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Próxima lejanía

Desde mis tiempos de equilibrio y bienestar, desde el horizonte de la montaña, la vista de las aves salvajes, creando rutinas que se vuelven tareas especiales, viviendo momentos.

Estar presente en la acción, pensamientos, gestos, palabras, contactos, reacción y cualquier otra variable que se me escape para sentir el ahora.

Ser uno, sentir el día soleado, la brisa apacible, apetecible, la vida sonríe sin noticias, las lluvias esperan su ciclo, aguardan en su memoria las diferentes cabezas, los diferentes corazones. Ser uno en la próxima lejanía del horizonte mental, del atardecer del sentimiento, de la mañana de la emoción, del pensamiento nocturno liberado.

En esta próxima lejanía espero que os deis cuenta que os he tenido presentes en este viaje hacia otra vida durante tres años de andadura de palabras, camino de sinónimos, escalada de conceptos, curvas de ideas, en cada letra presente vuestro entendimiento.

Para llegar al momento de ver la paz en las palabras que escribo. Llegar a palpar en la sensibilidad del teclado cada pulso de corazón que sigue la corriente continua en la corriente alterna del cerebro, así se sincronizan y dan pie a nuevos comienzos vitales. Ganar un espacio propio donde poder trabajar en mis textos y mis emociones, desde el punto creativo, desde la intuición, desde la inteligencia libre de presiones y hechos exteriores.

Aves, música, inteligencia, montaña, árboles, creencias, primavera, vidas nuevas, relaciones de calidez, estrellas, meditación, textos de inspiración adimensionales. Textos diferentes, directos, determinados, decididos, trabajados en pliegues de pensamiento, en coordenadas de cardioides, amplificando el campo electromagnético de mi corazón en un viaje que empieza y se guía por la inteligencia anterior al evento.

Fondo, forma, raíces, espíritu, dan lugar a una danza de energía vital no condicionada, alimentada de caricias, cuidados, tiempos mejores en otra clave de partitura, renacer otra vez en origami. Pienso en abrir y cambiar el enfoque en este nuevo caminar, alejado de todas las respuestas negativas, alejado de todo el menosprecio y trato desigual de las personas que creen tener verdades y se sienten superiores. Hay que verse como una gota de agua en la tierra, como una partícula de arena en este universo desconocido.

Tengo un billete de ida hacia mi estrella para cuando no pueda aguantar más en esta existencia, cuando no me quepa más energía. Mientras seguiré mi camino.

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Música instrumental

Música instrumental, sentado a la sombra, fumando, haciendo tiempo, fabricando momentos, momentos de espera sin esperar a nadie, pensando en viajar hacia la realidad, la realidad de sentirme libre al escribir, libre al plasmar ideas. Creciendo en momentos de descanso. Hablan de recuperación, integración.

Enredaderas, árboles, aire, luz, sombra de hojas, sombras de ojos, teatro de sombras, click click, apago y enciendo luces, apago mis sombras y hago brillar a mi mente, a mi espíritu, a mi ser sin miserias, a mi serie sobrenatural de experiencias místicas.

Guardo delirios más cercanos a la realidad que momentos reales. Los delirios de realidad son un síntoma de la masa enferma por la sobre información. Solo hay que ver las noticias para sentirse vulnerable, venden humo que se hace miedo, que se convierte en acciones de maldad, con toda su programación lingüística medida desde los años en los que se inventó la propaganda. No importa si eres pagano o creyente.

Música instrumental, sabores de días salados, saladas las mejillas a cuentagotas. Liberación, bienestar, gozo, dicha, virtud, concentración, sintiendo el prana en cada respiración. Sabores de sueños, sabores de un momento que saben como cambiar la historia. Escuchando el sabor de las notas musicales entre cálidos tonos púrpuras, visto en una llama, hace una llamada,fusiona los sentidos, la percepción del sabor color, se escucha cuando te toca la luz en ese vacío mental rodeado de paz y calma. Plenitud consciente del momento vivido presente. Música instrumental y después silencio, a la luz del tiempo de las mariposas, al espacio de los pájaros, al fuego de un cigarro de papel. El tiempo calibrado a color, las agujas ahora pintan para este cuerpo colores fuera del blanco y negro. Encuentro en una burbuja, naturaleza del ego, rodeado en una esfera de la calidez justa. Donde se mezcla lo bueno y los cuidados, la belleza y la armonía de equilibrio.

Zumbidos que recuerdan la presencia de un universo en un verso, en un beso, en un abrazo, cruce de miradas interplanetarias, corazones de galaxias, fe de nebulosas, razonamiento de la geometría sagrada de la flor de la vida. Proporción aurea en simbiosis

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180º

Giro de 180º. Si, la vida no tiene cura, a mucha gente le dicen que tienen una enfermedad incurable, pero la realidad es que la vida no tiene cura, la vida cambia para el que lo sabe, da igual si te lo dice un médico o eres tu el que te das cuenta, la realidad es que estamos de paso.

En este paso, quiero pasar por querer escribir los arreglos de la armonía de mi vida, para que sea más llevadero el peso con el que me cargo o me cargan. El entorno cada vez más comunicado pero sin mucho que decir, la sociedad que espero se dé cuenta, despierten, cada uno pone sus propios filtros, cada uno pone su pensamiento más o menos crítico y autoexigente hacia uno mismo, hacia los demás, aunque no creo que sirva de mucho la presión que viene con la autoexigencia, con la exigencia del entorno.

