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Lluvia de otoño

Llegó la lluvia, llegó otra espera, se fue el pasado, se fue en la hoguera, llegó el otoño, con luna llena.

Pude contarte parte de mis sentimientos con palabras torpes, sinceras, pienso que la emoción es lo que queda. No me quisiste herir con tu respuesta pero no sabes que a mi ya no me duele.

Ahora me quiero, me importa mi gente, me sobran las multitudes, los grupos, soy más de personas cuando están solas.

Llegan escriben y se van, la gente sin tiempo, se olvidó de sentir.

Una llamada, dos voces, distancia, emociones pasadas, un posible futuro que ni lo cierro ni lo abres, unos minutos cortados por palabras torpes, describo vagamente el sentimiento, silencio, respuesta rápida y pensada, tu miedo, tus dudas, hago mío parte de un miedo tuyo, no hay solución por ahora, poco que hacer, si no nos queremos sin miedo, no nos queremos lo suficiente, no me conoces lo suficiente.

Soy capaz de vencer todos mis miedos, soy capaz de compartir los tuyos y ayudarte a superarlos, soy capaz de romper las estadísticas, las profecías, las maldiciones, la mala suerte, soy capaz de cambiar la atmósfera a mi alrededor y dejarla en pausa calmada, como si pasearan ángeles, soy capaz de escuchar, soy capaz de compartir bienestar, crear, acompañar, ser y estar. Se que mi ser no está a tu lado, pero no voy a dejar de ser para ti, me dedico a ser con personas que quieren estar, mucha gente no lo ve suficiente o no lo entiende, pero para un ser que se rompió, averiguarse a ser es una tarea complicada cuando mucha gente está perdiendo su identidad en estos tiempos.

Así que si, soy en parte como esta lluvia de otoño. Te haré sentir en casa.

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Laniakea en el corazón.

Romperse, desaparecer, deshacer, volver al mismo sitio como una sombra, fundir la oscuridad de la sombra, dejar el aura en un estado automático, admirar la belleza de mi oscuridad y quedarme aislado, fuera de tus juicios y tus conversaciones, fuera de tus críticas y tus rutinas, fuera de tu ser para ser una estrella más orbitando.

Tengo a Laniakea en el corazón, en el pulmón, tengo al gran universo dentro de mis neuronas y me da por salir de este mundo, de esta galaxia de dolor y muerte y sufrimiento. No sé si quiera ni dónde estoy así que no se si vas a encontrarme en tu camino algún día. Fuera de tu negatividad, de tus luchas, dónde el mundo sigue girando cómo si no pasara nada, viajando a la velocidad de la luz en nuestros encuentros de silencio. En cada palabra que no tengo ganas de escribirte y aún así me gustaría sentir tu compañía como si no te hubiera visto nunca.

Y es que ahora nos vemos así, cómo si no nos hubiéramos conocido nunca, ni en esta vida ni en pasadas reencarnaciones, ni en futuras. Tu presente pendiente del control y el mío pensando en el caos al que todo tiene tendencia a viajar. El equilibrio del caos, el equilibrio de la entropía. El equilibrio de no querer avanzar y moverme entre sin sentidos que relaciono para encontrar el significado de mi sufrimiento. Con cada decisión pasada y futura tomada en el presente. Conviviendo en tres tiempos, en recuerdos por segundos, ilusiones por minutos y resistiendo las horas, en las emociones de los días, en los objetivos del mes, en el peso de los años.

Pensando que pueden pesar más mis letras que mis años, pensando que después de una pandemia todo el mundo tiene una visión subjetiva del valor de la vida. Para unos es dinero, para otros es familia, para los corazones solitarios el amor que no llegará, para otros un pestañeo, dónde una vez no nos vimos en un segundo ni en un mes ni tuvimos una conversación y aún así pensabas que podrías decidir sobre mi vida, mi modo de vida, mis costumbres, mis cambios a mejor, mis ideas llenas de una cultura que desconoces en la que yo estaba buscando mis orígenes ancestrales, para darle a este cuerpo un perdón y un sentido al sufrimiento. Opcional, prescindible, rechazado y marcado a tener una vida sin valor.

Minimizado a llevar solo una etiqueta, a estar marcado por una etiqueta, como si no tuviera dentro de mis neuronas un universo entero. Como si no tuviera un mundo interior tan grande que pudiera devolverme la fe en la deidad de mi cuerpo. Cómo si no me hubiera sentido unido a cada partícula de alrededor de mi persona creando una esfera de protección. Cómo nos vamos a entender si no crees que sea capaz de alcanzar el Samadhi tan solo con mi concentración en el vacío, ahora que me siento lleno y vacío a la vez. Lleno de paz espiritual que me gusta emitir y vacío de pensamientos.

Me quedo donde no respiro, en los segundos intermitentes del parpadeo de la vida. Supongo que soy solo otra opción para demostrar a este mundo que el mundo interior vale mucho más que tu rechazo y así nos individualizamos y despreciamos al resto de eslabones de la cadena del sistema. Si uno mira dentro y solo ve oscuridad, es quizás porque no está preparado para ver todo el espectro de la luz, otra vez miro dentro y sólo veo mi sombra interior, a veces pasa alguna luz. Pero supongo que no es cuestión de visión, es cuestión de de sentir emociones.

