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IAE

Inteligencia anterior al evento, cada momento, decisión, señal, experiencia, situación, aprendizaje, elección, programa, puede hacernos pensar que estamos libres, que tomamos decisiones.

Sin embargo, cada paso, acción, progreso, puede que estén marcados por nuestras creencias.

Hasta que llegamos a un punto en el que reconocemos a nuestro espíritu como el director de orquesta de nuestra vida. Quizás podamos dejar una huella más firme y duradera si reconocemos que nuestro propio universo interno está compuesto por infinidad de variables, como un sin fin de músicos, algunos improvisan, otros componen, otros solo reproducen lo aprendido, pero cada uno de ellos conoce el silencio que da vida, la respiración, en la que los instrumentos permiten que entre el sonido del vacío. Desde el silencio, y su vacío, podemos encontrar cómo emitir nuestra propia energía al resto del mundo.

Como si existiera un ADN espiritual, donde cada parte esencial de nosotros pudiera crear distintas sincronicidades con el entorno, para así vivir una experiencia mas plena. Al escribir esto me sincronizo con la luz de la tarde de un verano tardío en Octubre, recibo la onda-partícula con la frecuencia del sol, recibo la resonancia de la tierra, el vacío-silencio que puedo generar desde mi interior a tu lectura.

La inteligencia anterior al evento me ha permitido encontrar en este día un nuevo espacio donde compartir. Lo recibo, lo pienso, lo escribo. La vida debería ser un camino para encontrar la paz interior y así poder compartirla con nuestras personas cercanas. La emoción de la tranquilidad desde la paz interior es el mejor reflejo y regalo que podemos hacer a nuestros seres queridos y también a nosotros mismos.

Centrado en disfrutar la energía vital que nos rodea. Centrado en crear un campo a mi alrededor de paz, vengo de luchar en diferentes tormentas, vengo de escuchar diferentes situaciones complicadas. Mi nueva filosofía es hacer que cada día cuente, cada día quiero que haya alguna acción de mi persona con la que pueda irme a dormir sabiendo que el día ha valido la pena.

Al contar que cada día cuente y que no haya sido un sin sentido, podré dormir con la tranquilidad de estar en sincronía con mi exterior, y dentro de mi persona.

El siguiente paso es la coherencia, cumplir con mis actos, mis palabras y buenos pensamientos.

Quizás no descubra nada con este escrito, pero sí es así pienso que no está de mas recordarlo y tenerlo en cuenta.

Desde la pequeña estrella encontrada en la meditación rodeada de una oscuridad inmensa, se abre camino hacia fuera de mi, mi ADN espiritual, con el que pretendo llegar hasta ti para que puedas encontrar ese vacío-silencio donde puedas respirar, vivir, soñar, tranquilamente.

Camina, medita, sueña, cree y crea tu propia realidad, aunque sea desde la oscuridad, algún día llegará la luz de tu estrella para sanarte, a los buenos corazones, mentes despiertas y gente que reflexiona, un abrazo.

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Fluir

A veces pienso en imposibles, en límites sin determinar, pienso en imposibles que hacen más posible la soledad, aislado en pensamientos e ideas.

Es cuando en esta soledad posible, al ver pasar el tiempo con relaciones normales, observo, siguen su curso natural mientras mi desarrollo lo define el mismo potencial aún por llegar a tocar los corazones a través de la escritura.

A veces pienso en imposibles, por aquello de llegar a la estabilidad y el equilibrio que luchan contra el caos.

De repente salir de una simulación de 14 años o más, hacen que me replantee mi vida actual y si conseguiré llegar al camino correcto a través de la acción, sentimiento, pensamiento, creencia, instinto, intuición, sentido y dirección correctos.

Puede parecer difícil, dicen que lo más fácil es escribirlo, pero una vez de ahí, ponerlo en práctica se vuelve un plan para seguir el camino hacia la verdad, hacia la realidad que mejor se ajuste a mi madurez intelectual. Empatizando, significando, construyendo, creando un espacio virtual y físico, sano, saludable, de bienestar y sensaciones, admirables solo desde la profundidad del vacío del silencio y la armonía de las conversaciones.

Construyo mi propia ayuda a través de esta creación, construyo unos pasos desde el antes al después. Antes de la programación establecida para mi persona, al después de haber logrado la libertad de la simulación. Ahora la vida se vuelve seria, contando todas las veces que podría haber muerto o caído enfermo, será mejor no contarlas y guardarlo como un aprendizaje incorporado. Para poder elegir, siendo consciente, conociendo.