La vida, el paso, el camino, la enfermedad, la cura, el viaje de ida hacia el mismo destino común y aun así pensamos que somos únicos, solo tenemos un viaje de ida hacia un mismo destino y aun así nos da por competir, por luchar, por enemistarnos, en este único plan sin planificación que es la vida, creamos estructuras complejas, creamos comportamientos complejos cuando supongo que todo es mucho más simple, tan simple como sentir el sol y entender la información que nos da, entender las nubes, sentir la fuerza de las estrellas que ya hicieron su viaje para llegar hasta nosotros, cuidar de la luna que nos guarda…

Otro día puede que escriba desde otro paisaje, otro día puede que escriba desde otro nivel de conciencia cósmica, otro día puede que escriba desde la ayuda de otra persona y su mensaje. Quizás cuando ya no esté en este plano pueda sentir toda la fuerza de la tierra. Se puede ver un electrón como un satélite y buscar energía en la materia oscura del universo. Otro día puede que la creación nos dé la respuesta a sentirnos en unidad y en sintonía con lo que hay, con lo que no hay, conectando puntos invisibles al conocimiento ya incorporados en la sabiduría de la esencia propia del ser que contempla sin ser conocido. Hasta ver la luz en todo lo que nos rodea y pensar que hay siete mil millones de universos en este mundo de nuestra especie, sin contar el resto de especies, el sistema que alberga la vida en una piedra. ¿En cuántos grados me muevo, puedo girar 180º, 90º, 270º…?

Volver a las raíces del universo sabiendo que los daños están reparados, volver al equilibrio de las órbitas sabiendo que oscilo en la quietud cambiante y constante. Y así estoy, en este paso, con varios pesos, de los cuales me liberaré cuando unifique mi ser consciente con mi ser subconsciente, despertaré del sueño de la vida, despertaré del sueño de la simulación y me encontraré con toda la fuerza de mi espíritu que ya conoce que un camino solitario es más llevadero sabiendo si tienes puntos de apoyo, aunque sea tu propia naturaleza.

Quizás otro día puedan entenderse mis palabras.Quizás otro día puedan descubrir esencias, es en compañía agradable donde podemos planear un poco este viaje, ser un poco más libres interiormente, estar menos manipulados e influenciados por las opiniones sin pensamiento crítico, de las personas que solo miran hacia delante y no en 360º, porque para darse una vuelta de 180º tienes que mirar en 360º, por eso me doy la vuelta, sigo otro camino, me saldré de los grados y de las coordenadas para que solo podáis sentir mi huella espiritual y el vacío que ésta deja cuando se va.

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Silencio

Silencio, dentro, entro, salgo, me miro desde fuera, unos metros alejado de mi persona, viéndome desde arriba con la imaginación, proyección visual, a veces la aumento hasta salir del mundo. Nivel de abstracción aumenta, nivel de confianza que me destroza si pienso en mi oscuridad, que me eleva si pienso en mis logros, y así pienso que estoy en equilibrio si completo mi parte de luz, si completo mi espectro, encuentro el equilibrio espiritual en la escritura, cada día sumando algo de pureza, cada día quitándome algo de odio, cada día inventando un nuevo texto, todos borramos nuestro pasado por propia supervivencia. En los recuerdos somos espectadores de nuestros propios actos, de nuestras propias palabras, en los recuerdos somos simples espectadores de una vida que no volverá y si vuelve volverá cambiada, de otra manera, en el futuro solo imaginamos esperanza, deseos, por esto es tan difícil mantenerse en el momento presente con sus infinitas variables que viajan a la velocidad de la luz.

Se deforma el espacio-tiempo, se renuevan las vidas, los procesos vitales, se renuevan los espíritus, en constante cambio, la contradicción del constante cambio, ahora solo veo los cambios como algo aleatorio, externo, mientras cuido mi interior desde fuera de mi ser, mientras cuido mi exterior con mi energía interna. Ideas que surgen a una velocidad que no puedo retener. En los recuerdos a veces soy un espectador que sufre, en la imaginación veo un futuro lleno de ansiedad y dudas. Si tengo algo cierto es que puedo hacer que este presente avance hacia el equilibrio, hacia el equilibrio de la calidez de los cuidados, del cariño, hacia el equilibrio del trabajo emocional que hace que compartas la soledad de otra manera, desde la escucha, la atención, en este espacio tan increíble que parece que ya tiene vida propia, en estas palabras que parece que ya tienen vida propia, formando un sujeto libre, tranquilo, responsable, aumentando la virtud, haciéndome creer que valgo, que cuido. Me auguran una vida difícil, un camino de vida duro, donde tendré que sacar toda la amabilidad de mi espíritu, la gentileza de mi ser, el cariño de mi sabiduría interior para poder superar lo que venga. Lucho cada día por sufrir un poco menos, dejando de ser espectador y convirtiéndome en creador de mi propio sujeto, aunque la telepatía nómada tenga otra vida propia, pero pienso que siempre estuvo ahí, queriendo salir de mi, y me hace ser solo un medio para comunicar el poder de la luz y su espectro. Presente, en cada palabra, en cada cambio a mejor, espero poder integrar toda esta sabiduría y conocimiento de mis palabras en mi ser.

En el punto cero de equilibrio. En la no forma, en la abstracción, en la proyección, en la perspectiva, fuera de ángulo, oscilando todo el mundo a mi alrededor y yo mientras sintiendo, compartiendo, queriendo. Cierro los ojos y aparece la sombra de la pantalla, vacía, solo el contorno, las letras no están aquí, no están en mi mente, no están en mi ser, están en la fuente de la inspiración a la que me conecto, veo como desaparece la sombra de la pantalla, pero las letras siguen creciendo. La vida del lenguaje es tan corta como cuando termináis de hablar, como cuando termináis de leer, como cuando ya no se quiere escribir más. Entonces queda el silencio, llenándolo todo. Aquí viene la parte difícil, estar a gusto en ese silencio de ideas, pasados, futuros, en ese silencio donde no hay búsqueda, no hay encuentro, no hay revelación, no hay palabras, ni imágenes, solo está la parte del espectro que desconoces, la vibración que desconoces, la energía que desconoces, hasta que aparece un nuevo camino, te espera una nueva vida, en otro día, en otra realidad. Salgo y entro de mi propio silencio interior, salgo y entro en tus silencios, por esto quizás me olvidan o me quieren, no lo sé. El caso es poder componer algo que al romper el silencio te ayude cuando estés solo y no tengas con quien compartir tu soledad. Antes me preguntaba que cuánto precio emocional cuesta mantener un vínculo, cuánto cuesta mantener una confianza, ahora pienso que la respuesta es la comodidad de tu silencio, si te sientes más tranquila en tu silencio durante un largo período de tiempo, al final terminas por perder la confianza. Aún así espero que podáis encontrar la calidez de mis palabras cómo una buena noticia, un pequeño logro, donde gana la inspiración, donde hago que despierte otra mente en otro plano en el que dejas de querer el control y fluyes con lo que la vida te presenta. Otro día romperé el silencio, crearé un nuevo texto, volveré para que sepáis un poco más de la fuente de la inspiración, esa que se encuentra en cada retiro, alegría, presente, vibración, eternamente en lo efímero del infinito…

