que los sentidos se agudizan para dar con las personas del mundo que pueden hacer de la telepatía nómada una realidad desde lo virtual a sus vidas, donde se que me pueden sentir sin ni siquiera conocerles. El impacto es un despertar del corazón. Para cada corazón que despierta quiero agradecer su tiempo en este mundo dedicado a comprender mis palabras, mis emociones, mis sensaciones. Así desde mi pequeño margen de movimiento, sigo escuchando, leyendo, aprendiendo.

Cada minuto que pasa puede ser una emoción nueva, una onda nueva, un sutil cambio.

En cada mensaje quiero acompañar para que tengáis un viaje más agradable. Acepto que la ayuda llega cuando luchas. Por esto quiero decir que seguiré luchando en mi ser, para ser cada vez más consciente y poder seguir sintiendo toda la luz que me da la gente. Gracias por el tiempo que le dais a mis palabras. Gracias por el espacio que creáis en vuestro ser al querer leerme. Las auras de mis libros seguirán contando este viaje…

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Dualidad

No sé cuándo la gente saldrá de la dualidad, la naturaleza no entiende de leyes humanas escritas en papel.

Parece que la lucha siempre está en sacar algo nuevo de la tradición, en aprender del conocimiento ancestral para ser más nuevo y renovarse. Parece que todo el mundo tiene metida la idea en la cabeza de querer estar bien, ser sano, una vida eterna después de esta. Parece que la masa solo entiende la vida desde la percepción bueno malo, luz oscuridad, enfermo sano, loco cuerdo… Cuando no encuentro a personas que sean capaces de ver el infinito de variables y la eternidad del presente que vivimos. Cuando empiezas a averiguar la cantidad de tiempo y espacio comprendido en un momento, en el que muy pocas personas son capaces de observar ese equilibrio desde fuera de si mismos, viéndose como una mínima parte de un ser intermitente, que tiene la conciencia justa para pensar y sentir pero se olvida de ser.

Nos olvidamos de que somos energía en constante cambio, con infinitos cambios externos e internos y nos da por buscar fuera una emoción que haga que nuestra vida sea más plena.

En mis momentos de presente cada vez me siento más fuera de la dualidad, observando como cambia la vida, poniendo conciencia y pensamiento a cada emoción que siento, lo que viene de fuera de mí no lo puedo controlar, al igual que el control interior de mis procesos cognitivos son cada vez más libres en cada palabra que escribo y que siento que pueden formarme un ser. Puedo formar mi ser a cada cambio de palabra, a cada persona que me encuentro puedo regalarle una sonrisa o un saludo. Sigo sabiendo que estoy en el mismo sitio distinto, con una idea que se forja letra tras letra, saliendo de lo bueno, de lo malo, hacia un lugar en el que encontrarme con una percepción aumentada, cada día con más paciencia, cada día más estable, en cada respiración más conectado con mi ser. Para salir de tu juicio, de tu dualidad, para entrar en mi experiencia consciente de la increíble realidad donde cada persona es eterna en cada momento de su vida, donde cada infinito de persona que me encuentro veo que se limita a seguir un papel, mientras yo me expando en cada letra, en cada palabra, en cada texto, en cada emoción. Algún día me vuelvo uno con mi insignificante ser y me reconozco, encuentro el sentido de la vida en una sensación espontánea, breve, reveladora, donde siento como el equilibrio me invade en un rayo de sol, en un paso tras otro, me siento uno con la atmósfera, con el momento en el que sientes todo a la vez y te reconoces como nada. Manejo un equilibrio con mi ser en el caos de las personas y sonrío por si te puedo ayudar a que reconozcas tu momento como un presente eterno e infinito, donde quiero protegerte desde que soy nada, hasta que me doy cuenta que estoy presente en tu vida.

Hoy, ahora, me siento todo siendo nada.