Si mi simulación me marca un camino hacia la soledad rodeado de gente e incomprendido, me tocará aceptarlo y resignarme. Sin embargo, si se me presentan los núcleos de información y me guían de un camino a otro, de un cambio a otro, de una mejora a otra, espero poder seguir el ritmo y entrar en esa llamada armonía vital que tanto me ha costado construir, fluir como el agua. Todo fluye, todo cambia, fluir en imposibles hasta ver milagros en cada mínimo detalle de esta evolución.

A veces siento y pienso en imposibles. Tocará dejar hablar al tiempo y sus azarosas recompensas del esfuerzo constante, del descanso merecido, de aquellos imposibles que se logran a base de abrir mentes.

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Escritorio

Desde mi escritorio, papeles, carpetas, bolis, cajas, calculadora, cables, cuadernos, agendas, desordenados en la entropía del universo, como partículas en expansión esperando a ser leídas y ordenadas en mi mente para expandirse hacia un viaje consciente por el microcosmos de mi mesa hasta el espectro del olvido al archivarlos en mi memoria o en cualquier otra parte de esta dimensión, donde el escritorio se vuelve a su génesis, vacío, sin vida…

Mientras tanto en este caos, conservo el momento orbital de mi energía, donde me encuentro que nada me pertenece, aunque estén a mi alcance las herramientas de crear un mundo mejor, más evolucionado y categorizado dentro del caos del universo mental en el que me muevo. Visito poco algunos lugares, deambulo por las estancias como si solo fuera la presencia de una sombra del que un día fui, arrastrando energías que no me pertenecen en un cuerpo prestado, arrastrando energías que se quieren adueñar de mi espíritu gracias a las malas influencias y a la programación lingüística de otras personas que quizás alcanzaron a compartir su soledad conmigo en tiempos pasados. Cuando me veo como un simple espectador manejado y sujetado en mi pasado inconsciente.

Estoy desaprendiendo conceptos y teorías, estoy desconociendo personas, estoy moviéndome entre las sombras, estoy a la vez en un viaje hacia el pasado viviendo el presente y sus infinitos cambios en los que poco cambia para mi o poco me sorprende, cuando el futuro no quiero que sea un lugar de desarraigo y tragedia, cuando no quiero sentirme desubicado en un futuro cada vez más difícil y complejo entre tantas variables presentes. En este viaje hacia el pasado he sentido el poder del inconsciente y he visto como dejarse fluir entre malas energías de personas te llevan a la perdición y despersonalización de un mismo espíritu.

Este espíritu es el que renace cada día, se reinventa, se descubre, se analiza, se evalúa y comprueba que el cambio interior es el que sirve para ver un exterior mejorado. Pero cuesta y duele ver a las personas perdidas en las pantallas poniéndose filtros y máscaras mientras consumen contenido sin filtrar ni analizar en su mente, con su espíritu dominado por los impulsos del mundo de la imagen, por el bombardeo a la sensibilidad con un lenguaje perfectamente medido para volvernos consumidores esclavos. Ahora que parece que se viene otra crisis, la del petróleo, ahora que parece que sabemos y recordamos que las pandemias duran cinco años, en este mundo en el que se colapsa la sanidad y nos venden palabras como trabajos esenciales, sin conocer que el trabajo esencial ha de realizarlo cada uno dentro de sus propias emociones, sentimientos, reflexiones, pensamientos, ideas, energías, nos quieren vender la idea de trabajos esenciales como si fuéramos solo maquinas de supervivencia, en el mundo distopico, para que disociemos ideas, para que no unamos conceptos durante más de cinco, diez, treinta o sesenta segundos, en el mundo virtual en el que pasas de una idea a otra, de una persona a otra, de una historia a otra, sin darnos tiempo a pensar ni a racionalizar lo que estamos consumiendo. Platón y su mito de la caverna es donde vive la gente ahora, viendo las sombras de las imágenes de los móviles y las pantallas, el pan y el circo y nadie se acerca a la llama de la verdad del conocimiento, ni por asomo. No sé si alguien es capaz de volver a sentir su propia naturaleza como única, unida y en comunión con el resto del mundo, cuando a uno lo encierran por tener ideas, por pensar.

Ya no importa el diálogo ni entienden la lógica cuántica, ni entienden que la infinidad de variables presentes nos hacen ser un clic en este mundo de programación, donde un día te acuestas y al siguiente ya no estás vivo. Nos venden el temor a la muerte para volvernos consumidores esclavos y desesperados, cuando la muerte es solo otro cambio hacia otro plano dimensional donde poder crecer de otra manera, sintiendo nuestra energía como esa partícula que está fuera de la lógica donde esperamos viajar libres en otra experiencia existencial.

