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Laniakea en el corazón.

Romperse, desaparecer, deshacer, volver al mismo sitio como una sombra, fundir la oscuridad de la sombra, dejar el aura en un estado automático, admirar la belleza de mi oscuridad y quedarme aislado, fuera de tus juicios y tus conversaciones, fuera de tus críticas y tus rutinas, fuera de tu ser para ser una estrella más orbitando.

Tengo a Laniakea en el corazón, en el pulmón, tengo al gran universo dentro de mis neuronas y me da por salir de este mundo, de esta galaxia de dolor y muerte y sufrimiento. No sé si quiera ni dónde estoy así que no se si vas a encontrarme en tu camino algún día. Fuera de tu negatividad, de tus luchas, dónde el mundo sigue girando cómo si no pasara nada, viajando a la velocidad de la luz en nuestros encuentros de silencio. En cada palabra que no tengo ganas de escribirte y aún así me gustaría sentir tu compañía como si no te hubiera visto nunca.

Y es que ahora nos vemos así, cómo si no nos hubiéramos conocido nunca, ni en esta vida ni en pasadas reencarnaciones, ni en futuras. Tu presente pendiente del control y el mío pensando en el caos al que todo tiene tendencia a viajar. El equilibrio del caos, el equilibrio de la entropía. El equilibrio de no querer avanzar y moverme entre sin sentidos que relaciono para encontrar el significado de mi sufrimiento. Con cada decisión pasada y futura tomada en el presente. Conviviendo en tres tiempos, en recuerdos por segundos, ilusiones por minutos y resistiendo las horas, en las emociones de los días, en los objetivos del mes, en el peso de los años.

Pensando que pueden pesar más mis letras que mis años, pensando que después de una pandemia todo el mundo tiene una visión subjetiva del valor de la vida. Para unos es dinero, para otros es familia, para los corazones solitarios el amor que no llegará, para otros un pestañeo, dónde una vez no nos vimos en un segundo ni en un mes ni tuvimos una conversación y aún así pensabas que podrías decidir sobre mi vida, mi modo de vida, mis costumbres, mis cambios a mejor, mis ideas llenas de una cultura que desconoces en la que yo estaba buscando mis orígenes ancestrales, para darle a este cuerpo un perdón y un sentido al sufrimiento. Opcional, prescindible, rechazado y marcado a tener una vida sin valor.

Minimizado a llevar solo una etiqueta, a estar marcado por una etiqueta, como si no tuviera dentro de mis neuronas un universo entero. Como si no tuviera un mundo interior tan grande que pudiera devolverme la fe en la deidad de mi cuerpo. Cómo si no me hubiera sentido unido a cada partícula de alrededor de mi persona creando una esfera de protección. Cómo nos vamos a entender si no crees que sea capaz de alcanzar el Samadhi tan solo con mi concentración en el vacío, ahora que me siento lleno y vacío a la vez. Lleno de paz espiritual que me gusta emitir y vacío de pensamientos.

Me quedo donde no respiro, en los segundos intermitentes del parpadeo de la vida. Supongo que soy solo otra opción para demostrar a este mundo que el mundo interior vale mucho más que tu rechazo y así nos individualizamos y despreciamos al resto de eslabones de la cadena del sistema. Si uno mira dentro y solo ve oscuridad, es quizás porque no está preparado para ver todo el espectro de la luz, otra vez miro dentro y sólo veo mi sombra interior, a veces pasa alguna luz. Pero supongo que no es cuestión de visión, es cuestión de de sentir emociones.

Ya he sentido tantas emociones por minuto que por eso quizás no encuentres mi paz espiritual de sentirme insignificante con un universo dentro de mi ser. Si quieres seguir buscando el fallo espero que también entiendas la lección, la elección, el poder decidir querer proteger a la gente que me cuida cuidándome yo solo. Hasta que un día decidas cuidarte tú sola y me encuentres cuidándote en mis palabras, en mi compañía, hasta que un día decidas que mi presencia sana y cura y renace como un rayo de sol en invierno hace brotar la primavera.

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Bajo el sol de Octubre

Bajo el sol de Octubre vuelven las nuevas metas y procesos, las antiguas quedaron en otro mes perdido, en otro tiempo perdido, en otra realidad perdida, pero bajo el sol de Octubre me acostumbro a crear nuevas realidades, de trabajo, vuelven las ganas de conocer personas nuevas, otra vez no sé hasta dónde llegaré con estas palabras.

