Escribo a tu futuro para que entiendas
mi presente cuando ya sea pasado.
Cada frase encaja en este tiempo.
Comprimo la idea, la sintetizo, la
fabrico desde el motor de la intuición,
ese motor que tiene la energía
continúa de la vida, con la energía alterna
del espíritu. Intercambio las
energías, estoy mutando mi ADN con
meditaciones, pensamientos,
descansos.
Estoy evolucionando desde el sonido de la
claridad mental. Desde el silencio de la
magia natural.
Estoy creciendo en mi no juicio,
aprendiendo sobre lo que no quiero
permitir en mi vida.
Estoy avanzando en ahorrar y conservar
ideas que me saquen del mundo de la
caverna, que me saquen del mundo de las
imágenes.
Acepto mi oscuridad para integrarla en
mi persona sin perder respeto.
Estoy luchando con herramientas
y estrategias mentales para no ser esclavo
ni enfermo de mi mente. Tumbando
uno de los peores juicios que se le
pueden hacer a una persona.
Valor autodidacta, crecimiento desde
mi propio infierno, viendo carencias en
la sociedad adormecida, alienada, sin
movimientos de equilibrio, adoctrinada
con el miedo, la culpa, la repetición de
propaganda sobre el pan y el circo.
Es muy fácil estar en el sistema sin ideas
propias de cambiar el sistema, es muy
fácil dejarse llevar, demasiado cómodo.
Vender humos y conspiraciones cuando
la unión de ser diferentes es utópico.
Cuando ser único puede ser estar unido
a un pequeño círculo social donde no hay
dos gotas de agua que caigan sin motivo.
Pero la lluvia sigue, el sol, la naturaleza.
La delicadeza de no hacer daño con la verdad.
El compromiso con uno mismo de avanzar.
Avanzar es la clave, parar si es necesario, solo para ver el avance, disfrutar cuando la vida te sonríe. Cada pieza va cayendo en su sitio, mucha escucha, integrar cada pieza nueva, más escucha. Poder escribir, sin miedo a que tomen mis ideas como un delirio, conocer la amplitud de la realidad, hablar sobre esta, hablar de que cada realidad tiene su espectro, cada espectro es una huella, cada huella en cada letra, y cada letra con sentido para llegar a tus sentidos.
Una vez en tus sentidos, me gustaría conocerte tanto como para entender tus silencios, estudio tu sonrisa, tu mirada, tus gestos, conocer qué te motiva, divierte, remueve.
Hay un rayo de luz desde mi interior que quiere iluminarte. Quiero crear la conexión entre mi energía y tu persona. Quiero crear la conexión entre mi espíritu y tu. Quiero crear conexión con mis huellas para que puedan acariciarte.
Escribo desde el silencio de las ideas.