Quizás mi viaje nuevo pueda descubrirlo desde mi escritura, conservando mi momento orbital, perdiendo fuerza, liberándome de cargas negativas que quieren acompañarme. Observo la oscuridad como un proceso, ser consciente y sentir miedo de la propia oscuridad de cada uno es algo necesario para poder caminar hacia la vibración más alta, o más tranquila, ya no lo sé, pero caminar en la vibración de la armonía con el entorno y tu propio ser, caminar en armonía con la propia conciencia, consciencia, con los propios procesos cognitivos, bioquímicos, naturales, caminar en armonía con la propia naturaleza de un yo sujeto, libre, respetuoso y respetado, consciente de su propia oscuridad con el fin de poder brillar desde el vacío que me ha sembrado la sociedad, desde el caos de mi escritorio para el mundo.

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Continuo

Continuo cambio, continua renovación del espíritu, continua actualización, continuo estado reiniciado, continuo nuevo comienzo y así voy, cada día, renovando en una continua actualización de ideas, cada día reiniciando un camino, desde el mismo sitio distinto. Saliendo del lenguaje despectivo, saliendo de la programación vital que han querido para mi desde pequeño, rompiendo la programación lingüística, rompiendo la programación del sistema que fabrica humanos en serie. En cada texto, en cada idea, en cada renovación. No sé cuánto tendré que luchar para que se den cuenta de que mi voz interior es la que me guía a romper con el pasado que no quiero recordar, con el pasado que quiere volver y no me sirve, cansado, mi voz interior me guía a romper lo establecido en mi cerebro para hacer caso al sol y a la información que quiere que descargue de la luz hasta en los días nublados. En cada rayo de sol que me ilumina encontraré un sentido para este despertar de conciencia. En cada texto que escribo encontraré un sentido al despertar de conciencia de mi voz interior que me deja fuera de todos vuestros juicios y me hace permanecer en un estado de calma y tranquilidad absoluta desde el silencio de la nada donde ya no escucho y no me importa que me digan que estoy aislado.

Porque en cada texto de reinicio, mi voz interior no puede parar de escribir y dejar las verdades que descubre expuestas aquí, en la telepatía nómada. A mi me han privado de mi libertad por pensar, por tener ideas, por pensar y hablar estas ideas y ya no encuentro ni con quien se podrían compartir. Cuando la gente no entiende que el viaje es hacia el interior de la persona para seguir escuchando la voz interior y que te lleve al Samadhi cuando paras de pensar y te encuentras en la nada.

Porque no estoy aislado, aunque no obtenga respuestas, porque no estoy aislado aunque no tenga compañía, porque no estoy aislado cuando me tengo a mi mismo en cada momento que quiero pensar, tengo a mi voz interior en cada momento en el que quiero pensar y por eso no me importa quedarme solo. Por esto disfruto ratos de soledad compartida con las personas que se cruzan en mi camino de vida e intento decirles que cada palabra tiene una vibración y atraes al final cuando emites tu propia frecuencia. Y en esta, mi propia frecuencia del pensamiento, mi propia frecuencia cerebral acabará por atraer a la persona correcta a mi vida para que me enseñe su camino, su espectro, sin juicios, solo con todo el razonamiento que haga mi discernimiento de la vibración de sus palabras.

Voy a continuar en un continuo despertar de conciencia hasta que entendáis que las ideas y las palabras y los pensamientos viajan a la velocidad de la luz en mi mente y por esto no podréis apagar mi cerebro cuando encuentre en el continuo cambio un bienestar fuera del alcance de todos vosotros.

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Redes emocionales

Esto es como ver la oportunidad en la crisis del estado crítico, del pensamiento crítico, donde están los períodos de belleza de escritura, escondidos en la soledad de las palabras que no llegan a ver la luz desde mi pequeña red. Esto es como ver una telaraña desde el espacio, en esta red de satélites que no se ven a simple vista.

Cómo ver esa red desde arriba y desde abajo para poder sentir la misma sensación de estar atrapado entre los grillos transistores, y las moscas microchip. Llevar encima más de un chip y solo dar señales de humo, la naturaleza de las ondas no recogidas en las inhibiciones, la naturaleza de las ondas no recogidas en las exhibiciones del alma.

Me pregunto a veces, para quién escribo si nadie es capaz de ver mi pequeña red, ni desde lo alto ni desde lo bajo. Me queda pensar que estoy creciendo cómo un árbol al cual dejaron su semilla entre las dunas de un desierto, fuera de mi hábitat natural en una habitación natural, la cual parece un saco roto de palabras que se caen al suelo como un paquete que tiras cuando recibes un regalo. En este saco roto de palabras quiero tejer mi red para sostener a mi persona en un estado mental, emocional y espiritual más grande que la propia red de satélites. A la vez me siento tan comprimido, hasta el punto de estar oprimido. Hasta el punto de querer salir a ver mundo y estrellas estando encerrado entre casa y hospital durante diez años. Con la poca compañía que me queda. Supongo que ahora todo el mundo siente lo mismo y es que nadie te soluciona la vida por mucha fe que tengas en la humanidad y sus logros.