Todo bajo el abrigo nuevo de este sol, se equilibra la balanza, sigo mi camino de crear confianza, de no rendirme, de estar presente de alguna manera en las personas que se han ido de mi vida para poder recordarles que crezco. Que me mantengo fuerte mentalmente, aunque quieran seguir sedándome, dejando mi vida dormir, aunque quieran que mi mente esté en reposo y no haga sonidos, ya dije que me querían callado y al margen, pero el caso es que tengo ganas de seguir escribiendo.

En este universo de ficción hay distintas realidades de personas que quizás nunca llegue a conocer del todo, pero cada realidad desconocida solo se puede entender de una manera y es desde el corazón, desde la frecuencia de tus latidos que te han llevado a ser quien eres hoy, ni ayer ni mañana, solo cuando leas esto podrás oír el latido de mi escritura.

En este latido están guardadas unas constantes de esperanza, una fase de ilusión, un período de alegría, unas pulsaciones de amor, todo guardado en esta onda que es la telepatía nómada.

En otra dimensión me lees y me entiendes, me acompañas y me guías. En otra dimensión construimos un presente lleno de confianza y respeto, pasión y complicidad, cariño y cuidados. En otra dimensión nos sentimos unidos eternamente con el único sentido de hacer crecer nuestros espíritus hacia otra sensación de bienestar, gozo y dicha.

En otra dimensión el sol de Octubre habla con todos sus planetas para imbuir nuestra sangre en una energía de protección infinita y todopoderosa que nos hace viajar hacia cualquier sensación de amor en miradas y gestos, palabras y música, solo para estar tranquilos, inspirados, viajando en el mismo tiempo hacia un lugar solo conocido en sueños. Bajo los hilos conductores de los sueños nos encontramos.

Donde se encuentra la magia de pequeños detalles, de trabajo emocional constante.

Solo me queda conectar contigo de un modo desconocido para que conozcas mi presente y respires paz, bajo el sol de Octubre, desde otra nube. En el aire del olvido, del vacío. Complicidad en público, cariño y pasión en privado, respetare tus tiempos, tus espacios, para llenarte de obras que salen de mi corazón, cuando solo puedas parar a leer y distanciarte de las rutinas que consumen. Desde pequeño me gusta el color verde, el de Anahata, verde humo, para hablar y ver desde el corazón, por esto te siento y sentiré tu llama invisible aunque no te vea, con un aire nuevo cada vez que me veas, supongo que por eso nos encontraremos algún día, porque ya casi nadie ve con el corazón.

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Globalización interior

¿Hay alguien con una visión global en un mundo globalizado? ¿Hay gente con una visión de su mundo interior exteriorizado? ¿Hay personas que perdieron el control y estuvieron sujetos a estímulos y fuerzas externas y programación lingüística que haya pasado a ser un sujeto libre y responsable?

Y en esto me encuentro, en buscar preguntas y responsabilidades del presente. En quitarme las malas influencias y estímulos que me hagan abrir mi conocimiento interior hacia un equilibrio.

He vivido que entre lo bueno y lo malo no hay separación. Uno puede elegir un camino positivo para ser una pieza más en el sistema y volverse malo en ese mismo sistema, y no, no escribo por sistema, escribo para ayudar a los que vienen detrás. Te cruzas con tus reflejos de odio, ruido, venganza, culpa, miedo, ansiedad y pena hasta que un día los dejas atrás. Te cruzas con tus reflejos de recompensas, ayudas, ánimos y apoyos hasta que un día los dejas atrás. Te pones a escribir cuando todos duermen para descansar sus sistemas de vida que dejan en modo reposo y yo sigo haciendo trabajo mental.

Estamos en un mundo de conexión virtual donde pongo mi esencia como ayuda. Pienso en mi pasado que no puede volver, en esa cultura de responsabilidad y esfuerzo en la que todo se derrumbó con el carpe diem. Vivir el momento, exprimir la vida, me hizo creer que podría ser quién protege sin llegar a matar. Y eso hago en mis textos, proteger hasta matar a mi pasado sujeto a malas influencias, sin buscar culpables, aceptando mis crisis y crecidas de ego. Para perderme en ser humilde de corazón y tener la conciencia tranquila pensando que he salvado muchas vidas al dejar aquel camino de guerra. Después saqué parte de mi sensibilidad y sólo se aprovecharon de ella.

No sé si quiera si me conoces, si me lees, o si solo vibras en tu frecuencia de rutinas y problemas.

No sé si podré ayudarte desde mi pequeño margen de movimiento y mi pequeña visión global de mi mundo interior pero si me gustaría mantener la esperanza de un mundo que evolucione. ¿Puede ser que haya vida inteligente que me lea y me tenga en cuenta?