Ya he sentido tantas emociones por minuto que por eso quizás no encuentres mi paz espiritual de sentirme insignificante con un universo dentro de mi ser. Si quieres seguir buscando el fallo espero que también entiendas la lección, la elección, el poder decidir querer proteger a la gente que me cuida cuidándome yo solo. Hasta que un día decidas cuidarte tú sola y me encuentres cuidándote en mis palabras, en mi compañía, hasta que un día decidas que mi presencia sana y cura y renace como un rayo de sol en invierno hace brotar la primavera.

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Bajo el sol de Octubre

Bajo el sol de Octubre vuelven las nuevas metas y procesos, las antiguas quedaron en otro mes perdido, en otro tiempo perdido, en otra realidad perdida, pero bajo el sol de Octubre me acostumbro a crear nuevas realidades, de trabajo, vuelven las ganas de conocer personas nuevas, otra vez no sé hasta dónde llegaré con estas palabras.

Todo bajo el abrigo nuevo de este sol, se equilibra la balanza, sigo mi camino de crear confianza, de no rendirme, de estar presente de alguna manera en las personas que se han ido de mi vida para poder recordarles que crezco. Que me mantengo fuerte mentalmente, aunque quieran seguir sedándome, dejando mi vida dormir, aunque quieran que mi mente esté en reposo y no haga sonidos, ya dije que me querían callado y al margen, pero el caso es que tengo ganas de seguir escribiendo.

En este universo de ficción hay distintas realidades de personas que quizás nunca llegue a conocer del todo, pero cada realidad desconocida solo se puede entender de una manera y es desde el corazón, desde la frecuencia de tus latidos que te han llevado a ser quien eres hoy, ni ayer ni mañana, solo cuando leas esto podrás oír el latido de mi escritura.

En este latido están guardadas unas constantes de esperanza, una fase de ilusión, un período de alegría, unas pulsaciones de amor, todo guardado en esta onda que es la telepatía nómada.

En otra dimensión me lees y me entiendes, me acompañas y me guías. En otra dimensión construimos un presente lleno de confianza y respeto, pasión y complicidad, cariño y cuidados. En otra dimensión nos sentimos unidos eternamente con el único sentido de hacer crecer nuestros espíritus hacia otra sensación de bienestar, gozo y dicha.

En otra dimensión el sol de Octubre habla con todos sus planetas para imbuir nuestra sangre en una energía de protección infinita y todopoderosa que nos hace viajar hacia cualquier sensación de amor en miradas y gestos, palabras y música, solo para estar tranquilos, inspirados, viajando en el mismo tiempo hacia un lugar solo conocido en sueños. Bajo los hilos conductores de los sueños nos encontramos.

Donde se encuentra la magia de pequeños detalles, de trabajo emocional constante.

Solo me queda conectar contigo de un modo desconocido para que conozcas mi presente y respires paz, bajo el sol de Octubre, desde otra nube. En el aire del olvido, del vacío. Complicidad en público, cariño y pasión en privado, respetare tus tiempos, tus espacios, para llenarte de obras que salen de mi corazón, cuando solo puedas parar a leer y distanciarte de las rutinas que consumen. Desde pequeño me gusta el color verde, el de Anahata, verde humo, para hablar y ver desde el corazón, por esto te siento y sentiré tu llama invisible aunque no te vea, con un aire nuevo cada vez que me veas, supongo que por eso nos encontraremos algún día, porque ya casi nadie ve con el corazón.

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Realidad presente, cariño.

Café, tabaco, agua, pensamientos desordenados, mientras ordeno mi mente temprano, pastillas y un nuevo día. Después del sueño, de no recordar el sueño otra noche más, parece que mis guías espirituales también necesitan su descanso. Pero mi inspiración no, mi inspiración necesita el trabajo semanal de expirar palabras aquí. Las saco del fuego, de la llama interior de la vida que no sabemos cuándo se apagará para cada uno de nosotros.

Pensamientos libres bajo el control de cámaras y micrófonos, pensamientos libres bajo el control de la propaganda de los medios, pensamientos libres bajo el control de la distopía que vivimos. Ahora nadamos en un mundo de igualdad de rostros tapados el cual espero que pronto se acabe. Somos números en bancos, en hospitales, en burocracia y personas cuando nos encontramos de frente, aunque mucha gente solo vea números de serie, en vacunas, botellas, cualquier consumible, para darse cuenta que consumimos números de serie en una serie de números para ser un número de serie, y este texto es otro número de serie. Este texto sale de entre tantos números que cuentan para contar una historia. El infinito de las palabras y los signos y los números para que llegue al corazón una emoción.

Para aumentar mi campo electromagnético y atraer a las personas correctas a mi vida, que me guíen en esta empresa de ser un cambio y un referente de que se pueden curar los estigmas, hoy digo que vivo en cada texto viajando en mis redes neuronales desde la semilla de mi glándula pineal a las raíces de mis neuronas, por mi sistema nervioso tranquilo entre cigarros y pasada mucha soledad, muchas conversaciones que no tengo, las tengo aquí con mi ser y con quien me quiera leer, abriendo una pequeña ventana al mundo de un espacio personal universal.