Cada vez que me enfrento a la pantalla es para adquirir un poco de conocimiento, ya sea desde mi intuición, mi acción o mi no reacción, mientras que la mayoría de las personas se ponen delante de la pantalla para criticar, yo me enfrento a mi mismo para resolver mis crisis y sacar un pensamiento más crítico, más analítico. Con la coherencia de mis actos presentes con mis palabras y hechos, dejando a un lado las circunstancias y pensando fuera de la caja. Pensando la idea de ayudarme para poder ayudar a los demás y que cuenten conmigo, aunque sea solo para una escucha atenta que no juzga, en la que trasciendo la dualidad del bien y el mal. Sin dejar mi base infantil de curiosidad y discernimiento para poder crecer en un mundo cada vez más individualizado y personalizado que despersonaliza a las personas, les pone una etiqueta y las deja aparcadas. Estoy dejando de buscar culpables y quiero arreglar este presente con toda la fuerza de estas palabras en esta pequeña red.

Espero que alguien pueda ver los hilos de esta tela desde el espacio, el hilo de esta vida, para cuando llegue mi hora de volar pueda hacerlo sin complejos ni traumas, aunque me rompa desde dentro cada día que pasa. No pierdo la esperanza de que alguien pueda captar mi presencia y mi esencia cómo algo único. En un presente que no volverá, en un estado mental tranquilo, emocionalmente alegre, espiritualmente conectado, esencialmente renovado y puro.

Desde la pequeña llama de mi vida quiero proteger en la lectura a las personas que estén perdidas.

Escuchando a mi vida en esta etapa nueva, escuchando atentamente, escuchando los sonidos del presente que quiere crecer, los ecos del pasado donde estuve bien, la resonancia de un futuro que quiero imaginar, soñar y materializar. Está por ver si algún día disfruto escuchando mi vida, al igual que siento la energía del presente. Me gustaría escuchar el fuego de mi vida cuidando las almas cercanas que me acompañan para contarme sus historias, me gustaría escuchar el aire de mi vida donde se vuelan todos los daños y sufrimientos, me gustaría escuchar el agua que compone mi cuerpo renovándolo en cada proceso, me gustaría escuchar a la tierra de mis sentimientos dónde una mujer quiera crear una vida a mi lado, con toda la paciencia y fuerza de crecimiento.

Me gustaría escuchar el vacío que dejo cuando me voy de las vidas de otras personas, el silencio y que puedan sentir cómo me acerco con nueva energía, lleno de experiencias y aprendizajes que fluyen hacia el punto exacto, el lugar exacto, el momento exacto, las matemáticas del amor resueltas en las ecuaciones llenas de variables completas, donde cada problema mental tenga solución, donde cada problema emocional tenga solución, donde cada problema lo podamos resolver escuchando vidas. Y aquí escucho. Soluciono, resuelvo, con el resultado de la escritura.

Cada vez que me enfrento a la pantalla hay un sufrimiento y una esperanza, un dolor y una cura, un laberinto y una salida, un deseo y una desesperación, un aislamiento y una entrega, un respiro y un ahogo. Un sin sentido y una razón para seguir escribiendo.

Escuchar mi vida para poder seguir hacia un presente en el que respire alegre cada segundo, para despertar conciencia, para que entiendan la infinita cantidad de realidades que vibran y se pueden escuchar desde el vacío del alma liberada en una sinergia con los hábitats donde se puede crecer y avanzar hacia la paz y el amor.

Desde esta pequeña red que no se ve en el espacio, desde este pequeño hilo de bits que voy tejiendo para crear mentes despiertas que me acompañen y me guarden en sus corazones.

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Tormenta

Casi todo el mundo quiere otro cuerpo en el que refugiarse, en el que compartir su soledad, pero yo quiero una tormenta que te haga reconocerme, una tormenta en la que me llames y vengas a verme para calmar todas tus emociones con solo mi presencia, como hago cuando calmo la atmósfera y que el cielo llore todo tu dolor y sufrimiento, que los rayos suelten toda tu rabia e ira del pasado, que las nubes negras no te dejen ver el Sol y veas mi luz.

Esta pasada primavera estaba lloviendo maná y no sé si se la gente se dio cuenta pero quiero pensar que fue parte de mi renacer. Ahora hay un volcán cerca que me da la razón y explota y suelta todo el fuego que he guardado durante tantos años porque no puede aguantar más este sin sentido de vida en el que sufrimos por no poder expresar, porque no puedo explicarte todo lo que la naturaleza, el cosmos, la relatividad, y la herencia de mis antepasados han sufrido para que podamos encontrarnos en esta vida al mismo tiempo, en este espacio que nos separa, en esta espera que dice que me tengo que alegrar por ti y seguir mi camino de vida sin ti.