A veces me pregunto por qué me levanto yo quemado por la vida cada mañana, parece que tengo los circuitos neuronales fritos de tanta lucha y desánimo, otro día que me levanto y pienso que no puedo, cuando quiero solucionar mis días con tan pocas guías y tantos medios, tantos remedios, tantas herramientas y al final la lucha es puramente interior. Rompiéndome en cada letra, en cada texto, pensando que puedo mejorar hoy un poco más. La vida no para hasta que se acaba y cambia. Y yo cambio, camino, lucho por ser mejor un poco cada día.

Vivir como si fuera el último día de tu vida es algo demasiado exigente y para nada tranquilo, pienso que la paciencia de cada pequeño proceso que consigo liberar me hará más libre. La paciencia de la libertad parece demasiada espera en este mundo. Y aún así cada día me veo más capaz, sumando conocimientos.

Es curioso cómo cuando uno consigue centrarse en un uno mismo el resto del mundo parece inmóvil mientras que todo cambia, con tantas variables, tantas herramientas, aplicaciones… Desarrollar el potencial interior de cada uno se ve cada día más difícil con tantas distracciones, ilusiones, conversaciones y silencios que se pierden.

En este mundo sólo quiero perder ansiedad, miedos, olvidar traumas, vivir tranquilo sabiendo que puedo proteger a mucha gente que me protege, en un espacio donde crear un vínculo que permanezca en el tiempo como algo nuevo y renovador en cada momento.

Me gustaría perderme en momentos de felicidad acompañado de las personas que me aprecian, compartir recuerdos bonitos y dejar una huella que arregle mucho sufrimiento a las generaciones futuras, pensar que hay un cambio en mi ser que me hace volver a conectar con la tierra y su calidez, con todo el espectro de la luz.

Que bonito es saber que tienes que seguir un camino lleno de posibilidades y hacer las cosas desde el equilibrio que observa sin que te afecte el bien o el mal de los demás. Cada día un pequeño avance hacia lo desconocido reconociendo que tengo conocimientos, pocos o muchos según con quién compararse, pero que bonito es no compararse y sentirse único, presente, con una visión local de un mundo globalizado, con una visión interior de saber que habrá cura, habrá acompañamiento, las heridas sanarán, los tiempos de ser un sujeto que se libera en cada presente están en cada uno de nuestros sentimientos interiores y da igual las cámaras y micrófonos que escuchen, que mi mente seguirá un camino de libertad, respeto, protección y proyección hacia mi ser más completo y unificado con mi espíritu en cada lágrima y cada sonrisa.

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Hablar igual

Guardando palabras, descifrando símbolos y señales, imaginando, soñando con un futuro fuera de mi alcance.

¿Quién puede romper el reloj de arena si no es la muerte?, ¿quién puede liberarse de su Karma pasando tiempo en un refugio?,¿quién puede arreglar el rencor y el odio?,¿quién construye desde el sufrimiento, desde la nostalgia, desde el olvido?

¿Quién tiene el valor de recuperar el pequeño detalle que haga cambiar toda mi vida?. ¿Dónde está el aleteo de la mariposa que desata un huracán en la otra parte del mundo?, ¿dónde está el aleteo de la mariposa que sincronice nuestros corazones?, para curar las heridas, para construir un futuro en el presente con ideas surgidas del amor y no de los fallos como experiencias de aprendizaje. ¿Quién ha aprendido a valorar la soledad para querer conectarse con el mundo entero?

Dime qué puedo elegir, una vida normal, una vida de recuerdos, una vida nueva, una vida de enfermo…

Dime quién va a parar mi libertad de pensamiento cuando todo el mundo me de la espalda y solo quede humo y cenizas. Aquí, guardando palabras, liberando emociones. ¿Quién quiere hablar de los miedos, de los medios?

Es curioso que se llamen medios de comunicación cuando lo que consiguen es ser miedos de comunicación, en demasiadas escalas y procesos medidos solo por ser noticia que impacta y se olvida. Bombardeando la sensibilidad.

No los ponen en frecuencias que nos hacen olvidar y dejar de pensar, dejar el pensamiento crítico para criticar. Pero los grillos transistores siguen su canto en el campo, donde la naturaleza se mantiene respirando cambios como una única deidad.

¿Quién tiene los medios y quién tiene los miedos?, ¿Por qué buscan asustar y aislar en vez de unir y llevar un camino social agradable para cada persona que sufre una enfermedad mental. ¿Cuándo se ha perdido la humanidad?, cuando no sabe rectificar y ver que un mundo globalizado no arregla las guerras, ni el hambre, ni la enfermedad.