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Pliegues

Buenos días, espero que estéis bien, llevo un tiempo fabricando mi presente desde aquí, desde la telepatía nómada, desde donde puedo hacer pliegues de pensamiento, pliegues de ideas, pliegues de sensaciones, emociones, para montar una figura abstracta de composición de vivencias. Desde el interior, desde la profundidad de conectar mis pensamientos a vuestros corazones, para hacer familia virtual, para hacer un espacio creativo y de desarrollo intuitivo, donde podáis latir y sentir mis latidos, sentir el pulso de la vida.

Una vida que empieza a forjarse sobre ideas y valores libres, responsables, cariñosos, con el discernimiento presente de cada palabra que surge y brota como el ciclo del agua, como el ciclo de la vida, dando señales de humo, haciendo un fuego en el que reunirse para hablar al calor, de la calidez de los cuidados que tanta falta hacen ahora en un mundo tan despersonalizado. Pedir ayuda, brindar ayuda, reflexionar, desde la inspiración al momento de sentirse uno con la atmósfera que nos rodea, con las vidas que aparecen. Abrir un camino hacia un futuro todavía no imaginado, abrir un camino hacia un presente revelador de paz y armonía.

Despierto, me enfrento a la pantalla, pasa mi vida, un mensaje, una llamada, un correo, una notificación, una búsqueda, despierto conectado, mientras busco la desconexión en mis palabras, busco los nexos y los nodos de mis neuronas, sintiendo mi campo electromagnético, sintiendo la vida como un regalo, como estar de paso, pero dejando huella, una huella en la que se puedan fijar y aprender, sentir conocimiento, dibujando una hipérbole gráfica en la que las palabras tienden hacia el infinito, los textos tienden hacia el infinito, y así perderse en la eternidad de lo que no se puede dibujar, solo sentir, la eternidad del presente, las infinitas variables, las diferente incógnitas, la ecuación que se resuelve integrando y derivando a la vez, no hay búsqueda, no hay deseo, solo fluidez, sin estancarse, una onda sin retorno al ciberespacio, al satélite, una onda, un mar cósmico, una presencia, música, ruidos, interferencias y las galaxias siguen su curso, la naturaleza sigue su curso.

Me pregunto qué idea tiene la gente de lo que cuesta mantener un vínculo, mantener una relación, cuando has nacido con la armonía rota y has sido rechazado. ¿Cuánto cuesta confiar?, ¿a caso tiene precio?, ¿tiene un precio emocional?, ¿cuántas emociones he de arreglar en mi interior en este camino de vida?, ¿cuánto cariño he de poner en cada palabra?. Para que vean que soluciono, arreglo, aunque me enfade y mi cabreo sea por no saber arreglar la armonía. Me veo en el resto de personas, en el sufrimiento del resto de personas que despiertan y se preguntan si eligen ellos su propio camino de vida o está marcado, a veces pienso que el camino de vida está marcado hasta que despiertas tu conciencia, luego pasas veinte o veinticinco años equivocándote y con las cadenas y las esposas que te atan emocionalmente a tu entorno, pero te das cuenta de que tienes la misma voz interior y que ahora respondes y defiendes y atacas, te crees más libre pero solo sigues en su juego, en su rueda, en su sistema, más tarde te das cuenta que sigues estando atado y con la misma voz interior que te guía. Sé que mi voz interior me liberará algún día de los juicios, el deseo y el sufrimiento, ya lo he sentido al no ser en la meditación, ya siento el vacío, me quito los apegos, respiro. Es tan fácil ver cómo todos somos tan influenciables, es tan fácil ver que cuando nos sentimos débiles aparece alguien que nos quiere manipular, es tan fácil ver que en mi aislamiento me quito las cadenas y las esposas de las emociones apegadas de mi entorno en la escritura. Y así escribo, liberando mi conciencia.

Mañana puede que no recuerde lo que escribí ayer, ni hoy puede que recuerde la frase anterior, solo sé que con mis años me voy quitando daños y deseos, sufrimientos y apegos, quizás cada texto nuevo entierre al anterior. No os preocupéis si no me veis, porque al menos dejo una huella de palabras para que os podáis guiar en estos tiempos difíciles. Hay gente que lee las noticias todos los días, mientras yo sigo pensando todos los días en la frase que libere y lidere un despertar, que os haga entrar en distintas realidades sin forma, en el vacío que llena todo, en el amor que cura cada pasado, en la gentileza de suavizar el temporal de emociones hasta el punto de quitar la ansiedad.

Todos sin tiempo y yo parándolo en cada texto, todos sin tiempo para cuidarse y yo cuidando mis emociones en cada plano dimensional. Recuerda lo bueno, vive un poco mejor que ayer, alégrate, porque si tienes feliz a tu espíritu, no hay quien pueda doblegarlo, si eres consciente de la paz que puedes generar, soy cambio del camino hacia la paz espiritual, donde descanso, donde me conecto en la escritura. Otro pliegue emocional, habrá que dar otra vuelta a la psique.