Ojalá llegue un día esa tormenta que te haga venir hacia mi y nos curemos, nos iluminemos, descansemos, y dejemos que la lluvia haga su trabajo de limpiar todo lo que no sirve. Quizás ese día no puede llegar en esta vida, pero aún así te buscaré en la siguiente y en la siguiente y en las que haga falta, hasta que reconozcas que nuestras almas están unidas y han venido a curarse y a arreglarse todos los daños de generaciones pasadas.

Si por mí fuera no perdería ni un solo segundo de conversaciones contigo, de silencios contigo, de compañía contigo. Y no, no puedo seguir con mi vida sin tu reconocimiento, sin tu crítica, sin tu opinión libre, sintiendo que no nos podemos acercar, calmar, hablar, sentir, fluir, vivir. Si tu elección es dejarme de lado, rechazarme, ignorarme, al menos dímelo, dime que soy solo un enfermo más para ti y que estoy equivocado y que todo lo que hemos vivido no importa.

Dime que tengo la culpa de enamorarme, que estoy perdido, dime que no tengo vida, porque tu te quieres ir de la mía.

Si solo me vas a dejar en este vacío otro día más… Esperaré a que llegue la tormenta y rompa por fuera y por dentro todas mis palabras, todos mis sentimientos, al igual que se rompen cada día, en cada noche eterna sin sentirte a mi lado. Dime que estoy condenado, anclado al pasado, que no hay conexión, solo rechazo y vacío y del rechazo y vacío volveré, volveré para verte con mi vida nueva. Con todo mi trabajo emocional aquí para ti.

Llegué con la lluvia a este mundo, y no sé si tengo que llorar todo lo que llovió ese día para curarme.

Quizás después de tanta muerte y tanta pandemia te des cuenta que al igual que das vida, la vida se va y hoy es otro día en el que la vida se va. Y mi vida se va otro día por el vacío, la soledad y la tristeza de tener a todo el mundo en mi contra solo por lo que soy capaz de sentir.

Sentir, ser y liberarse ese debería ser el camino de la vida. Si quieres sentir, recuérdame en cada tormenta, si quieres ser, acompáñame a leer a todo este trabajo emocional de tres años, si quieres liberarte ven cuando tu naturaleza te haga ver que somos almas gemelas, porque yo lo llevo viendo toda mi vida y aun así me alegro de todos tus logros. Ojalá pudieras ver que has sido mi veneno y mi curación desde lo mas profundo de mi espíritu.

Esperaré a la tormenta, solo para calmarte con mi presencia, mi amor incondicional y por esto te digo que con mis textos no dejo que se me escape mucho tiempo sin escribirte. Porque dejo la constancia y la disciplina del amor libre. Sin apegos, sin dependencia, con escucha, atención.

Quizás después de esto no te vuelva a ver, pero me recordarás en cada gota de lluvia, esperando la tormenta en la que quieras aparecer.

Y todos los relámpagos sabrán que ilumino tu cielo más oscuro. Besos

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Traslados

Casi vacío me lleno de equilibrio mental, espiritual, energético, con la presión exacta en la atmósfera, casi parece magia. Con esta magia me quedo, en cada respiración, en cada paso, paseo, me siento e intento que te llegue a ti también. Calma emocional, pensamientos controlados, sensación de poder disfrutar en cada movimiento de mi mano cuando sostengo la taza de café, cuando enciendo el mechero, cuando miro al mismo sitio viendo lo diferente que soy.

Quiero trasladar toda esta magia a la escritura, este estado de bienestar en el vacío que llena e impregna cada acción, todo se calma y se relaja, todo se para y observo el movimiento como la fluidez del viento, del agua, del fuego y de la tierra en cada cambio. Mantengo a mi mente estable en el infinito de variables cambiantes a cada momento, en cada presente. Sin perseguir el ahora, solo teniendo la sensación que invade fluidez y equilibrio entre ahora y tiempo, entre ahora y espacio. Desde esta dimensión me relajo, observo mi cuerpo desde fuera de mi ser y a la vez lo siento. Me gustaría que pudieras sentir la magia de esta dimensión, de esta frecuencia, de esta vibración que estoy haciendo mía y quiero compartir, porque sé que no es mía solamente. Quisiera que fueras capaz de dejar de pensar en los sentidos y solo percibir, dejar de ser consciente y a la vez estar alerta, despierta en un momento que se puede mantener y que aparece de la nada, cuando has perdido tu mente, tu corazón, tu orgullo, tu espíritu y aparece esta sensación para llenarte y llevarte a un estado de consciencia fuera de la dualidad, observando que se funde el interior con el exterior. Donde ocurre la magia de la paz mental, espiritual, donde ocurre la armonía de ser una vibración de protección y de bienestar. Y así lo consigo cuando siento el sol, el viento, hasta el asfalto es solo una capa de musgo. Entre raíces que palpitan, por el mismo camino por el cual nada parece nuevo salvo el presente y su sensación mágica y poderosa. Pasan las vidas, pasan las palabras, mientras el silencio sigue enseñándome, busco los huecos entre las vidas y las palabras.

