Publicado el Deja un comentario

Tiempo luz

Ganando horas de sueño, perdiendo sueños de vida, viviendo. Viviendo rutinas, momentos de inspiración que se escapan bajo el tiempo luz. Tiempo de viajar con la mente hasta donde me lleven mis alas, hasta planear sin motor, aterrizar y cambiar. Sueños vividos del pasado, me preguntan, ¿dónde está tu presente, tu presencia, tu esencia, tu huella, tu destino oculto, tus palabras prohibidas, tu pensamiento libre, tus silencios habladores, tus viajes de gloria, tus errores únicos?. ¿Cuál es tu definición, tu potencial, tu trabajo de campo, tus etiquetas? ¿Cuándo es buen momento para reconocer tu increíble resiliencia, tu respuesta, tu reacción?

¿Cuándo vas a decir, hasta aquí?

Parar en el momento de respirar elevado al firmamento, parar en el presente donde el tiempo luz acompaña desde las sombras, parar en la dimensión donde me tienes en cuenta, parar en la dimensión donde reconoces esta existencia tan valida.

Mi presente es lo más difícil de escribir, es otra noche sin darte las buenas noches, cuando el tiempo de luz se apaga, me quedo frente a mi sombra sin compañía otra noche más. Me pregunto cuánto es suficiente que aguante mis silencios y me da la sensación de que mis silencios son para toda esta vida.

No se si la lluvia, el viento, el sol, la playa, se pueden llevar estos silencios no se si la montaña es capaz de guardar esta sombra. A veces pienso que soy un simple humano más.

Música nueva, horas de brillar desde el descanso,minutos de meditación escrita, segundos que avanzan sin remedio hacia un presente que parece solitario rodeado de personas. Aprender a ver el reflejo de cada persona, ser un prisma del cual cada presencia se refracte en un color y no haya maldad en la energía emitida, recibida, intercambiada por cada partícula de mi ser hacia el resto de personas en armonía que quieren saber de mí.

Nubes que despejan mi clima emocional. Bajo un tiempo de luz que va directo de la inspiración al corazón

Publicado el 2 comentarios

Dos días

Si la vida son dos días, me he pasado el primero sin conocerte, estudiando, durmiendo, sin cabeza, pero en el segundo decidí escribir y salir al nuevo mundo, donde puedes leerme, no se si estoy en tu primer día de vida o en tu segundo, solo me queda esperar a que llegue la noche, mientras te espero a ti, ahora que me conoces un poco quiero decir que no me arrepiento del camino, no me arrepiento de las palabras que escribo, el segundo día de mi vida me lo voy a pasar escribiendo nuestra historia, estés conmigo o no, no se cuando llegarás, no se cuando crearé el texto que te haga sentir que soy, que me averiguo a ser, que quiero ser contigo, que soy mucho más de lo que escribo, mucho más de lo que imagino, mucho más de lo que sueño, mucho más de lo que siento y por esto no dejo de escribir, imaginar, soñar y sentir.

Escribo para que te llegue al corazón, imagino como sería el pasar los días contigo, sueño que un día despertarás y me elegirás como compañero de vida, siento que con cada texto estoy más cerca, como si cada palabra fuera un avance milimétrico hacia tu vida.

El primer día de mi vida ya me perdí, por eso en este segundo día quiero dejar una ruta, un mapa, unas coordenadas, una x del tesoro, una marca, un registro, una constancia de trabajo emocional.

Despierto y pienso en ti y pienso que no hay nada más bonito que otra oportunidad, otro día en el que te puedo dar los buenos días con toda mi buena energía, aunque sigamos luchando solos, aunque el mundo cambie, aunque se imponga la distancia social, yo cada día quiero sentirme más cercano a ti, de manera amable, cariñosa, afable, tierna, entrañable, porque no hay nada más fuerte que la dulzura, al igual que el agua, el aire, la tierra y el fuego conocen tu dulzura y son los que marcan el momento, yo quiero descubrir en ti el agua de tu cuerpo, el aire de tu energía, la tierra de tu origen y el fuego de tu vida para que podamos soñar acompañados por nuestros latidos en un mismo lugar donde no quede nada más que amor, por eso no me asusta decirte que te quiero y que te querré, que no me importan las conexiones ni el pasado.

Aprenderé mis fallos para ser mejor para ti, aprenderé mil cosas a tu lado, porque ya las aprendo solo al pensarte y quiero ponerlas en práctica. Trabajo emocionalmente para calmar mis tormentas, para crear paz en mi interior, para fabricar amor de la nada, porque puedo llenar todas mis palabras de luz, para iluminarte, para iluminarme, para brillar, para crear, dar vida y forma a lo que puede ser, sin tormentas emocionales, con paz que impregna mi alrededor, con amor que baña a cada gesto, cada texto, cada momento, cada segundo de este segundo día.

De verdad que no se cuánto tiempo me queda, pero se que quiero hablarte toda mi vida, contar contigo, no se cuánto tiempo me queda, pero cada segundo que pasa y que escribo pienso que es una lucha ganada, y se que no te tengo que ganar, porque no eres ninguna conquista, eres el mundo al que quiero volver y sentirme querido.

Dos días, pero voy a hacer que merezca la alegría, quiero que nos quede tiempo de risa, compañía, calidez, calidad.

Porque no importa el sitio, no el importa el donde, no importa el cuando, no importa el lugar, no importa, si tu estás a mi lado, porque tu compañía hace mejor cada día de mi vida. Y se que pensarás que son solo palabras, pero no, es trabajo emocional, para que encuentres en mi unas emociones estables, trabajadas, fuertes, seguras, donde podrías quedarte a compartir cualquier momento malo, cualquier momento bueno, lo que sea a lo que te enfrentes, acomódate en mis palabras como si fueran un bálsamo donde cuidar el corazón, la mente, un respiro, una luz, una guía, referencia o como lo quieras llamar, pero lo cierto es que quiero que estés cómoda leyendo, y así quiero que estés cuando te encuentres conmigo. Quiero que te sientas valiente, válida, querida, importante, preciosa, liberada, respetada, segura, fuerte, luchadora y se que no te hago falta para nada para que te sientas así, porque ya lo eres, pero te lo recuerdo.

Dos días, mucho que aprender, escribir, mucho, sentir mucho, vivir, como si viniera la noche y pensar que he aportado algo a tu pequeño día. Aquí estoy para ayudarte y estaré, cuenta conmigo.