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La maleta sin hacer

Tengo la maleta sacada, sin hacer, el depósito a medias y el miedo de conocer a una persona nueva, a una vida nueva. Cuando solo quiero sentir paz mental, espiritual, existencial. Pienso que al miedo hay que desmigajarlo y pisar sobre este, pisar a fondo y dejarlo en el humo atrás. Resulta que si hablo de mis miedos no es para que se rían de mí, si no para sufrirlo, comprenderlo y pisarlo, en cada paso, en cada kilómetro. Podrían preguntarme, ¿por qué tienes miedo?, pero parece que rara vez esa es la respuesta, es entonces cuando veo el fondo y pienso, ¿para qué dar otro paso, escribir otra palabra, hacer otra llamada, buscar la compañía y el cariño fuera de mi?. Si todavía estoy construyendo mi confianza, equilibrio, fuerza, cariño, por eso me aíslo, para construir desde mi conexión con la esencia.

¿Por qué voy a buscar en otra persona lo que no encuentro dentro de mi ser?

Y es aquí donde encuentro mi equilibrio, paz, confianza, seguridad, tranquilidad, cuando me sobran palabras y me faltan silencios de cariño, cuando me sobran palabras y me falta cuidar mi interior, el cual llevo cuidando unos pocos años. Hasta ahora, hasta el punto de escuchar a los demás y escuchar a mi vida. Que me pide que viva, que avance, que deje los prejuicios, el odio, mi vida me pide que deje amor en mi ser, en mi silencio, en mis tiempos de soledad compartida, que arregle las roturas desde la atención y la adaptación al cambio, a la renovación, pero sigo con la maleta sin hacer y el día se acaba, aunque espero que no se acabe la oportunidad, sigo con la maleta sin hacer y mi mente ya está en otro lugar, mi espíritu ya ha viajado.

Ahora cuando viaje otro día quiero hacerlo despacio, para no dejar al alma atrás por el camino.

Ahora cuando viaje otro día quiero ir con toda mi sabiduría interior, experiencia, aprendizaje.

En otra realidad ya me tienes presente, es curioso, al final no me atreví a salir, llenar el depósito, hinchar las ruedas. Parece que siempre aparece un pasado para retenerme, me pregunto, ¿por qué no puedo sentir la aventura, el placer de ir hacia el mar? Me pregunto si soy débil porque me hacen sentir débil, o me cansé de ser fuerte, me pregunto si soy débil porque me siento débil, o porque me tienen atrapado. Es curioso que se cuestionen todos mis movimientos y los demás no se fijen en los suyos, es fácil salir de la rutina si te pones a escribir y cuentas una historia, es cada vez más difícil protegerse a uno mismo. No sé, falla la intuición, fallan las personas, fallo yo y la vida sigue…

La vida sigue en otro viaje que no completas, en otros estudios que no terminas, en otros prejuicios, la vida sigue en las mismas calles distintas, en tiempos y velocidades distintas de personas distintas que buscan algo fuera de sí mismas mientras yo sigo mirando hacia mi interior, descubriendo que nací con la armonía rota y ahora soy una partitura mal compuesta y mal interpretada, mal practicada y mal ejecutada, nací con la armonía rota mientras que he tratado toda mi vida de afinarme, ajustarme a los tiempos, al compás, ajustarme a fluir con las vibraciones de las personas que aparecen en mi vida, me gustaría ser esa partitura que lleva guardada siglos y descubren y arreglan y de repente sorprende al mundo con toda la alegría guardada en el interior. La vida sigue en cada segundo que nos separa, en cada segundo que nos acerca…

Me gustaría ser esa vibra que te trae la tranquilidad, la paz. La emoción de que la vida va deprisa y nadie corre, porque cuando quieres hacer las cosas bien no corres, paras y piensas, paras y sientes.

Siento ideas, materializo palabras, escribo para soltar las cargas emocionales heredadas. Otra vez en este mundo, donde la vida sigue, donde despierto y me pregunto si este día mereceré la alegría de verte otra vez, o será otra rutina oscura de aislamiento en textos, sintiendo ideas, que vengan del sol, directas a mi amanecer de humo, de frío, del frío que dicta que falta energía, conexión, cuando falta la calidez del carisma, en este prisma que refracta, refleja, sin saber en qué color del espectro me muevo hoy, sin saber si me refracto o me reflejo, siendo otro rayo de luz que viaja ocho minutos para llegar a la Tierra y me llena para que no me veas. Para que no me veas, ni perdido ni encontrado, ni buscado ni querido, ni ocultado ni alegre, ni triste ni libre, en el vacío. Donde personas llegan, cuentan, preguntan, rompen, arreglan, dejan parte de sus emociones y se van.

Mientras dejo mi trabajo emocional en otro texto, para no llenar la maleta, otra vez en este mundo, la vida sigue en cada segundo que nos separa, en cada segundo que nos acerca, como un latido, como una respiración, como una pulsación que pasaras de largo, que no tendrás en cuenta… Otra nota vacía que dejo escrita para contarte, que todos quieren mi bien pero nadie me da la cura, otra nota para contarte que por mucho que se pongan en mis zapatos, no hay quién entienda este sufrimiento. Otra nota sin respuesta.

Otra vez en este mundo gris, que completo con la escritura, siento que cada vez necesito menos para ser feliz, me he acostumbrado a la escasez de sentimientos, a la escasez de amor, me he acostumbrado a quererme en la telepatía nómada, dónde soy yo el que se libera, se entiende y con poco más me basta.

Al menos vuelvo a sentirme vivo cuando estoy frente a las teclas, frente al folio, vuelvo a sentirme vivo en cada palabra que cuento mientras dejo de contar, me he quedado en el silencio una larga temporada y me he acostumbrado, al final con el silencio la gente te deja de hablar, porque en cada vibración de cada palabra hay un sonido que rompe la armonía del silencio, cuando yo veo el silencio como lo mas poderoso que hay en este mundo, está libre de ruidos y de interferencias, por esto lo más poderoso es el silencio. Cuando sales del péndulo en el que oscila la vida es un nuevo renacer. Quizás renací para permanecer callado, pero por lo menos lo dejaré escrito. En la era de la comunicación la mejor respuesta es el silencio, tiene mucho mas valor y mejora tus otros sentidos.