En cada hueco cabe un poco de luz desde mi sonrisa, para que sientas que quiero acompañar tu realidad con paciencia y calidez. Mágico es encontrarse meditando en cada acción, donde sentirse nada te hace ser consciente de que tienes todo. Ojalá pudieras sentir esta vibración al estar conmigo, ver que no hay prisa, no hay críticas, no hay quejas, te escucho.

Desde esta dimensión me reconozco como un ser de luz, en la que mantengo mi paz mental y la disfruto, cuando solo espero compartirla en miradas, saludos, sonrisas, te escucho porque sé que al escucharte parte de tu dolor viene dentro de mí y aquí lo convierto en escritura, para que puedan calmarte estas palabras.

Sé que no son tiempos fáciles, por esto quiero darte un respiro, que sientas mi alivio y puedas encontrar la magia en el simple momento de la existencia, cuando ser nada atrae todo. Espero que sepas manejar este poder y poder mantener el equilibrio en las ondas que van y vienen, en las que se van y no vuelven, en las que tienen eco, en las que nos cambian nuestra manera de pensar. Dicen que el universo tiende al caos, pero yo pienso que está unido por amor, en constante expansión, como plantar una semilla y esperar. Y sí, ahora soy esa semilla en el universo que crece y se expande hasta que mi amor te llegue, para que sientas esta unión mágica en constante expansión hacia unos sentimientos y sensaciones de equilibrio y calma. Sin esperar que te llegue, quizás toque tu corazón, desde el simple plano de mi existencia, donde trabajo mis emociones para ti.

Voy a trasladar la magia de mis sensaciones a tu lectura, para que te cures, sientas, disfrutes y puedas hacer brillar tu luz.

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¿Un café?

Medito sobre la nada, me encuentro vacío en el vacío, nada que ser, imaginar, pensar, sentir, nada. En silencio, en desiertos de soledades, en cielos de ausencias, en horizontes de rechazo, solo, siendo nada empecé a escribir cómo si pudiera llegar a ser, a no estar sujeto, a salir de las sombras del subconsciente, a romper los impulsos de los instintos, a encontrarme con el vacío, el silencio y la nada en mi ser. Para escucharme, para escucharte. Desde la vida que parpadea, desde los segundos que parpadean, desde la palabra en blanco que parpadea para ser escrita.

Un momento que se repite es difícil de encontrar, siempre me encuentro una palabra nueva para llamar a esta quinta dimensión, frecuencia tal vez. En ese momento que se repite me encuentro lleno de nada, rodeado de la energía del vacío y del silencio y es curioso que me llene la nada más que cualquier otro momento. Por esto traigo una respiración en un pulso, dejado a su destino no escrito, dejado en el equilibrio que encuentro entre soledades compartidas y desiertos de soledades. Si me preguntaras dónde me encuentro, te diría que fuera de los recuerdos y la imaginación, me encuentro en el momento en el que me gusta aparecer desde la nada, desde el vacío, desde el silencio y la ausencia. Me encuentro en el momento en el que respiro y parece que es otro parpadeo, entre el aire y mis pulmones.

En otro parpadeo estoy sintiendo tu ser en la distancia, como si fueras a entender todas mis palabras algún día que quieras leerme. Mientras tanto sigo sumando pulsos de silencio, donde el metrónomo suena como una onda sin retorno. Y así parece que hablo con la gente, con ondas sin retorno, no importa que deje mi ser en tu corazón, ni que llegue a ti con una sonrisa, ni que cuide los detalles de mis gestos, ni que los descuide, ni que mi ser conquiste otro día como una batalla en la que solo pensarte me da las fuerzas para seguir. Parece que no importa que toda esta creación se mantenga como un ser viviente que viaja de persona a persona haciendo sentir.

En otro parpadeo vuelvo. En otra espera de no esperar nada encuentro vacío, silencio, pero ahora me encuentro a gusto.