Quiero dejar atrás un mundo enfermo y ver un mundo de luz en cada persona. ¿Hay maldad porque la gente nace malvada o porque les faltó ayuda en algún momento y les faltó una persona que le dijera te estás equivocando.

Y en equivocar está otro fallo de esta programación lingüística, equi igual, vocar viene de vox y de vocare hablar, misma voz, pero si te equivocas estás haciendo algo mal, le dan una connotación negativa a una palabra que significa tener la misma voz. Así que podría decir que solo quiero comunicar equivocaciones que la gente me entendería mal y pensaría que quiero hablar de mis errores cuando en realidad quiero decir que tengo la misma voz que todos, porque todos nos equivocamos. Así que cuando me equivoque otra vez me gustaría pensar que tengo la misma voz que todos.

Otra programación lingüistica que nos confunde, ¿estamos haciendo algo mal?, ¿estamos haciendo algo bien?, ¿por qué si es la misma voz por qué nos confunden desde pequeños?.

Si con mis meditaciones consigo entrar en mi ser de luz, pienso romper con la programación lingüística para solo ser.

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Latidos espirituales

Dime cuándo parar, ¿cuánto amor es suficiente?, ¿cuánto hay que escribir? dime cuándo parar.

¿Cuántos latidos tengo que guardar, cuántos tengo que gastar, cuántos tengo que parar?

Dime por qué el corazón no olvida, dime por qué la conexión es en una sola dirección, estoy escribiendo a esa nada que es todo para mí, a ese todo sentimiento que puede que no sea nada para ti.

Perder, ganar, dar, recibir, culpar, perdonar, todo en la dualidad, ¿sí o no?. Y yo mientras aquí soltando cargas, dejando de sufrir en cada texto para que puedan entender la magia de una llamada que puede que no llegue. Habitando en tu olvido.

Habitando en un hogar que ya no siento mío, ni mis textos parecen míos, solo vienen de la fuente de mi inspiración. Escritura del sufrimiento, lo llaman ficción, porque no se creen que se pueda sufrir tanto.

Música en modo aleatorio, dos idiomas, un odio, un amor, una esperanza de amanecer en otra vida contigo. Dime dónde se cura la esperanza, el rechazo, el juicio. Dime si los traumas los cura el dinero, dime si los miedos los cura el amor que no me vas a dar, dime si la vida sigue y yo muero en cada pastilla, en cada inyección que me recuerdan que no me voy a curar. Mente calmada, mente que no quiere hacer preguntas, veo muchas mentes y pocos corazones. Sobrevivo, lo sobrellevo, lo supero, lo cambio, te pongo en mi piel, en mi mente y en mi corazón y aún así no me sirve ni para que me des una respuesta.

Quizás no entiendas mis silencios, quizás no entiendas nada. Solo siente.

Imagino, sueño realidades adimensionales, siento espacios llenos de energía espiritual creados por mi propio ser, en mi propia percepción, cuando trabajo en la nada, cuando libero mis mudras, ya lo dije antes, la naturaleza está en cada yema de los dedos y no me hace falta mucho más, me curo y me recupero en mi escritura de meditación.

Por sí puedo trascender mi estado de armonía a las personas que me leen. Con mis equilibrismos espirituales he llegado a la conclusión que la mejor manera de sentir el Samadhi es cuando sientes el vacío del pensamiento quieto y te unes a la naturaleza, o a la ciudad, o a la escritura o a la lectura, y te sientes uno con el texto, con las teclas.

Personalmente llegué a sentirme unido al atardecer del verano hace unos años y en el camino de la mañana siguiente sentí una esfera protectora a mi alrededor, por esto cada día encuentro más equilibrio aunque no me mueva. Por estas razones me curo, por estas razones no entienden mi soledad, por estas razones dicen que estoy enfermo, cuando no son capaces de entender mis realidades, ni de unirse conmigo como con todo el universo, ni de unirse en un texto como en una revelación, yo ya entiendo que no me hace falta unirme porque de alguna manera estoy unido a mi pequeño círculo de personas importantes, aunque estas me rechacen o discutan conmigo, solo es un reflejo de su malestar a mi evolución espiritual.

Y la respuesta es, que seguiré evolucionando. Seguiré mis latidos espirituales, espero que te puedas unir a estos desde donde quiera que estés y así poder proteger nuestros corazones y nuestros campos electromagnéticos creados en nuestras personas.

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Óptica nueva

Cenizas rojas, azules, violetas, el arcoíris de la fibra óptica en mis pestañas, te dicen no eres especial, especiales somos todos en esta especie nueva, donde la sensibilidad manda, donde cuidar suma, donde apoyar cuenta.