El espacio personal universal de mi ser que protejo y hago crecer, desde que pienso que puedo ayudar a las personas en caminos difíciles. Encuentro la felicidad en el teclado que hago una extensión de mi persona, para llegar a la gente desde un plano de vida distinta en la lectura.

Trabajando emociones, pensamientos, ideas, intuiciones, razones, conocimientos, realidades, hilos de vibraciones, armónicos de recuerdos en negativo. ¿Y dónde está la realidad presente?

En cada momento que nos volvemos a decir que uno es un conjunto incompleto perfecto de éxitos y fracasos y que para salir del caos de uno mismo hay que entrar en el corazón del resto de personas como si pudieras cuidar sus latidos en sus manos. Mantener un latido fuerte y constante para dar vida a cada palabra como si fuera la última que pudiera escribir. Escribo para mantenerme vivo en este mundo sin sentido

¿Y dónde está la realidad presente?, en el caos, en la armonía, en la armonía del caos, en la mente de los iluminados, en pensar que cada persona con la que te cruzas es un maestro para enseñarte lo que no quieres o quieres en tu vida.

La realidad presente parece que se pierde cada vez más en el futuro que no llega y el pasado que se fue, por esto mucha gente se pierde. Desorientados sin brújula de valores que indique un noble camino cuidando el lenguaje, los actos, las palabras, el trabajo, la inspiración, las ideas, los proyectos, los tonos. Estoy midiendo cada vez que mi espíritu me enseñe que no es buen camino pues igual lo dejo atrás, porque ya llevo mucho caminado y me falta mucho por caminar, pero sentado encuentro el vacío de pensamientos, los silencios de la música, de las conversaciones, como si pudiera trabajar en el vacío de la eternidad presente que se escapa.

En esta pequeña luz que ha viajado para iluminarme otro día como una onda solar que pudiera cambiar mi vida entera en cualquier momento y liberarme de mi ser consciente y mi ego para solo sentir la energía fundida y unida en cada peso de cada paso, en cada latido, en cada respiración, en cada célula de mi cuerpo vibrando en la frecuencia de la alegría por estar presente, en tu vida, en tu tono correcto, en tu acción correcta, en tu realidad presente correcta, equilibrada y en armonía con mi ser de ahora. Este ser que tiene segundos de energía que siente que estás. Y no hace falta nada más, pero si quieres hablarme algún día, igual podemos comunicarnos en un nivel en el que el mundo se pare y ¿quién sabe?, igual tu mundo se para, el mío también, y podemos disfrutar de un abrazo que dure un largo tiempo, no necesito mucho más en esta vida. Cariño.

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Globalización interior

¿Hay alguien con una visión global en un mundo globalizado? ¿Hay gente con una visión de su mundo interior exteriorizado? ¿Hay personas que perdieron el control y estuvieron sujetos a estímulos y fuerzas externas y programación lingüística que haya pasado a ser un sujeto libre y responsable?

Y en esto me encuentro, en buscar preguntas y responsabilidades del presente. En quitarme las malas influencias y estímulos que me hagan abrir mi conocimiento interior hacia un equilibrio.

He vivido que entre lo bueno y lo malo no hay separación. Uno puede elegir un camino positivo para ser una pieza más en el sistema y volverse malo en ese mismo sistema, y no, no escribo por sistema, escribo para ayudar a los que vienen detrás. Te cruzas con tus reflejos de odio, ruido, venganza, culpa, miedo, ansiedad y pena hasta que un día los dejas atrás. Te cruzas con tus reflejos de recompensas, ayudas, ánimos y apoyos hasta que un día los dejas atrás. Te pones a escribir cuando todos duermen para descansar sus sistemas de vida que dejan en modo reposo y yo sigo haciendo trabajo mental.

Estamos en un mundo de conexión virtual donde pongo mi esencia como ayuda. Pienso en mi pasado que no puede volver, en esa cultura de responsabilidad y esfuerzo en la que todo se derrumbó con el carpe diem. Vivir el momento, exprimir la vida, me hizo creer que podría ser quién protege sin llegar a matar. Y eso hago en mis textos, proteger hasta matar a mi pasado sujeto a malas influencias, sin buscar culpables, aceptando mis crisis y crecidas de ego. Para perderme en ser humilde de corazón y tener la conciencia tranquila pensando que he salvado muchas vidas al dejar aquel camino de guerra. Después saqué parte de mi sensibilidad y sólo se aprovecharon de ella.

No sé si quiera si me conoces, si me lees, o si solo vibras en tu frecuencia de rutinas y problemas.

No sé si podré ayudarte desde mi pequeño margen de movimiento y mi pequeña visión global de mi mundo interior pero si me gustaría mantener la esperanza de un mundo que evolucione. ¿Puede ser que haya vida inteligente que me lea y me tenga en cuenta?