Sentí el silencio al tener la maleta vacía y entonces pensé, tengo que seguir viajando hacia mi interior, a mi manera, en mi propio viaje espiritual, no necesito caminar en esta vida sin dirección porque la propia vida me dará el sentido y la dirección, el viaje es hacia dentro, para poder reflejar y refractar tu propia luz, el viaje es hacia el interior de uno mismo, para iluminar desde dentro, cuando iluminas, no te hace falta viajar, ni buscar, las personas aparecen y llegan a ti, cada uno te enseña su propio aprendizaje, todos somos maestros en el algo y aprendices a la vez en esta vida.

No paro de aprender de mis silencios, de la escucha, de la visión, de la intuición, hacen que se reflejen ideas en mi mundo interior y así sigo, necesitando menos, deseando menos, generando más ayuda a las personas que me leen.

Es difícil explicar este estado, mantengo el equilibrio de unificarme con mi ser en mi presente, cuando siento la luz del silencio. Una respiración y la vida sigue en este mundo mientras me siento tan débil, tan frágil y tan distinto como un pequeño universo que renace cada día en distintas dimensiones aleatorias que se repiten, mientras ahora veo los patrones de las repeticiones rutinarias y me abstraigo para caer en la plenitud del círculo de la vida y observarlo desde fuera, estoy aquí de paso, con la maleta sin hacer, algunos objetos perdidos en esta vida, mis maestros bajo tierra que seguro se han convertido en estrellas que me protegen. Algún día los veré de nuevo, los sentiré de nuevo, en un olor, en un trabajo o en un viaje, ¿quién sabe?, mientras, sigo aprendiendo y siendo maestro de la luz del silencio.

Como esa maleta que al final no haces, como ese camino que pospones, como esa meta que persigues cada día, cada vez más lejos, cada vez más cerca, parando el reloj de arena de mi vida, es como si necesitara que no cayera ni un grano mas de arena en ese reloj de vida. Para que no se agote, para sentirme eterno en un presente efímero que se escapa. Sentirme vivo al narrarlo sin saber los caminos que cierro, los que abro, los que me esperan, viéndolos todos como un mismo camino. Centrarme en un objetivo que se consigue a base de abstracción en la escritura, abstracción en el estudio, abstracción del presente que nos distrae a cada segundo para que no nos centremos ni tengamos la capacidad de ver las cosas con perspectiva, mientras yo veo la misma perspectiva desde hace diez años. Centrado en la abstracción de esa partitura que se construye en la claridad de una mente que ha perdido deseos. Trabajo emocional bajo la escritura preclara, la escritura de la fuente de las ideas, fuera de los estímulos, en el no ser de la meditación para llegar a sentirme uno en la vida y sus círculos, sentirme uno completo con lo que hay, guardando energía, guardando para ser uno. Soluciones, otra maleta sin hacer, otro viaje que no se cumple, toca viajar al interior, a llamar a mi corazón, para construir, crear, creer, ¿será posible?, la naturaleza ya no me llama, las calles ya no me llaman, pocos amigos me llaman y no pasa nada, mientras yo siga llamando a mi corazón para encontrarme en otro día de este mundo gris de rutinas y velocidades distintas, otra vez observo, volveré a crear el valor de la resistencia en mi mente, o mejor, haré de mi mente un condensador, donde almacenaré energía y mis palabras serán mi amplificador emocional, soy nuevo, soy mejor que ayer y con eso basta, aunque aún tenga la maleta sin hacer, porque para viajar a mi interior no me hace falta equipaje, meditación y ser, intuición y escucha, protección y paciencia, la fuerza de saberse válido, la fuerza de las palabras que te llevan a encontrarte fuera de los ciclos del no ser para poder disfrutar de momentos de buenas compañías en pequeñas dosis.

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Significar un momento

Motivación en la visión, alcanzar una entrada que llegue al corazón, alcanzar una pequeña alegría, desde el hogar de las palabras olvidadas, desde los libros de las letras olvidadas. Un reflejo de una imagen imaginada, significar un momento.

Con una visión rota al despertar, que se construye cada mañana, olvidarse del dolor, del sufrimiento, estar centrado en el momento presente que continua creciendo. Como si todo siguiera tan fácil, como escribir en el momento exacto. Dejar atrás los miedos, los traumas, lejos, fuera de la vida nueva donde ya no pertenecen.

Seguir un camino de constancia, auto-descubrimiento, crecimiento, superación, creando un mundo interior que no quepa solo en una vida. Seguir una llama violeta, verde, protectora, que cura y renueva, que protege y conecta. Una llama violeta y verde que guía al corazón, al espíritu, desde el chakra del corazón al chakra corona, para sentir el alma y observarme desde fuera. Perdonándome, recomponiéndome, liberándome de cargas emocionales, de pasados y personas que no me sirven, liberándome de herencias de sufrimiento de generaciones pasadas.

Poder sentir que soy un poco más libre y responsable en cada letra que escribo, en cada palabra que avanzo, rompiendo con la programación de mi destino. Salirme de mis propios límites, encontrar a las personas adecuadas que me hagan crecer en este viaje. Comenzar un viaje despierto, consciente, significar un presente…

Y así, cada día un nuevo viaje, desde mi mente a tu comprensión, traduciendo la vida en sensaciones, resolviendo pequeños objetivos, escuchando. La vida quiere ser escuchada incluso cuando esta se acaba. Estoy avanzando en cada nuevo día, desde la protección y el cuidado de mi espíritu, de mi mente, de mi ser.