Verdades incómodas, amigos que se fueron, gente que vendrá, personas que cuentan historias de un pasado mejor que no volverá y yo vuelvo, devuelvo la libertad del vuelo de una mariposa y yo vuelvo, pero claro ya nada es igual.

Cenizas verdes, azules y amarillas, ya todo son cenizas de distintos colores, mi cuerpo se irá en su tiempo, mi espíritu ya está en una de sus ultimas reencarnaciones, porque si me siento eterno, cuando dejo mi alma en escuchar y solo veo sombras y problemas, hoy no quiero que sea todo negro, hoy no quiero que todo sea blanco, es otro día gris con cenizas de colores, la ciudad me llama, la ciudad respira miedo y culpa, odio y violencia mientras que la naturaleza sigue su curso. Un día quieres ver que te llamen y al día siguiente dices, estoy mejor solo. En mis realidades naturales.

Natural como un sonido que no eres capaz de entender, los cuervos hablan, ¿ y tú qué les dices?, pues nada, son cuervos. La naturaleza escucha, en cada flor, la vida sigue, mientras me salgo de la línea de la sociedad para solo ver colores, escuchar tonos, timbres, mirar las frecuencias y no entender que el espectro está sesgado, nadie conoce los límites del espectro de la luz, no hay máquinas para medir esto, no hay cerebros capaces de entender esto, no importa.

Estoy solo observando mi ser en una frecuencia que no podéis imaginar, de armonía pura, vitalidad pura, energía en equilibrio, meditación de escritura, dicen que no puedes ver lo que viene porque no puedes salir de uno mismo, cuando yo lo que busco es entrar en mi ser, conexión con la esencia, buscar mi latido, sentir mi campo electromagnético libre de tus interferencias y tus ruidos, fuera de tu espectro, de tu sombra y de tu odio.

Cuando encuentro inspiración en mi armonía y ya me da igual que la queráis romper porque solo es el reflejo de tu odio hacia mi vida. Tu sombra te persigue y no la integras, la mía la transmuto en arte palabra tras palabra. Saco lo bueno de lo malo, y trasciendo la dualidad, viajo en humo gris y dejo cenizas de colores. Quizás no sepa adaptarme a un entorno con una mirada fija en algo, quizás tú veas los fallos y yo vivo. Envidia, pena, dolor, ansiedad, no sé que tienes, pero adapto mi escritura y adapto mi ser a la luz. No me busques en el pasado porque estoy viajando en cada palabra. Influenciado como todos, iluminado en un nuevo despertar.

Pocos ven los patrones de repetición, mientras que salgo cada día de una rutina que no es para mí.

Tenéis rutinas porque estáis todos fabricados en serie por una educación en serie, mientras yo salgo y entro de mi aprendizaje emocional, espiritual, intelectual, analítico, simplifico, no me complico, replico y no es cuestión de llevar razón, es cuestión de sentir la unión, si no la sientes en mis procesos no te pediré que me acompañes, pero tampoco me molestes. Creo y comparto, aquí tengo mi obra de tres años. Proceso tras proceso.

Y quizás sea eso lo que pasa en la vida, que cuando ves tu sombra y tu luz te quedas solo. Llevo mi camino, no sé cómo ayudarte, solo te puedo escuchar para que te quedes más tranquilo. Y si no queréis hablarme lo entiendo, no todo el mundo es capaz de sentir el equilibrio.

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Y ahora

¿Y ahora qué?, ¿qué me van a contar de la vida?…

Desgracias, bajones, depresiones, miedos…

Cuando ves una realidad diferente a la suya de no estar mirando en la pantalla y repitiendo su misma rutina diaria, dicen que tienes un brote, te ingresan, te destierran, te aíslan y sales igual que antes, y luego claro, vuelta al mismo sitio de siempre a repetir lo mismo, a no aprender, a escuchar las mismas historias, cuando ves una realidad diferente a la suya dicen que estás mal, y te sobremedican, para luego pedirte que vayas a terapia, que cambies de médico, que cambies de vida, que puedes con todo, y los ánimos no sirven, porque vuelven los mismos miedos y todavía más grandes. Ya lo dije antes, me quieren tonto y asustado, con miedo y aislado, rechazado y callado, repitiendo los mismos patrones, las mismas historias. Tienes que, ves a hacer esto, ¿por qué no pruebas a…?