Y así, no sé si me fui yo, o te fuiste tú, no sé si quisiste estar o solo fue que nuestros destinos coincidieron para ponerse de acuerdo en la ausencia. No sé si te sirvo, o sólo soy un alma vieja pasajera que se encuentra a personas de ida y vuelta, cada uno con su billete de llegada y de salida. Pero la verdad es que esta frecuencia la alcanzo solo, aunque a veces haya logrado compartirla, espero que tu la encuentres y te sientas llena de vida entre tanto silencio y ausencia.

Mi vida va a otro ritmo, al ritmo del café que se toma para desconectar, mientras que para la mayoría la desconexión es pasajera para volver a la rutina. Mi vida va a otro ritmo, escribo para poner al día mis emociones.

Problemas, prioridades, preocupaciones, todos en la misma rueda, mientras observo desde mi interior que hay muchas ruedas, mucha gente que empuja, mucha gente que para y no tanta gente que observa.

Ahora construyo desde el rayo de luz en el recuerdo, desde la atmósfera de equilibrio en el recuerdo, desde la inspiración. Me veo en otro viaje de palabras. Me veo en un nivel de pensamiento que está fuera de la polarización de las ideas, un pensamiento que acepta, cambia, se renueva en cada palabra que avanza.

Quería decirte, si llegas a leerme, que estoy bien, meditando sobre la nada, si quieres contestar, dime si tienes ya el billete de salida de mi vida, o espero a que te quieras quedar descubriendo una nueva rueda que observa como desconectar con el café.

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humo y café

Entre vacíos y silencios, entre humo y café, con la parálisis de mi vida en la mesa donde voy al levantarme, donde como, donde ceno, entre silencios y vacíos, buscando un estado mental de paz interior al que a veces consigo llegar, lo acumulo, lo guardo, lo libero, con el tic tac circular sumando otro momento de abstracción donde poder escribir mi alma para traerla en los pedazos que dejé en almas más perdidas que la mía y así, de texto en texto, de pedazo en pedazo, encuentro pequeños momentos que me llenan de estabilidad y tranquilidad para poder trasmitírtela cuando estoy contigo, cuando te escucho, cuando haces una pausa y te respondo que todo puede salir bien. En estos pequeños momentos acumulados de paz me encuentro con demasiadas distracciones y es que el presente va a la velocidad de la luz, con infinidad de cosas y variables aconteciendo en cada mínimo instante, dentro y fuera de mi. Pero aun así, me conecto con la luz del Sol y su buena calidez para ajustarme a la frecuencia en la que mi mente se queda llena de vacío y de silencio aunque haya ruido, aunque todo pase tan deprisa, en estos momentos conecto y me manifiesto, porque parece que puedo molestar a alguien si encuentro mi alma perdida, parece que puedo molestar a alguien cuando pienso que he mejorado, que ya no cuento tanto mis penas, que cuento mis pequeños logros y pienso que es algo justo que pueda compartirlos contigo, porque el constante cambio me deja compartir mi soledad mientras me averiguo a ser rompiendo mitos, maldiciones, tiempos pasados y vidas eternas, para poder hablar contigo otra vez, y que veas que todas las almas perdidas me han conectado a ti, que me he enfrentado a mi mismo cada día y ahora no sumo derrotas ni bajones aunque aparezcan, los dejo fluir y los convierto en algo bonito como vacíos y silencios donde encuentro mi paz interior en el estado cercano de mi mente vacía de preocupaciones, donde atraigo y actúo para hacerte feliz con algo tan pequeño y de tan poco alcance como pueden ser mis palabras…
Pero si todo vibra ojalá que resuene este texto en tu cabeza para que sepas valorar que en la soledad me hago más fuerte cada día, en cada decepción, en cada vacío y en cada silencio me hago más fuerte, mas sabio, mas inspirado, mas fluido, mas tranquilo, porque ya no me hace falta hablar para compartir mi soledad.
En cada vacío y en cada silencio me inspiro y me recargo de energía para que te llegue a ti transformada con la mejor de las vibraciones, para poder enamorar a tu mente, donde dejes de considerarme como algo que hace daño, peligroso o inútil, para que me consideres como a ese ser que despierta en cada sufrimiento entre humo y café, cada pedazo de mi alma que he perdido pienso que ha ayudado a alguien a ver un poco la luz, aunque fuera por un sutil y corto momento.
Cuando pienses que no tengo nada que ofrecer piensa que puedo cambiar mi pequeño mundo y revolucionarlo desde un simple texto, cuando parece que nada fluye y me estanco, me pongo a escribir, porque es donde libero a mi ser, mi ser que encuentra su espiritualidad entre vacío y silencio, entre humo y café, en constante cambio, hacia algo mejor, hacia algo mas consciente y preparado, donde encuentro mi luz interior conectándose con la luz del sol, con el aire, con la lluvia, con la temperatura, con la presión, con los campos electromagnéticos que nos rodean, es ahora donde puedo cambiar y he cambiado, donde puedo mejorar y he mejorado, donde me encuentro en cada palabra que escribo como si no fuera la ultima, porque ya he roto tantas cosas, que me da por dejar escrito el arreglo, para cuando tengas tiempo y me quieras leer, porque en este pequeño infinito de posibilidades en el que podría quedarme zombie, solo, aislado, preocupado, dañado o derrotado me da por salir al mundo con toda la fuerza de mis vacíos y mis silencios para dar luz, para brillar en cada palabra desde la seguridad y la fuerza de mi mente consciente que se arregla y cambia mientras vive los cambios de frecuencia en los que mi espíritu se acomoda para darte a ti un poco mas de comprensión, un poco más de alegría, un poco más de compañía, desde la distancia, desde las miradas a distancia, desde las palabras a distancia, desde donde rompo cualquier distancia que nos separe en este texto, así, con toda la nada acumulada. Porque me queda mucho por hacer, pero solo quiero verte sonreír todos los días.

