Publicado el 3 comentarios

Lluvia de otoño

Llegó la lluvia, llegó otra espera, se fue el pasado, se fue en la hoguera, llegó el otoño, con luna llena.

Pude contarte parte de mis sentimientos con palabras torpes, sinceras, pienso que la emoción es lo que queda. No me quisiste herir con tu respuesta pero no sabes que a mi ya no me duele.

Ahora me quiero, me importa mi gente, me sobran las multitudes, los grupos, soy más de personas cuando están solas.

Llegan escriben y se van, la gente sin tiempo, se olvidó de sentir.

Una llamada, dos voces, distancia, emociones pasadas, un posible futuro que ni lo cierro ni lo abres, unos minutos cortados por palabras torpes, describo vagamente el sentimiento, silencio, respuesta rápida y pensada, tu miedo, tus dudas, hago mío parte de un miedo tuyo, no hay solución por ahora, poco que hacer, si no nos queremos sin miedo, no nos queremos lo suficiente, no me conoces lo suficiente.

Soy capaz de vencer todos mis miedos, soy capaz de compartir los tuyos y ayudarte a superarlos, soy capaz de romper las estadísticas, las profecías, las maldiciones, la mala suerte, soy capaz de cambiar la atmósfera a mi alrededor y dejarla en pausa calmada, como si pasearan ángeles, soy capaz de escuchar, soy capaz de compartir bienestar, crear, acompañar, ser y estar. Se que mi ser no está a tu lado, pero no voy a dejar de ser para ti, me dedico a ser con personas que quieren estar, mucha gente no lo ve suficiente o no lo entiende, pero para un ser que se rompió, averiguarse a ser es una tarea complicada cuando mucha gente está perdiendo su identidad en estos tiempos.

Así que si, soy en parte como esta lluvia de otoño. Te haré sentir en casa.