Y qué me van a contar de la vida, si estoy cansado de sentir fallos y aciertos, aprendizajes y luchas, errores sin solución y cosas únicas, tengo claro que quiero resolver problemas, pero no me sigáis contando las mismas historias, cuando otra vez los ánimos no sirven, las fuerzas no están, los apoyos se van y la gente no quiere hablar, no contesta, están en su rutina de mirar las pantallas y repitiendo sus propios círculos de aprendizaje. Y en eso quieren que me mueva yo, repitiendo mi mismo círculo de aprendizaje, para entrar en una rutina de mirar pantallas, y no avanzar, no desarrollarme espiritualmente, cuando lo mejor de todo y lo que más miedo les da es que pienso que soy capaz de sentir el Samadhi, que leo los Vedas en los libros, que descubro dioses y mitos. Y les da miedo que conozca tanto saber, tantas vidas pasadas, les da miedo mi sabiduría de mis vivencias.

Y qué me van a contar de la vida, si seguís durante no sé cuántos siglos encontrando solo soluciones en violencia y rechazo, aislamiento y mentiras de propaganda en cualquier noticia.

¿Qué le van a contar a una mente que habla con su propio ser y se fija en los símbolos, en los mensajes, qué le van a contar a una mente que es curiosa y solo le repiten la misma historia? Otro bucle, otro túnel, no lo sé…

He visto los rayos de luz en mis pestañas como si fueran fibras ópticas, he descubierto símbolos de eternidad, he relacionado Persia con Japón, y aquí me quedo por ahora, en el mismo sitio donde solo puedo investigar desde mis libros. Pero claro tu visitas un jardín y no ves una cárcel, aunque te pongan el cartel en la entrada, por eso pienso que he podido salvar vidas, conectando la vida de las plantas con la vida de las personas, porque estamos todos conectados, y si no pueden ver las infinitas variables de las realidades presentes que se dan en cada microsegundo te llaman loco.

Quizás solo sea más sensible a otras frecuencias de luz que otras personas, el espectro es muy amplio, y cuánto mas quieran reducir mi voluntad más sensible seré a otras frecuencias del espectro, aquí en este cerebro hay luz, y todavía no se han dado cuenta, aumento mis conexiones neuronales a través de los sentidos, quizás no entendáis nada de este texto, no importa, ya he roto con el tiempo, y el espacio cambiará cuando tenga que cambiar. Solo me queda esperar y vivir, ojalá alguien pueda entender…

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Estigmas

No me ayudes a luchar contra los estigmas, eso significaría crear un conflicto para curar una herida, ayúdame a curar las heridas, ayúdame a sanar los estigmas, no quiero estar en conflicto con la sociedad por tener una marca o una etiqueta, cuando en cada texto renazco y renace una nueva persona en mi interior. Ayúdame a curar, a restablecer, a recuperarme, a crear, a inventar y aprender, no busco conflictos, solo soluciones, apoyos, verdades. No me llames radical como algo violento cuando radical viene de la raíz y esto viene de la raíz de mi fuente de inspiración. Pienso que hay que romper con la programación lingüística que nos imponen desde que nacemos y aprender y conocer a hablar desde el respeto y el reconocimiento, el reconocimiento del trabajo emocional de cada individuo que ha sufrido en sus carnes el ser un fallo del sistema. Ayúdame a romper con los conflictos y las luchas, y en esta vida si algo nos ha enseñado la pandemia es a buscar la cura por encima de cualquier raza, sexo o religión. Mientras he buscado mi cura en mis orígenes me han dicho que estaba mal, y que no se puede volver al pasado pero no se cuantas generaciones llevo detrás mía luchando para estar como estoy, no sé cuanto mal he heredado ni cuanto bien, ni genética ni psíquicamente, pero basta ya de luchar contra el pasado y no pensar en arreglar el presente, en cambiar los roles establecidos para que todos podamos vivir sin etiquetas, sin marcas negativas o estigmas, las heridas se curan, pero mi ruptura interior no la veis porque no soy capaces de ver nada más que a un individuo aislado de la sociedad, al cual si averigua alguna verdad lo encierran, lo destierran o le aplican la ley del hielo. Cansado de manipuladores del lenguaje donde lo que escriben sirve solo para comprar y vender vidas a la carta en el gran negocio de la guerra, en el gran negocio del conflicto, de la lucha, que ya desde pequeño nos enseñan que la vida es una lucha y no somos capaces de salir de esa dualidad de estar bien o estar mal, estar sano o enfermo, estar cuerdo o irracional, y razón llevo cuando te dicen que tienes que ser independiente y eso significa estar dentro de una dependencia, yo quiero ser autodidacta y construir un futuro en cada presente, en cada segundo. Esta vida no debería ser una lucha para ganar a nadie, esto se trata de aceptar y construir, proteger y cuidar, reconocer que puedes ir andando sin miedo, liberado y con ganas. Salir de lo bueno y de lo malo porque al final solo quedará la luz y en esta luz que viajo quiero comunicar que tengo toda la ilusión del mundo por crear mi estrella y ver que puedo iluminar a otros corazones que siguen en la lucha. No sé ya si escribo desde mi propio ser unificado con el universo, pero cada vez la sociedad tiende a aislarse más porque no saben que hablar ni que decir ni que comunicar, cuando solo se fijan en una etiqueta o en un fallo, y yo me fijo en mi interior para poder crear desde mi dolor un mundo en equilibrio, estable y en el que puedas confiar. Cúrame los estigmas, las marcas, las heridas, sana las luchas y aprende a convivir con un ser milenario que lleva no se cuántas vidas luchando para poder decirte esto. Ojalá que puedas ver más allá de un enfermo, de un paciente, de un muerto y veas una vida nueva en este texto.