Sumando momentos en soledad que me llenan de un vacío estremecedor, conectándome a la plenitud del ser que no espera, del ser que suma logros, siendo feliz con mi pequeña ventana al mundo donde puedo unirme a los buenos corazones que se que esperan en las estrellas, donde puedo unirme a buenos corazones que acompañen el crecimiento desde mis pequeños pasos.

Queda abrir un camino, dejar una lucha, entender, escuchar, vivir cada momento presente con toda la felicidad interior que pueda, este camino que quiero abrir, quiero que se comprenda como el de una persona que es capaz de sobreponerse, aguantar, resistir, caer, estar en el suelo y seguir hacia delante, estar en el suelo y crecer como crecen las plantas. Cuando has perdido la confianza, pero mantienes tu voz interior.

Cansado de ver la insensibilización de la gente ante la vida como si no existiera un mañana. Ahora no existe ni la memoria ni el futuro, significar un momento, pero no por eso hay que esperar a la desesperación del otro para ayudarlo, ni si quiera habría que sentirse desesperado ante cualquier situación y esperar a que la otra persona sufra, no entiendo la necesidad de la humanidad de querer ver a la gente sufrir, con odio, desesperada, rabiosa, enfadada, no necesito ahora nada de eso en mi vida, quizás por esto me encuentre más tranquilo al separarme de la humanidad que solo tiene dos caras, o tres, o cuatro, ya ni lo sé. Ahora sé que mi cara es con la que me enfrento a mi presente, no quiero sufrir más por el pasado ni atormentarme, sé que nadie vendrá a consolarme, sé que si vienen vendrán con dos caras, porque ahora solo me siento un espejo y os reflejo vuestro odio, vuestra indiferencia, vuestro rechazo, vuestra locura, vuestros miedos, os reflejaré lo negativo para ver si así os dais cuenta de que sois vuestros propios maestros. Seré un espejo para quien venga con alegrías, felicidad, amor, paz, bienestar y compañía, así sabréis que solo tengo un cuerpo prestado, una mente y un corazón libres fuera de juicios y de la dualidad, fuera de ideales y de historias ganadas o perdidas.

Solo estoy en el momento presente donde consigo liberarme, donde consigo ser el propio espejo de la pantalla, que refleja infinitas veces su imagen para despertar en otro día de lluvia.

Ojalá pudiera significar una experiencia nueva para ti, con todo el peso de las cargas emocionales heredadas liberadas, ojalá pudiera significar para ti una experiencia nueva, liberada, agradable, de bienestar, como si nunca hubieras experimentado mi esencia, con todo el proceso de aprendizaje emocional de mis textos, libre de sufrimientos, significar una experiencia que reconocieras como primera de una serie de modo de vida libre de repeticiones, con aprendizaje intuitivo en cada mirada que comprende la verdadera naturaleza de la vida. Que cuida y protege y cambia y evoluciona, que surge casi milagrosamente de la claridad mental de sentir el vacío y su plenitud.

Significar un momento de despertar de conciencia, significar una iluminación a los que están sufriendo y rompiéndose desde su interior para que vean que se puede crecer estando rotos, que todo lo que nos han roto ha sido solo un camino para escoger la responsabilidad de llevar una vida de la mejor manera posible. Puedo ser un espejo, pero me gustaría significar algo más que una imagen o un símbolo, me gustaría significar una experiencia renovadora, trascendental, condensar las distintas dimensiones en un punto de equilibrio donde me reconozcan como a un sujeto, un ser vivo, una persona que ha mejorado en cada mínimo detalle emocional, en equilibrio cognitivo con todo lo que me rodea, creando un camino para ayudar. Y así ser yo, un momento de claridad, descubrimiento de un nuevo universo.

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Mirada libre

Me hablan como si mi mirada no fuera libre, como si no me pudiera fijar en un punto fijo, como si mis ojos no pudieran ver tus vacíos, tus sin sentidos y tus risas falsas. Me hablan como si mi mirada no fuera libre y no pudiera no pestañear ni concentrarme en sus personas, me hablan ahora como si estuviera prohibido mirar, cuando ya he visto casi de todo, observar, centrarme en ser un ser despierto. Cuando la realidad es que yo quizás me haya sentido mas observado que tú en la vida, cuando no se me da bien pasar desapercibido, porque marco los ojos, vivo el presente y no me pierdo ni un segundo de las distintas realidades presentes.

Es difícil ser alguien despierto y ver que algo no funcionaría mientras tú lo vives engañada. Me hablan como si sus conversaciones tuvieran sentido o importancia siendo solo triviales y futiles, inútiles que no son capaces de reconocer las diferentes existencias infinitas en ser y lo peor de todo es que cada vez me quitan un poco de filantropía, me dejan de interesar los humanos y su mera existencia corta y sin sentido que viven atrapados entre comedias estúpidas y tragedias inevitables, para después recomponerse en un modo automático guiados por el sistema que les quita la libertad de pensamiento, la empatía, el altruismo y todo tiene un interés y un trasfondo, o un doble sentido y un engaño, o una pretensión y un enfrentamiento.

Pero no, mi mirada es libre y puedo mirar y no decirte nada y hacer cómo si no existieras en este mundo sin sentido tan solo con mi mirada fija viendo tus inseguridades, porque solo se reflejan las mías en ti y te da un miedo tremendo que pueda entenderte. Te da un miedo tremendo que se fijen cuando solo quieres llamar la atención y esto pasa y lo entiendo. Yo ya me quedé vacío de sentimientos, lleno de desilusiones, probando el suelo de los juicios ajenos que no me conocen, marcado y etiquetado, insultado y perseguido, ya probé esos estados, pero mi mirada siempre será libre.