A veces me pregunto por qué me levanto yo quemado por la vida cada mañana, parece que tengo los circuitos neuronales fritos de tanta lucha y desánimo, otro día que me levanto y pienso que no puedo, cuando quiero solucionar mis días con tan pocas guías y tantos medios, tantos remedios, tantas herramientas y al final la lucha es puramente interior. Rompiéndome en cada letra, en cada texto, pensando que puedo mejorar hoy un poco más. La vida no para hasta que se acaba y cambia. Y yo cambio, camino, lucho por ser mejor un poco cada día.

Vivir como si fuera el último día de tu vida es algo demasiado exigente y para nada tranquilo, pienso que la paciencia de cada pequeño proceso que consigo liberar me hará más libre. La paciencia de la libertad parece demasiada espera en este mundo. Y aún así cada día me veo más capaz, sumando conocimientos.

Es curioso cómo cuando uno consigue centrarse en un uno mismo el resto del mundo parece inmóvil mientras que todo cambia, con tantas variables, tantas herramientas, aplicaciones… Desarrollar el potencial interior de cada uno se ve cada día más difícil con tantas distracciones, ilusiones, conversaciones y silencios que se pierden.

En este mundo sólo quiero perder ansiedad, miedos, olvidar traumas, vivir tranquilo sabiendo que puedo proteger a mucha gente que me protege, en un espacio donde crear un vínculo que permanezca en el tiempo como algo nuevo y renovador en cada momento.

Me gustaría perderme en momentos de felicidad acompañado de las personas que me aprecian, compartir recuerdos bonitos y dejar una huella que arregle mucho sufrimiento a las generaciones futuras, pensar que hay un cambio en mi ser que me hace volver a conectar con la tierra y su calidez, con todo el espectro de la luz.

Que bonito es saber que tienes que seguir un camino lleno de posibilidades y hacer las cosas desde el equilibrio que observa sin que te afecte el bien o el mal de los demás. Cada día un pequeño avance hacia lo desconocido reconociendo que tengo conocimientos, pocos o muchos según con quién compararse, pero que bonito es no compararse y sentirse único, presente, con una visión local de un mundo globalizado, con una visión interior de saber que habrá cura, habrá acompañamiento, las heridas sanarán, los tiempos de ser un sujeto que se libera en cada presente están en cada uno de nuestros sentimientos interiores y da igual las cámaras y micrófonos que escuchen, que mi mente seguirá un camino de libertad, respeto, protección y proyección hacia mi ser más completo y unificado con mi espíritu en cada lágrima y cada sonrisa.

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Prueba otro día

Otro día pruebas a cambiar, a levantarte con ganas, con ánimos y… nada cambia, nada cambia el hecho del dolor, de la pérdida, de querer aislarse, parece que solo quiero encerrarme en mi pequeña ventana al mundo que es este blog.

Si la rutina es la misma, escuchar consejos, crear rutinas, trabajo, esfuerzo, voluntad, conciencia, conocer lo ya olvidado, volver al sitio para cerrar etapas. Volver con los miedos. Prueba otro día y otro día sin voluntad, sin movimiento, paralizado por el frío.

Pruebo a cambiar desde mis textos, terapia en la escritura, lo que no sé es cuánta carga soporto ya, cuánto me queda de aguante, supongo que muchas personas se preguntan lo mismo en diferentes situaciones y etapas de la vida. Todos llevamos nuestro aprendizaje, y el mío es cada vez más solitario, más introspectivo, cada vez en un mundo más negro donde te quieren pintar todas las ilusiones de colores. Prueba a cambiar otro día, otro segundo, otro minuto, ampliar perspectivas. A trazar un plan sin plan. Quiero improvisar las emociones en una medida que no me deje aislado.

Este texto lo dejé reposar un tiempo, para ver si algo cambiaba de verdad y solo estoy a mitad de camino de poder cambiar mi vida entera, o volver a un encierro de escritura y meditación. Ojalá pudiera sentir cómo se desarrollan estas ideas que materializo en otro corazón, que me entienda desde la superación del alma. Veo como transitan ideas inservibles en mi cabeza, veo el mismo miedo todos los días y yo aquí escribiendo como si me pudiera liberar, el mismo miedo de dejar de ser yo y evolucionar hacia la no forma, no norma, supongo que no soy nada normal, pero a estas alturas no importa.

Encierro de escritura y meditación, medicación e inspiración, con o sin razón, depresión en la emoción, deprisa, sin tiempo de arreglar mi situación, ni fuerza ni ganas, ni energía, en un estado estable donde tengo mi voz interior queriendo romper con todo y realizarse, enfrentarse, estar agradecido por todo lo que he conseguido aquí. Ya no sé si hablo desde la oscuridad que hay en la luz, o desde la luz que hay en la oscuridad.

Cambio de perspectiva, de enfoque, de habitación, pensando fuera de la caja, pensando en elevar mi vibración hasta la fuente del arte disruptivo. Oasis otra vez en mis tres cerebros, desiertos llenos de gente vacía que no entienden, bosques de impulsos, océanos de oscuridad, mientras sigo queriendo ser ese aire que te renueve la energía. Decirte que ya nada es igual, cansado de ver que el motor del mundo es la culpa.