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Hoja caída

Otro día, otra sensación de miedo, mismo encierro, encierro en mi escritura, otra repetición. Y así te encuentras en el mismo sitio con el miedo de avanzar repitiendo lo mismo, otra rutina que no sirve, mientras que solo quiero dejar de pensar, nuevas noticias, dolores, nostalgia. Con el miedo a repetir la historia de una década, sumándole menos libertad, más entretenimiento, entre tiempos que avanzan la llegada del frío.

Citando a RYOTA : Mata haru no/Kuru to mo mie nu/Ochiba Kana. «La hoja caída no indica que la primavera vaya a volver».

Y yo me pregunto: ¿ Solo soy otra hoja caída?. ¿Puedo seguir a la diosa Amaterasu siguiendo esas hojas caídas y ver cómo todo mi pasado arde?. ¿Puedo saludar al Sol para decirle mientras se esconde entre nubes que aún me queda algo de fuerza, algo de libertad, algo de movimiento? O me tengo que seguir quedando con el mismo miedo de repetir lo mismo y ser solo otra hoja caída. No sé en que dimensión me muevo, en uno de mis textos antiguos dice que estoy atrapado en el universo 43, y ya ni siquiera sé cómo es este universo, pensé que lo pude comprimir dentro de mi ser, expandirlo y liberarlo y solo veo las mismas rutinas y los mismos miedos.

Así que lucho desde mi pequeño espacio, cuando ya no sirve gritar para pedir ayuda, cuando ya no sirve meditar para que te respeten tu propia espiritualidad. Desde mi propia creación de la desesperación, el aislamiento no sé si elegido o impuesto. No sabemos cuánto tiempo nos queda y nos perdemos en papeles y pantallas. Y nos perdemos la vida en nostalgias y miedos, conspiraciones y noticias falsas, criticando.

Será mejor que siga mirando dentro de mí a ver si todo el Sol que me ha iluminado en esta vida sigue guardando luz para mi, para iluminarte a ti y ver que podemos romper los miedos y las rutinas, salir del universo 43, llegar a una utopía en cada micromensaje que pueda liberarnos, liberar mi ser desde un rayo de luz para viajar por un camino nuevo donde pueda volver a ver tu sonrisa, tu verano, tu primavera. Me pierdo en tus estaciones y no miro el reloj, ya solo veo mi Norte en mi Sur y mi Sur en mi Norte, quizás por eso puedo cambiar tu perspectiva, quizás por eso ya no me quieres entender.

Solo me gustaría salir de esta química que hace que no funcionen mis relaciones. Dejé atrás un conejo blanco, un conejo verde, solo espero que guarden mis figuras para poder crear mi vida sin juicios y sin miedos. Los lobos también los regalé, y así es mi arte de Origami. Cada figura que fabrico espero que pueda proteger a los que me cuidaron en mi soledad compartida.

Imaginé que era de cartón, a todo el mundo le sirvo pero solo me desechan, aunque alguien de vez en cuando quiera venir a reciclarme, imaginé que era de cartón, inmune a las balas, dando cama a los mendigos y juguetes a los gatos, solo saben quemarme para destruirme pero estoy en todo el mundo. Espero que cuides el cartón porque contengo tantas cosas que me pierdo en mi mundo interior, viajo a tantos lugares que por eso no me puedo mover y mi precio será desconocido. No se valora el paquete, pero vuelvo a la vida, y cuando ya no quede nada en este mundo, seguro que te puedes encontrar un pedazo de mi. En una hoja caída.