Es difícil ser alguien despierto, intuir fracasos, ver posibilidades, estudiar sin sentidos, reconocer los aprendizajes, cambiarlos, mejorarlos, atreverse a pensar de otra manera desde otro plano, con una mente abierta, con un corazón abierto, con un espíritu abierto y aun así solo quieren que me encierre en mi mismo. Que no le dé importancia, que no lo cuente, que no cuente con nadie cuando la verdad es que todos necesitamos ayuda de todos. Y nos han quitado la libertad de poder ayudar, ya lo dije antes que solo quieren consumidores esclavos. Ahora consumimos salud, tiempo, dinero, vida, ahora solo consumimos para sentirnos mejor ocultando nuestros espíritus de resiliencia, aguante, soporte.

Todos necesitamos un poco de todos y yo necesitaba un poco tu odio para ponerme a escribir, para que me enseñes que sigo viviendo en un mundo hostil. Donde lo mínimo molesta. Es en serio que no sé lo que le pasa a la gente por la cabeza, quizás solo quería un buenos días y tú solo estabas sumando ego.

Como si la mirada no fuera libre y solo tuviera que estar mirando una pantalla todo el día, a eso hemos llegado, a tener que mirar las pantallas para no descubrir que hay en otra persona, aquí hay una vida, la cuestión es, ¿hay alguien ahí?, o solo tengo que seguir viendo consumidores esclavos de salud, miedo, tiempo, dinero, ejercicio, rutinas, trabajo, que no salen de su mundo gris, que no se atreven a investigar sobre el espectro de la luz y solo quieren vivir su mundo gris, donde consumen para ser consumidos.

De verdad que estoy cansado de este mundo, de desilusiones y engaños, de intereses y dobles sentidos, estoy cansado de este mundo gris en el que solo se ve odio y juicios a una mirada.

Es tan fácil arrancar un sentimiento, que mejor me voy del mundo gris. Porque mi mirada es libre. Mi escritura es libre y en mi soledad de aislamiento soy libre de pensamiento.

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Realidad presente, cariño.

Café, tabaco, agua, pensamientos desordenados, mientras ordeno mi mente temprano, pastillas y un nuevo día. Después del sueño, de no recordar el sueño otra noche más, parece que mis guías espirituales también necesitan su descanso. Pero mi inspiración no, mi inspiración necesita el trabajo semanal de expirar palabras aquí. Las saco del fuego, de la llama interior de la vida que no sabemos cuándo se apagará para cada uno de nosotros.

Pensamientos libres bajo el control de cámaras y micrófonos, pensamientos libres bajo el control de la propaganda de los medios, pensamientos libres bajo el control de la distopía que vivimos. Ahora nadamos en un mundo de igualdad de rostros tapados el cual espero que pronto se acabe. Somos números en bancos, en hospitales, en burocracia y personas cuando nos encontramos de frente, aunque mucha gente solo vea números de serie, en vacunas, botellas, cualquier consumible, para darse cuenta que consumimos números de serie en una serie de números para ser un número de serie, y este texto es otro número de serie. Este texto sale de entre tantos números que cuentan para contar una historia. El infinito de las palabras y los signos y los números para que llegue al corazón una emoción.

Para aumentar mi campo electromagnético y atraer a las personas correctas a mi vida, que me guíen en esta empresa de ser un cambio y un referente de que se pueden curar los estigmas, hoy digo que vivo en cada texto viajando en mis redes neuronales desde la semilla de mi glándula pineal a las raíces de mis neuronas, por mi sistema nervioso tranquilo entre cigarros y pasada mucha soledad, muchas conversaciones que no tengo, las tengo aquí con mi ser y con quien me quiera leer, abriendo una pequeña ventana al mundo de un espacio personal universal.

El espacio personal universal de mi ser que protejo y hago crecer, desde que pienso que puedo ayudar a las personas en caminos difíciles. Encuentro la felicidad en el teclado que hago una extensión de mi persona, para llegar a la gente desde un plano de vida distinta en la lectura.

Trabajando emociones, pensamientos, ideas, intuiciones, razones, conocimientos, realidades, hilos de vibraciones, armónicos de recuerdos en negativo. ¿Y dónde está la realidad presente?

En cada momento que nos volvemos a decir que uno es un conjunto incompleto perfecto de éxitos y fracasos y que para salir del caos de uno mismo hay que entrar en el corazón del resto de personas como si pudieras cuidar sus latidos en sus manos. Mantener un latido fuerte y constante para dar vida a cada palabra como si fuera la última que pudiera escribir. Escribo para mantenerme vivo en este mundo sin sentido

¿Y dónde está la realidad presente?, en el caos, en la armonía, en la armonía del caos, en la mente de los iluminados, en pensar que cada persona con la que te cruzas es un maestro para enseñarte lo que no quieres o quieres en tu vida.

La realidad presente parece que se pierde cada vez más en el futuro que no llega y el pasado que se fue, por esto mucha gente se pierde. Desorientados sin brújula de valores que indique un noble camino cuidando el lenguaje, los actos, las palabras, el trabajo, la inspiración, las ideas, los proyectos, los tonos. Estoy midiendo cada vez que mi espíritu me enseñe que no es buen camino pues igual lo dejo atrás, porque ya llevo mucho caminado y me falta mucho por caminar, pero sentado encuentro el vacío de pensamientos, los silencios de la música, de las conversaciones, como si pudiera trabajar en el vacío de la eternidad presente que se escapa.

En esta pequeña luz que ha viajado para iluminarme otro día como una onda solar que pudiera cambiar mi vida entera en cualquier momento y liberarme de mi ser consciente y mi ego para solo sentir la energía fundida y unida en cada peso de cada paso, en cada latido, en cada respiración, en cada célula de mi cuerpo vibrando en la frecuencia de la alegría por estar presente, en tu vida, en tu tono correcto, en tu acción correcta, en tu realidad presente correcta, equilibrada y en armonía con mi ser de ahora. Este ser que tiene segundos de energía que siente que estás. Y no hace falta nada más, pero si quieres hablarme algún día, igual podemos comunicarnos en un nivel en el que el mundo se pare y ¿quién sabe?, igual tu mundo se para, el mío también, y podemos disfrutar de un abrazo que dure un largo tiempo, no necesito mucho más en esta vida. Cariño.