Prueba otro día, cuando tus ojos me vean desde el corazón en un ahora, sin pasado, sin futuro, solo en un momento. Aquí es dónde salgo hacia un mundo mejor, aquí es dónde arreglo mi interior, aquí es dónde estoy libre en un encierro no sé si voluntario, levantándome tras la caída, andando hacia un lugar desconocido, a otra persona desconocida, pero conociéndome más a mi mismo. Habitando ideas, pongo a trabajar a mi mente otra vez más, después de otro duro golpe, de otro rechazo, de otra no atención, cada vez más al margen de la sociedad, en la deidad que habito, respetándome mis tiempos de silencio y soledad, casi buscando el silencio de cada ruido, de cada palabra, de cada reflejo, de cada onda, de cada vibración, ahí es dónde me encuentro con mi ser. Me seguiré conociendo hasta que me reconozcas o me olvides.

Y qué más da el resto, el conjunto, si el conjunto soy yo y me extraigo fuera de la ecuación para ser otra variable desconocida, otra incógnita a resolver. Si la ecuación a resolver es el amor para que sea el motor del mundo y del universo diría que estoy observándola en un equilibrio inicial de reposo que va a la velocidad de la luz y por eso no nos alcanzamos a resolverla. Pero sí sé que el amor es tu compañía.

Todo el esfuerzo y las ganas pueden disolverse en una solución concentrada de una sonrisa parcial de miradas, esquiva y oculta en armónicos que no nos dejan parar un minuto a resolver la ecuación. Siendo la solución tan fácil como compartir, ideas, proyectos, emociones, soluciones, apoyos, ánimos y una chimenea con un fuego que cambie las realidades por nosotros, para poder seguir compartiendo un poco de calidez humana, crepitando, para luego ser cenizas y renacer en la tierra.

En un minuto te resolvería la ecuación del amor como fuerza universal si consiguieras parar a leerme y compartieras conmigo el dolor, la pérdida, la frustración y el enfado. Y así, observando el equilibrio entre lo bueno y lo malo ojalá compartir un mundo más bonito a tu lado, viendo desde fuera todo el espectro de la luz y la oscuridad podrías comprender por qué me duele el alma y sé que sólo compartiendo puedo curarme, que cada persona es un maestro de nuestros reflejos, y cada reflejo es una prueba, por esto quiero compartir mi presente.

Prueba otro día a compartir mi presente, donde te quedes, donde me acompañes, donde me llames y me digas voy ahora, estoy aquí. En este viaje que es la vida, donde solo quiero coger una carretera que me lleve al sol, a la velocidad de la luz llego entre siete u ocho minutos y ahí estaré iluminándote tu camino, en todo tu presente.

Probaré otro día, otro viaje, otro camino, en cada reflejo, en todo el espectro, salgo de las sombras otro día, me muevo en distintos colores, con olor a recuerdos bonitos, con la visión de un nuevo mundo, un nuevo mundo donde no nos hacemos daño y elegimos ser libres en cada paso.

Pruebo otro día a ser, con la responsabilidad de hacerte sonreír cuando me vuelvas a ver.

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Hablar igual

Guardando palabras, descifrando símbolos y señales, imaginando, soñando con un futuro fuera de mi alcance.

¿Quién puede romper el reloj de arena si no es la muerte?, ¿quién puede liberarse de su Karma pasando tiempo en un refugio?,¿quién puede arreglar el rencor y el odio?,¿quién construye desde el sufrimiento, desde la nostalgia, desde el olvido?

¿Quién tiene el valor de recuperar el pequeño detalle que haga cambiar toda mi vida?. ¿Dónde está el aleteo de la mariposa que desata un huracán en la otra parte del mundo?, ¿dónde está el aleteo de la mariposa que sincronice nuestros corazones?, para curar las heridas, para construir un futuro en el presente con ideas surgidas del amor y no de los fallos como experiencias de aprendizaje. ¿Quién ha aprendido a valorar la soledad para querer conectarse con el mundo entero?

Dime qué puedo elegir, una vida normal, una vida de recuerdos, una vida nueva, una vida de enfermo…

Dime quién va a parar mi libertad de pensamiento cuando todo el mundo me de la espalda y solo quede humo y cenizas. Aquí, guardando palabras, liberando emociones. ¿Quién quiere hablar de los miedos, de los medios?

Es curioso que se llamen medios de comunicación cuando lo que consiguen es ser miedos de comunicación, en demasiadas escalas y procesos medidos solo por ser noticia que impacta y se olvida. Bombardeando la sensibilidad.

No los ponen en frecuencias que nos hacen olvidar y dejar de pensar, dejar el pensamiento crítico para criticar. Pero los grillos transistores siguen su canto en el campo, donde la naturaleza se mantiene respirando cambios como una única deidad.

¿Quién tiene los medios y quién tiene los miedos?, ¿Por qué buscan asustar y aislar en vez de unir y llevar un camino social agradable para cada persona que sufre una enfermedad mental. ¿Cuándo se ha perdido la humanidad?, cuando no sabe rectificar y ver que un mundo globalizado no arregla las guerras, ni el hambre, ni la enfermedad.

Quiero dejar atrás un mundo enfermo y ver un mundo de luz en cada persona. ¿Hay maldad porque la gente nace malvada o porque les faltó ayuda en algún momento y les faltó una persona que le dijera te estás equivocando.