Guardo mis momentos, solo dime cuando quieres aparecer y hacemos mudanza. Nos cambiamos de nombre, pasamos el mono de las medicinas y nos cuidamos en la naturaleza, donde el sonido del silencio cura, donde el vacío de la inspiración llena, donde solo lleguen ondas que quieran ayudarnos. Nada pudo pasar de otra manera, y ojalá que quizás en otra vida me entiendas. O me cuides, porque no sé cuánto tiempo me queda de nostalgia, de miedos, de preocupaciones, y de ver la vida pasar, esperando, sintiendo que algo puede cambiar con un simple hola de una onda sin retorno, como las que lanzo yo aquí. No sé en en qué estado mental estoy vibrando, pero seguro que resuena hasta los corazones rotos, las mentes rotas y los espíritus rotos. Búscame en ese rayo de luz que guardo desde hace unos años, quizás ahí veas mi corazón, dentro y fuera de mi, pulido, reconstruido y con algún que otro parche más de otra ruptura. En una hoja caída.

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Milenario

Cuando entiendas el peso del agua, entenderás el peso de la vida, cuando entiendas el calor del fuego, entenderás la fugacidad de la vida, cuando entiendas el viento, entenderás el olvido, cuando entiendas la lluvia, sabrás cómo renacer, cuando entiendas la tierra, entenderás que la luz crece hasta dentro de ella, cuando entiendas la luz, sabrás liberarte del peso del pasado, cuando entiendas que los elementos son visiones de reflejos entenderás el poder de lo bueno y lo malo, y en este mundo hecho a la medida humana todo se mueve por una matriz cuántica que sólo nos deja en bucles de problemas y sufrimientos hasta que la naturaleza quiera liberarnos de nuestro cuerpo prestado. La mente pensando en verdades se encierra en la soledad, el corazón viviendo rutinas se muere, y yo renazco en cada pedazo de rayo y de relámpago que impactan en tu cielo, pero has dejado de mirar hacia arriba, para solo ver papeles, mientras que me encuentro en cada pliegue de mis figuras de origami, buscando dar nueva vida en cada pieza de polen que viaja y se va a otro plano dimensional como si fueran almas errantes, me reciclo en cada paquete cuando lo tiras a la basura y solo te fijas en el regalo. Quizás el cuerpo sea solo un paquete, quizás el regalo de mis semillas ocultas están creciendo a base de sufrimiento exterior. Todos tenemos problemas, pero ahora puedo meditar, perder el control, volver a empezar, sistemas de numeración no cuentan conmigo y yo solo cuento los días que faltan para que abras los ojos y me encuentres en una gota de rocío, milenaria sobre un nenúfar, quitando maleza a cada letra que escribo, volviendo a doblar hasta armar la figura que cumpla con tu sonrisa. He dejado volar mis grullas en ceniceros, en árboles, en macetas, en maletas. Me pregunto si algún día llegará tu deseo, o se irá tu sufrimiento, pero la vida continua en cada pliegue, en cada papel. Este mundo se acabará cuando encuentren la pureza del metal en la piedra y piensen que sirva para algo más que para cambiar vidas. Cuando la genética deje de seguir la proporción áurea, y se pierdan los momentos más alegres que la vida nos dio. En esta matriz de programación me muevo como un ser olvidado, pero mis textos quedarán para entender el peso, el cansancio. Ahora dicen que la alegría se encuentra, que la felicidad se encuentra y en el mismo sitio distinto sigo viendo cómo ya no sois capaces de decirme nada. Aunque me encuentre tranquilo en la armonía del silencio, en los huecos vacíos del ser, en las pérdidas de momentos donde nadie observa. Puedo encontrarme lleno cerrando los ojos y volviendo a mi interior, por más problemas y trabas que quieran dejarme callado y triste, aislado y cabreado. Algún día controlaré mis emociones desde un plano donde mi corazón esté fuera y dentro de mí. Donde solo quede mi espíritu reconocido por tu mirada sin filtros y las galaxias sepan que pasé por esta vida cómo una persona que falla, aprende, repite, otra caída y otro renacer, cuando las galaxias sepan que me quedaré peleando con los dioses sólo por la energía del amor que guardo y regalo en cada letra. Siento el descanso, pero tenía que vivir, y ver que mi trabajo me espera aquí, dónde encuentro personas. Igual si se para el tiempo, surja el momento donde podamos encontrarnos, aunque sea en otra vida. Unido en un nido, desatado del hilo del pasado y sus penas, viviendo en cada encuentro como se fusionan nuestras sonrisas, en otro mundo, en otra dimensión, en otra galaxia, donde nadie nos pueda juzgar. Sobre la flor de loto que me perdí en esta vida, la cual encontraré en un viaje interior, donde los rayos de luz me dicen que se mueven conmigo para encontrarte en cualquier nube, cuando quieras subir a mi mundo interior donde guardo un poco de amor desde el plano al que te da miedo leer en mi corazón.