En este hilo, en esta capa, en esta hebra, en estas palabras voy fundiéndome, voy encontrándome, voy a seguir, y pienso que podemos avanzar, desde otro vacío, desde otro silencio, desde otro café.

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Mito

Escribo para salir del mito de mi vida, hay mucha gente que no sabe que su vida es un mito y hay mucha gente que lo sabe y que no sabe salir de él, escribo para vencer a Cronos, Kairos y Aión, escribo para que este instante sea perfecto y pueda vencer mi mito, en mi vida he sido el que todo lo puede, el que no vale para nada y aquí sigo luchando, donde rompo el círculo, donde aprovecho el momento, donde no acumulo nada, solo soy este vacío que esta lleno de vida en soledad, también rompo mi soledad contigo, yo interiormente estoy creciendo descubriendo mitos, rompiendo con la eternidad y lo efímero, rompiendo lo que se repite y se estanca, avanzo otro milímetro, avanzo otra palabra, hacia la plenitud del vacío, hacia ese lugar al que ya no voy a volver y solo existe en mi recuerdo traído al presente, para desecharlo, o para encariñarme con el, no lo se, depende del recuerdo.

Esta vida que me avanza cuando empiezo a darme cuenta que está el bien, está el mal y está el que está decidiendo todo ese bien y mal por mi, quiero pensar que sigo siendo libre y en mi pequeño margen de movimiento puedo llegar a tu corazón para mejorarlo, para que no cometas mis errores, para que estes lleno de luz mientras te escribo desde la oscuridad en la que desafío a los dioses, en la que quiero romper mi mito, salir de él, transformarlo y cuidar y proteger todo lo bueno que siento, pienso y tengo. Y te tengo en mi corazón porque quiero que te des cuenta que no soy lo que me han impuesto, ni lo que he sido, ni lo que creen que soy, soy un ser que se averigua a ser, que consigue cambiar su vida con estos pequeños textos en los que mi amor que es lo mas grande que tengo he conseguido dedicártelo quizás algunas veces mejor que otras, quizás otras veces no tanto, pero desde que tengo la perspectiva de quererte y cuidarme todo va mucho mejor, asi que con esto quizas tengas en cuenta que observo, empujo, me paro, siento, disfruto, creo, pienso, vivo, salgo del tiempo y me quedo en tu mente, salgo de mi y me quedo en tu momento, porque yo en este momento imagino que tu abrazo es el mejor acontecimiento del mundo y ahi me quedo.

Rompiendo mitos y recuerdos, dioses y tiempos, círculos eternos, donde me escapo de mi y llego a ser ese que te dice, no se que vendrá, pero quiero que vengas tu conmigo y en este amor podamos salvarnos de todas las ideas que nos deseen mal, de todas las envidias, la tristeza y el dolor innecesario, porque llegados a este punto se que solo me queda querer a los míos y ayudarles a salir del mito de sus vidas donde ven las horas como algo que se escapa, se gasta y se muere, vengo aquí para dar toda la vida posible, única e irrepetible, irremplazable y querida, vengo aquí para dar vida que se vive en cada instante y no queda nada más que una primera vez de leer esto, donde despues si quieres repetir ya no será la misma sensación porque estoy rompiendo mi mito con cada palabra y haciendo crecer nuestro amor con cada palabra, para que si hubiera algo que se tenga que quedar sea este amor por los míos, por ti, por toda la belleza que quiero disfrutar a tu lado. Por todo el amor que me habéis hecho sentir. Por toda la protección que quiero que os den mis palabras. Por toda la seguridad de que si no hay nada seguro puedas saber que te quiero y que gracias por hacerme entender que no hay dioses ni demonios que puedan asustarme cuando escribo, porque me averiguo a ser.