Y en equivocar está otro fallo de esta programación lingüística, equi igual, vocar viene de vox y de vocare hablar, misma voz, pero si te equivocas estás haciendo algo mal, le dan una connotación negativa a una palabra que significa tener la misma voz. Así que podría decir que solo quiero comunicar equivocaciones que la gente me entendería mal y pensaría que quiero hablar de mis errores cuando en realidad quiero decir que tengo la misma voz que todos, porque todos nos equivocamos. Así que cuando me equivoque otra vez me gustaría pensar que tengo la misma voz que todos.

Otra programación lingüistica que nos confunde, ¿estamos haciendo algo mal?, ¿estamos haciendo algo bien?, ¿por qué si es la misma voz por qué nos confunden desde pequeños?.

Si con mis meditaciones consigo entrar en mi ser de luz, pienso romper con la programación lingüística para solo ser.

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Latidos espirituales

Dime cuándo parar, ¿cuánto amor es suficiente?, ¿cuánto hay que escribir? dime cuándo parar.

¿Cuántos latidos tengo que guardar, cuántos tengo que gastar, cuántos tengo que parar?

Dime por qué el corazón no olvida, dime por qué la conexión es en una sola dirección, estoy escribiendo a esa nada que es todo para mí, a ese todo sentimiento que puede que no sea nada para ti.

Perder, ganar, dar, recibir, culpar, perdonar, todo en la dualidad, ¿sí o no?. Y yo mientras aquí soltando cargas, dejando de sufrir en cada texto para que puedan entender la magia de una llamada que puede que no llegue. Habitando en tu olvido.

Habitando en un hogar que ya no siento mío, ni mis textos parecen míos, solo vienen de la fuente de mi inspiración. Escritura del sufrimiento, lo llaman ficción, porque no se creen que se pueda sufrir tanto.

Música en modo aleatorio, dos idiomas, un odio, un amor, una esperanza de amanecer en otra vida contigo. Dime dónde se cura la esperanza, el rechazo, el juicio. Dime si los traumas los cura el dinero, dime si los miedos los cura el amor que no me vas a dar, dime si la vida sigue y yo muero en cada pastilla, en cada inyección que me recuerdan que no me voy a curar. Mente calmada, mente que no quiere hacer preguntas, veo muchas mentes y pocos corazones. Sobrevivo, lo sobrellevo, lo supero, lo cambio, te pongo en mi piel, en mi mente y en mi corazón y aún así no me sirve ni para que me des una respuesta.

Quizás no entiendas mis silencios, quizás no entiendas nada. Solo siente.

Imagino, sueño realidades adimensionales, siento espacios llenos de energía espiritual creados por mi propio ser, en mi propia percepción, cuando trabajo en la nada, cuando libero mis mudras, ya lo dije antes, la naturaleza está en cada yema de los dedos y no me hace falta mucho más, me curo y me recupero en mi escritura de meditación.

Por sí puedo trascender mi estado de armonía a las personas que me leen. Con mis equilibrismos espirituales he llegado a la conclusión que la mejor manera de sentir el Samadhi es cuando sientes el vacío del pensamiento quieto y te unes a la naturaleza, o a la ciudad, o a la escritura o a la lectura, y te sientes uno con el texto, con las teclas.

Personalmente llegué a sentirme unido al atardecer del verano hace unos años y en el camino de la mañana siguiente sentí una esfera protectora a mi alrededor, por esto cada día encuentro más equilibrio aunque no me mueva. Por estas razones me curo, por estas razones no entienden mi soledad, por estas razones dicen que estoy enfermo, cuando no son capaces de entender mis realidades, ni de unirse conmigo como con todo el universo, ni de unirse en un texto como en una revelación, yo ya entiendo que no me hace falta unirme porque de alguna manera estoy unido a mi pequeño círculo de personas importantes, aunque estas me rechacen o discutan conmigo, solo es un reflejo de su malestar a mi evolución espiritual.

Y la respuesta es, que seguiré evolucionando. Seguiré mis latidos espirituales, espero que te puedas unir a estos desde donde quiera que estés y así poder proteger nuestros corazones y nuestros campos electromagnéticos creados en nuestras personas.

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Tormenta

Casi todo el mundo quiere otro cuerpo en el que refugiarse, en el que compartir su soledad, pero yo quiero una tormenta que te haga reconocerme, una tormenta en la que me llames y vengas a verme para calmar todas tus emociones con solo mi presencia, como hago cuando calmo la atmósfera y que el cielo llore todo tu dolor y sufrimiento, que los rayos suelten toda tu rabia e ira del pasado, que las nubes negras no te dejen ver el Sol y veas mi luz.

Esta pasada primavera estaba lloviendo maná y no sé si se la gente se dio cuenta pero quiero pensar que fue parte de mi renacer. Ahora hay un volcán cerca que me da la razón y explota y suelta todo el fuego que he guardado durante tantos años porque no puede aguantar más este sin sentido de vida en el que sufrimos por no poder expresar, porque no puedo explicarte todo lo que la naturaleza, el cosmos, la relatividad, y la herencia de mis antepasados han sufrido para que podamos encontrarnos en esta vida al mismo tiempo, en este espacio que nos separa, en esta espera que dice que me tengo que alegrar por ti y seguir mi camino de vida sin ti.