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Cadenas

Me quieren tonto y asustado, con miedo, deprimido, zombie, enfermo, rechazado y sintiendo la culpa, me quieren dormido y encerrado, quieren que mis emociones no sean estables, me quieren confundido, odiando, cansado y que no piense por mi mismo y créeme la presión es mayor a cada día que pasa, me quieren aislado, que me sienta peligroso, desean mi fallo, que no encaje, que me calle, que asuma y de las gracias, me quieren atado, quieren que piense que puedo ser un criminal, quieren que esté perdido, que no vea mis sombras ni por donde me vienen, quieren hacerme sentir pequeño, débil y podría seguir con toda la negatividad, manipulado, sobre estimulado, en definitiva una especie de pequeño caos que solo puede tender al desastre. Pero mira, a mi mente solo viene una palabra re-evolución, volver a reinventarme, crecer, estar despierto, apreciar los pequeños detalles, los pequeños gestos, las pequeñas energías de la gente cansada y harta. Créeme que si quieren toda esta negatividad para mí, para ti quieren lo mismo o peor. Quieren castigo y culpa, pero las cadenas a mi mente me las quito yo cuando escribo, las cadenas a mi corazón me las quito yo en silencio. Sé que cada día la presión es mas grande, venden mas miedo, mas odio y más mentiras, sé que no puedo cambiar mucho, sé que este mensaje quizás no te llegue, o que quizás te canses de leer por la falta de atención.

De mi ser solo sale una idea, y es la re-evolución desde el amor, la paz y el respeto, desde que estoy sintiendo y rompiéndome por dentro para que esto te llegue, desde que el paso de los años me va dando más razones de peso a mi modo de pensar, a mi creatividad, a hacer poesía con mi vida, porque solo nos queda una manera de vivir, y es hacer de nuestra vida poesía, escritura, arte. Desde que he sentido que cada día que pasa me quitan más vida, yo solo pienso en ver despierta a la gente y fuera de la dualidad, desde que me rompo por dentro en mi escritura para vivir algo mejor y no tener la amenaza de un juego en el que no he participado, ni quiero participar.

Solo me queda hacer poesía con mi vida, en cada café en el que veo la resistencia de la gente. Quieren que aguantemos, que seamos consumidores esclavos para mantener un sistema que ya no se sostiene.

Pero resulta que a mi me da por llegarte al corazón, para que reacciones, para que leas y sientas que el día tiene las mismas horas para todos aunque nos quedemos en un sitio solo. El despertar va a ser muy duro, para todos, pero creo que ya es hora de poner conciencia, palabras, soluciones, empatía, amor, cariño, apoyo y compañía en cada persona que viene a nosotros derrotada, sin salida. Me da por pensar que puedo mejorar mi pequeño mundo, que la vida mejor está al alcance de mis palabras, cuando pienso y siento que puedo mejorar tu pequeño mundo, desde mi pequeña paz, desde mi pequeña luz, desde mi pequeño equilibrio que he conseguido a base de observar y escuchar la crudeza de la realidad de muchas personas, desde que siento el miedo en los medios, en la calle, en las personas.

Tanto rechazo y aislamiento me ha hecho ver que aun tengo una pequeña llama interior, una pequeña luz que puede iluminar y curar escuchando. Tanto rechazo y aislamiento me ha hecho ver que desde mis palabras, puedo acompañarte, darte otro punto de vista. No se puede ver el infinito de variables cambiantes en cada presente, pero mi constante es latir y vivir. Desde mi pequeño espacio de libertad que es la telepatía nómada, pienso que puedes pararte a respirar, sentir tus emociones en un pequeño vacío y sentir como despierta tu corazón en una sonrisa verdadera, en unas palabras que acompañan, en una escucha atenta. Sé que los tiempos no son fáciles, solo espero que no rompan tus emociones. Espero que puedas acompañarte y recuperarte del susto, espero que puedas vivir y no sobrevivir, espero que puedas hacer poesía con tu vida y que ahí empiece tu pequeña re-evolución en tu pequeño mundo.

Despierta, solo es otro día en el que ver la vida pasar. Crea una pequeña luz y forma un camino para cuidar.