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Prueba otro día

Otro día pruebas a cambiar, a levantarte con ganas, con ánimos y… nada cambia, nada cambia el hecho del dolor, de la pérdida, de querer aislarse, parece que solo quiero encerrarme en mi pequeña ventana al mundo que es este blog.

Si la rutina es la misma, escuchar consejos, crear rutinas, trabajo, esfuerzo, voluntad, conciencia, conocer lo ya olvidado, volver al sitio para cerrar etapas. Volver con los miedos. Prueba otro día y otro día sin voluntad, sin movimiento, paralizado por el frío.

Pruebo a cambiar desde mis textos, terapia en la escritura, lo que no sé es cuánta carga soporto ya, cuánto me queda de aguante, supongo que muchas personas se preguntan lo mismo en diferentes situaciones y etapas de la vida. Todos llevamos nuestro aprendizaje, y el mío es cada vez más solitario, más introspectivo, cada vez en un mundo más negro donde te quieren pintar todas las ilusiones de colores. Prueba a cambiar otro día, otro segundo, otro minuto, ampliar perspectivas. A trazar un plan sin plan. Quiero improvisar las emociones en una medida que no me deje aislado.

Este texto lo dejé reposar un tiempo, para ver si algo cambiaba de verdad y solo estoy a mitad de camino de poder cambiar mi vida entera, o volver a un encierro de escritura y meditación. Ojalá pudiera sentir cómo se desarrollan estas ideas que materializo en otro corazón, que me entienda desde la superación del alma. Veo como transitan ideas inservibles en mi cabeza, veo el mismo miedo todos los días y yo aquí escribiendo como si me pudiera liberar, el mismo miedo de dejar de ser yo y evolucionar hacia la no forma, no norma, supongo que no soy nada normal, pero a estas alturas no importa.

Encierro de escritura y meditación, medicación e inspiración, con o sin razón, depresión en la emoción, deprisa, sin tiempo de arreglar mi situación, ni fuerza ni ganas, ni energía, en un estado estable donde tengo mi voz interior queriendo romper con todo y realizarse, enfrentarse, estar agradecido por todo lo que he conseguido aquí. Ya no sé si hablo desde la oscuridad que hay en la luz, o desde la luz que hay en la oscuridad.

Cambio de perspectiva, de enfoque, de habitación, pensando fuera de la caja, pensando en elevar mi vibración hasta la fuente del arte disruptivo. Oasis otra vez en mis tres cerebros, desiertos llenos de gente vacía que no entienden, bosques de impulsos, océanos de oscuridad, mientras sigo queriendo ser ese aire que te renueve la energía. Decirte que ya nada es igual, cansado de ver que el motor del mundo es la culpa.

Prueba otro día, cuando tus ojos me vean desde el corazón en un ahora, sin pasado, sin futuro, solo en un momento. Aquí es dónde salgo hacia un mundo mejor, aquí es dónde arreglo mi interior, aquí es dónde estoy libre en un encierro no sé si voluntario, levantándome tras la caída, andando hacia un lugar desconocido, a otra persona desconocida, pero conociéndome más a mi mismo. Habitando ideas, pongo a trabajar a mi mente otra vez más, después de otro duro golpe, de otro rechazo, de otra no atención, cada vez más al margen de la sociedad, en la deidad que habito, respetándome mis tiempos de silencio y soledad, casi buscando el silencio de cada ruido, de cada palabra, de cada reflejo, de cada onda, de cada vibración, ahí es dónde me encuentro con mi ser. Me seguiré conociendo hasta que me reconozcas o me olvides.

Y qué más da el resto, el conjunto, si el conjunto soy yo y me extraigo fuera de la ecuación para ser otra variable desconocida, otra incógnita a resolver. Si la ecuación a resolver es el amor para que sea el motor del mundo y del universo diría que estoy observándola en un equilibrio inicial de reposo que va a la velocidad de la luz y por eso no nos alcanzamos a resolverla. Pero sí sé que el amor es tu compañía.

Todo el esfuerzo y las ganas pueden disolverse en una solución concentrada de una sonrisa parcial de miradas, esquiva y oculta en armónicos que no nos dejan parar un minuto a resolver la ecuación. Siendo la solución tan fácil como compartir, ideas, proyectos, emociones, soluciones, apoyos, ánimos y una chimenea con un fuego que cambie las realidades por nosotros, para poder seguir compartiendo un poco de calidez humana, crepitando, para luego ser cenizas y renacer en la tierra.

En un minuto te resolvería la ecuación del amor como fuerza universal si consiguieras parar a leerme y compartieras conmigo el dolor, la pérdida, la frustración y el enfado. Y así, observando el equilibrio entre lo bueno y lo malo ojalá compartir un mundo más bonito a tu lado, viendo desde fuera todo el espectro de la luz y la oscuridad podrías comprender por qué me duele el alma y sé que sólo compartiendo puedo curarme, que cada persona es un maestro de nuestros reflejos, y cada reflejo es una prueba, por esto quiero compartir mi presente.

Prueba otro día a compartir mi presente, donde te quedes, donde me acompañes, donde me llames y me digas voy ahora, estoy aquí. En este viaje que es la vida, donde solo quiero coger una carretera que me lleve al sol, a la velocidad de la luz llego entre siete u ocho minutos y ahí estaré iluminándote tu camino, en todo tu presente.

Probaré otro día, otro viaje, otro camino, en cada reflejo, en todo el espectro, salgo de las sombras otro día, me muevo en distintos colores, con olor a recuerdos bonitos, con la visión de un nuevo mundo, un nuevo mundo donde no nos hacemos daño y elegimos ser libres en cada paso.

Pruebo otro día a ser, con la responsabilidad de hacerte sonreír cuando me vuelvas a ver.