Ojalá llegue un día esa tormenta que te haga venir hacia mi y nos curemos, nos iluminemos, descansemos, y dejemos que la lluvia haga su trabajo de limpiar todo lo que no sirve. Quizás ese día no puede llegar en esta vida, pero aún así te buscaré en la siguiente y en la siguiente y en las que haga falta, hasta que reconozcas que nuestras almas están unidas y han venido a curarse y a arreglarse todos los daños de generaciones pasadas.

Si por mí fuera no perdería ni un solo segundo de conversaciones contigo, de silencios contigo, de compañía contigo. Y no, no puedo seguir con mi vida sin tu reconocimiento, sin tu crítica, sin tu opinión libre, sintiendo que no nos podemos acercar, calmar, hablar, sentir, fluir, vivir. Si tu elección es dejarme de lado, rechazarme, ignorarme, al menos dímelo, dime que soy solo un enfermo más para ti y que estoy equivocado y que todo lo que hemos vivido no importa.

Dime que tengo la culpa de enamorarme, que estoy perdido, dime que no tengo vida, porque tu te quieres ir de la mía.

Si solo me vas a dejar en este vacío otro día más… Esperaré a que llegue la tormenta y rompa por fuera y por dentro todas mis palabras, todos mis sentimientos, al igual que se rompen cada día, en cada noche eterna sin sentirte a mi lado. Dime que estoy condenado, anclado al pasado, que no hay conexión, solo rechazo y vacío y del rechazo y vacío volveré, volveré para verte con mi vida nueva. Con todo mi trabajo emocional aquí para ti.

Llegué con la lluvia a este mundo, y no sé si tengo que llorar todo lo que llovió ese día para curarme.

Quizás después de tanta muerte y tanta pandemia te des cuenta que al igual que das vida, la vida se va y hoy es otro día en el que la vida se va. Y mi vida se va otro día por el vacío, la soledad y la tristeza de tener a todo el mundo en mi contra solo por lo que soy capaz de sentir.

Sentir, ser y liberarse ese debería ser el camino de la vida. Si quieres sentir, recuérdame en cada tormenta, si quieres ser, acompáñame a leer a todo este trabajo emocional de tres años, si quieres liberarte ven cuando tu naturaleza te haga ver que somos almas gemelas, porque yo lo llevo viendo toda mi vida y aun así me alegro de todos tus logros. Ojalá pudieras ver que has sido mi veneno y mi curación desde lo mas profundo de mi espíritu.

Esperaré a la tormenta, solo para calmarte con mi presencia, mi amor incondicional y por esto te digo que con mis textos no dejo que se me escape mucho tiempo sin escribirte. Porque dejo la constancia y la disciplina del amor libre. Sin apegos, sin dependencia, con escucha, atención.

Quizás después de esto no te vuelva a ver, pero me recordarás en cada gota de lluvia, esperando la tormenta en la que quieras aparecer.

Y todos los relámpagos sabrán que ilumino tu cielo más oscuro. Besos

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Óptica nueva

Cenizas rojas, azules, violetas, el arcoíris de la fibra óptica en mis pestañas, te dicen no eres especial, especiales somos todos en esta especie nueva, donde la sensibilidad manda, donde cuidar suma, donde apoyar cuenta.

Verdades incómodas, amigos que se fueron, gente que vendrá, personas que cuentan historias de un pasado mejor que no volverá y yo vuelvo, devuelvo la libertad del vuelo de una mariposa y yo vuelvo, pero claro ya nada es igual.

Cenizas verdes, azules y amarillas, ya todo son cenizas de distintos colores, mi cuerpo se irá en su tiempo, mi espíritu ya está en una de sus ultimas reencarnaciones, porque si me siento eterno, cuando dejo mi alma en escuchar y solo veo sombras y problemas, hoy no quiero que sea todo negro, hoy no quiero que todo sea blanco, es otro día gris con cenizas de colores, la ciudad me llama, la ciudad respira miedo y culpa, odio y violencia mientras que la naturaleza sigue su curso. Un día quieres ver que te llamen y al día siguiente dices, estoy mejor solo. En mis realidades naturales.

Natural como un sonido que no eres capaz de entender, los cuervos hablan, ¿ y tú qué les dices?, pues nada, son cuervos. La naturaleza escucha, en cada flor, la vida sigue, mientras me salgo de la línea de la sociedad para solo ver colores, escuchar tonos, timbres, mirar las frecuencias y no entender que el espectro está sesgado, nadie conoce los límites del espectro de la luz, no hay máquinas para medir esto, no hay cerebros capaces de entender esto, no importa.

Estoy solo observando mi ser en una frecuencia que no podéis imaginar, de armonía pura, vitalidad pura, energía en equilibrio, meditación de escritura, dicen que no puedes ver lo que viene porque no puedes salir de uno mismo, cuando yo lo que busco es entrar en mi ser, conexión con la esencia, buscar mi latido, sentir mi campo electromagnético libre de tus interferencias y tus ruidos, fuera de tu espectro, de tu sombra y de tu odio.

Cuando encuentro inspiración en mi armonía y ya me da igual que la queráis romper porque solo es el reflejo de tu odio hacia mi vida. Tu sombra te persigue y no la integras, la mía la transmuto en arte palabra tras palabra. Saco lo bueno de lo malo, y trasciendo la dualidad, viajo en humo gris y dejo cenizas de colores. Quizás no sepa adaptarme a un entorno con una mirada fija en algo, quizás tú veas los fallos y yo vivo. Envidia, pena, dolor, ansiedad, no sé que tienes, pero adapto mi escritura y adapto mi ser a la luz. No me busques en el pasado porque estoy viajando en cada palabra. Influenciado como todos, iluminado en un nuevo despertar.

Pocos ven los patrones de repetición, mientras que salgo cada día de una rutina que no es para mí.

Tenéis rutinas porque estáis todos fabricados en serie por una educación en serie, mientras yo salgo y entro de mi aprendizaje emocional, espiritual, intelectual, analítico, simplifico, no me complico, replico y no es cuestión de llevar razón, es cuestión de sentir la unión, si no la sientes en mis procesos no te pediré que me acompañes, pero tampoco me molestes. Creo y comparto, aquí tengo mi obra de tres años. Proceso tras proceso.

Y quizás sea eso lo que pasa en la vida, que cuando ves tu sombra y tu luz te quedas solo. Llevo mi camino, no sé cómo ayudarte, solo te puedo escuchar para que te quedes más tranquilo. Y si no queréis hablarme lo entiendo, no todo el mundo es capaz de sentir el equilibrio.

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Observo

Vacío, cansado pero sintiendo cada átomo de Prana a mi alrededor, me lleno de vida cuando escribo, en mis vacíos.

Recordándome que solo soy un observador de este cuerpo prestado, de esta mente prestada, con un espíritu que renace de cada caída emocional, siento mi espíritu y todo es fácil pero si pienso me encuentro en cambios, recuerdos, traumas, heridas, cicatrices. Siento que ya me duele el alma después de hacerle soportar tanto sufrimiento a mi cuerpo y a mi mente, pero si me muevo en mi propia naturaleza donde solo soy un resultado relativo de libertad fuera de las leyes causales me encuentro en equilibrio, observando.

Observo como la balanza de los medios de comunicación se inclina en propaganda para hacernos menos libres, es como una serie sin final para fabricar humanos en serie, en paralelo tienes la herencia de todo el inconsciente de tus antepasados y por eso tanta carga, tanta ruptura, tanta lucha emocional derivada de la línea de armonía que se rompió cuando nací. Sé que hacen todo lo posible por arreglarme y llegar a un punto donde encaje en una vida normal. Aunque solo veo que según vibra mi existencia vibra mi realidad. Me gustaría poder llenarla de vida plena para las personas que conozco y que me forman, pero solo siento los miedos.

Observo la balanza de la pluma y el corazón de los egipcios desde que he sido pequeño, he ido haciendo equilibrismo en esa balanza espiritual y no sé si es por ego, pero pienso que se inclina a mi favor después de tanto trabajo emocional. Quiero liberar mis pensamientos de los juicios que no me corresponden, sentir que solo existe el momento presente donde puedo generar un pequeño bienestar a la gente que me sigue. Parece que siempre estoy algo distante, difícil de alcanzar, escondido o refugiado, no lo sé. Pero solo me gustaría ver cómo la balanza sigue pesando cada línea que escribo para salir de la dualidad y poder renovar mi espíritu con la persona adecuada.

Observo y me gustaría integrarme, tener gustos en común, desatar mis talentos, realizarme, no sé dónde está el límite cuando has superado tantos límites y solo me queda avanzar en cada grano de arena del reloj de mi vida que cae diciéndome que me queda un segundo menos, un día menos, un año menos y lo que es más duro, otra persona cercana menos que quiere salir de mi vida. Ya no digo adiós, ya digo hasta luego, por si acaso nos vemos en otra vida o en otra realidad.

Observo y me cambian de nombre, me cambian de persona. Ya no me enfado porque sé que ahora no conocéis mi esencia, cada grano de arena que caía en el reloj del tiempo que rompí me ha hecho eterno en cada segundo de escritura.

Quizás mi armonía se encuentre en soledad, quizás se encuentre en otra persona que pueda aparecer, quizás el punto cero de equilibrio en el vaso de agua que te sirven con el café sirve para renovarse por dentro. Y así paso mis días, buscando el punto cero de equilibrio en casi todas las cosas que hago, porque sé que la estabilidad es trabajo y paciencia y sufrimiento. Luego dejaré que hablen, que yo me dedicaré a escuchar y a sentir que mi reflejo de tus palabras no se puede comparar con mi mundo interior.

Y así haré para que nada me afecte, me tocará volver a ser piedra y dejar que el agua que fluye me mueva mientras el Sol me ilumina y la Tierra me guarda. Tendré que volver a llamar a las abejas en invierno y dejar que pase el tiempo que me queda como un observador del equilibrio.